Génesis
Génesis

J. Koechlin - 2000

El título de esta colección proviene de Hechos 17:11, donde los bereanos «escudriñaban cada día las Escrituras». Su objetivo es acompañar la lectura diaria y consecutiva de la Biblia con breves explicaciones y exhortaciones prácticas que ayuden a sacar mayor provecho de la Palabra de Dios.

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Capítulo 5

Set y sus descendientes – El creyente está de paso en la tierra

Después del fracaso de la descendencia de Caín, es como si Dios retomara la historia del hombre desde el comienzo (v. 1, 2). Tenemos aquí la sucesión de los nombres que forman lo que ha sido llamado «el hilo de oro de la fe», el que a través de las generaciones conducirá hasta el Mesías: la “simiente” de la mujer prometida después de la caída. En esta familia no se ve mucha actividad, como en la de Caín. El paso del hombre de Dios por la tierra deja pocos rastros. No contribuye mucho al progreso del mundo y la historia no tiene gran cosa que decir de él. Nace, sirve humildemente a su Dios, tiene hijos y muere.

Sí, la muerte, consecuencia del pecado, está presente; el breve resumen de la larga vida de cada uno de esos patriarcas termina con estas palabras inexorables: “y murió” (repetido ocho veces). Satanás, el mentiroso, había afirmado: “De seguro que no moriréis” (3:4; V.M.), pero Dios ordenó: “Al polvo volverás” (3:19), y este capítulo 5 nos da una solemne confirmación de ello. Sin embargo, Adán y sus primeros descendientes alcanzaron edades extraordinarias. Dios lo permitió para que, mientras apareciera la Escritura, la verdad se transmitiese oralmente por la menor cantidad posible de intermediarios (apenas siete entre Adán y Moisés).

Caminando con Dios

Este capítulo contiene una excepción extraña y notable a la ley de la muerte. Enoc vive 65 años, camina luego con Dios durante 300 años, y le lleva Dios. No nos es dado ningún detalle sobre esta marcha con Dios ni sobre su arrebatamiento, el que es, después de todo, el último paso. Pero, ¡qué bello resumen de una vida! ¿Sabemos lo que es andar con Dios, aunque sólo sea un día? Por su conducta de fe, Enoc tiene lugar en la lista de los brillantes testigos del capítulo 11 de la epístola a los Hebreos (v. 5). Su nombre significa «instruido» y, como los demás, enseñado por Dios, ve más allá de las cosas presentes. Por la fe contempla al Señor que viene a reinar “con sus santas decenas de millares” (Judas 14), y esta visión lo mantiene separado de aquellos que van a ser juzgados. Pronto, como Enoc, todos los creyentes vivos serán arrebatados de la tierra sin pasar por la muerte, cuando el Señor Jesús venga a buscar a los suyos (1 Tesalonicenses 4:17). Y usted, querido lector, ¿está instruido en esta verdad, bienaventurada para aquellos que están preparados, pero solemne para los que no lo están? Observemos que Dios no envía su juicio sobre el mundo sin haber dado primeramente promesas de bendición: Noé significa consolación y reposo.