La familia de Oseas, símbolo de la historia de Israel
Oseas 1:1-11
La profecía de Oseas, contemporáneo de Isaías, nos retrotrae a los tiempos del segundo libro de los Reyes, antes de las deportaciones. Se dirige principalmente a las diez tribus.
Dios hiere, pero quiere hablar al corazón
Oseas 2:1-17
La causa de Israel es indefendible.
Pasado, presente y futuro del pueblo
Oseas 2:18-23 – Oseas 3:1-5
En el estilo entrecortado que le es propio, el profeta hace alternar sin transición la descripción del trágico estado de Israel con las promesas de restauración.
Palabras solemnes
Oseas 4:1-19
Sin embargo, ese horrible cuadro de la corrupción de las diez tribus por lo menos debe servir de advertencia a Judá.
El camino de regreso pasa por el arrepentimiento
Oseas 5:1-15
El profeta se dirige muy especialmente a los principales de Israel: los sacerdotes y la casa del rey.
Cómo percibe Dios la piedad
Oseas 6:1-11
Oseas acaba de enunciar lo que Dios espera para sanar a Israel: “que reconozcan su pecado” (cap. 5:15). ¿No es conmovedor ver cómo inmediatamente después el profeta toma al pueblo de la mano –por decirlo así– y le exhorta: “Venid y volvamos a Jehová”?
Una torta no volteada
Oseas 7:1-16
Yo quería sanar a Israel. Yo los iba a redimir. Tal es también el pensamiento del Señor respecto a usted, amigo todavía inconverso.
Una declaración sin realidad
Oseas 8:1-14
Los juicios anunciados por la trompeta caerán sobre el pueblo culpable.
Israel antes y ahora
Oseas 9:1-17
Los acontecimientos históricos que corresponden a esas profecías son relatados en los capítulos 15:8 a 17:18 del segundo libro de los Reyes. Los últimos soberanos de Israel habían creído que sería buena política apoyarse alternativamente en Egipto y Asiria ...
Arar un campo nuevo
Oseas 10:1-15
Qué uso hacemos de lo que el Señor nos ha confiado: fuerzas, inteligencia, memoria, ratos de ocio, bienes materiales.
Ternura y compasión divina
Oseas 11:1-11
Como Israel había fallado por completo, Dios le sustituye por su Hijo. Él volverá a empezar la historia del pueblo y esta vez enteramente para la gloria de Dios.
La historia personal de Jacob como símbolo
Oseas 12:1-14
Efraín tiene las mismas disposiciones que más tarde tendrá la iglesia de Laodicea. Pronuncia las mismas palabras de satisfacción: “Me he enriquecido”
Síntesis de los mensajes del profeta
Oseas 13:1-16
Nada hay más conmovedor en la boca de Dios que esa mezcla de reproches, ternura y llamados a volver a momentos más felices. Pero todo fue en vano ...
Diálogo conmovedor entre Dios y su pueblo sanado
Oseas 14:1-9
Como conclusión del largo debate de Jehová con su pueblo se entabla un maravilloso diálogo.
Una invasión catastrófica
Joel 1:1-20
El día de Jehová (o del Señor) es el título que se le podría dar a la profecía de Joel.
Un llamado al arrepentimiento
Joel 2:1-17
Jehová llama “su ejército” a esa nube de fieros asaltantes, aunque tenga a su cabeza al impío y soberbio asirio. De hecho, este último solo es el ejecutor de su Palabra, “la vara” de su furor.
El Espíritu derramado
Joel 2:18-32
Dios nunca permanece insensible a las lágrimas y a las súplicas de los suyos. Lleno de compasión, enseguida multiplica sus promesas.
Castigos y bendición
Joel 3:1-21
El restablecimiento de Judá y Jerusalén estará acompañado por el juicio que caerá sobre las naciones.

Estudios sobre el libro del profeta Joel
Joel
Joel es exclusivamente profeta de Judá y de Jerusalén, diferenciándose en eso de Oseas, quien, sin dejar a Judá fuera de su óptica, profetizaba acerca de Israel. El último capítulo del libro del profeta Joel nos lo demuestra. Allí leemos: “Haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén” (v. 1), los “hijos de Judá y de Jerusalén” vendidos a los extranjeros (v. 6) y pagándoles con la misma moneda (v. 8); la repoblación definitiva de Judá y Jerusalén (v. 20). Por todas partes el profeta insiste en las bendiciones futuras concedidas a Jerusalén (cap. 2:32; 3:16-20), por doquier menciona el templo, la casa de Jehová (cap. 1:9, 13-14, 16; 2:17), el monte de Sion (cap. 2:1, 15, 23, 32; 3:17). Tal es, pues, la característica particular de este libro.
Un pastor se convierte en profeta
Amós 1:1-15
Para negar la inspiración de la Biblia, los incrédulos hacen valer el número y la diversidad de los hombres que la escribieron. Pero ello es precisamente lo que la confirma.
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