Una triste retrospectiva: ¡qué pérdida de tiempo!
Deuteronomio 1:1-18
Los hombres que habían salido de Egipto perecieron en el camino, de modo que es necesario advertir y enseñar a la joven generación.
Una aparente precaución humana
Deuteronomio 1:19-28
Fue a petición del pueblo que los hombres fueron enviados a explorar la tierra. La raíz del mal estaba allí, en la falta de confianza en Dios.
Incredulidad y obstinación
Deuteronomio 1:29-46
El desierto era grande y terrible. Pero, ¿cómo lo había atravesado Israel? En los brazos de Jehová.
Cuidado constante de Dios en el desierto
Deuteronomio 2:1-13
El Señor conoce la anchura del desierto como también el tiempo necesario para atravesarlo. Y lo que da está en proporción con ello.
Las razones de los 38 años de peregrinación
Deuteronomio 2:14-25
Fueron necesarios treinta y ocho años para que pereciese esa generación de hombres de guerra.
La humanidad es el objeto de la paciencia de Dios
Deuteronomio 2:26-37
Jehová habló a Abraham sobre la iniquidad de los pueblos cananeos. Fueron necesarios cuatrocientos años para que su mal madurara. ¡Cuán grande es la paciencia de Dios!
No dejarse asustar por el enemigo
Deuteronomio 3:1-17
Cuando el enemigo sale al encuentro del pueblo, Jehová empieza por animar y tranquilizar a Moisés.
¿Quién quiere entrar en el país?
Deuteronomio 3:18-29
Los hijos de Rubén y Gad nos dan una lección. No por recibir primero la herencia se obtiene la mejor parte. ¡Muy al contrario!
Importancia de obedecer la ley divina
Deuteronomio 4:1-13
La autoridad de la Palabra divina queda confirmada; Moisés recuerda en qué condiciones ha sido comunicada.
No hay representación material de Dios
Deuteronomio 4:14-28
Israel debía distinguirse por su sabiduría e inteligencia. Consistían en conocer al único Dios verdadero, en escucharlo y someterse a su autoridad.
Exhortaciones a volver
Deuteronomio 4:29-49
No nos sorprendamos al hallar en la Biblia numerosas repeticiones. En Deuteronomio encontramos muchas.
Repetición del decálogo
Deuteronomio 5:1-21
Ahora para Israel es cuestión de escuchar, aprender y poner en práctica los estatutos y las ordenanzas de Jehová.
Dios tomó la palabra al pueblo
Deuteronomio 5:22-33
El pueblo habló bien. Pero Dios no se conforma con palabras. Nos juzgará según nuestros hechos. “Mirad, pues, que hagáis”.
Dios desea más que una obediencia formal
Deuteronomio 6:1-15
El amor de Dios es exclusivo en el sentido de que exige de nosotros una entrega total: corazón, alma, fuerzas.
Cómo responder a las siguientes generaciones
Deuteronomio 6:16-25 – Deuteronomio 7:1-6
Los padres eran responsables de enseñar las palabras de Jehová a sus hijos. El versículo 20 prevé que los hijos interrogarán a sus padres.
¿Escogido por mérito o por pura gracia?
Deuteronomio 7:7-26
Todos los motivos que Dios tenía para amarnos se encontraban en su propio corazón, de modo que este amor se extiende a todas sus criaturas.
Lecciones de la travesía por el desierto
Deuteronomio 8:1-20
¿Cuál es el propósito de Dios al permitir las experiencias del desierto? Esto se repite tres veces: “para afligirte”.
Recordatorio del caso del becerro de oro
Deuteronomio 9:1-17
Para que el pueblo no caiga en la tentación de atribuir la elección de Dios a sus méritos personales, Moisés les recuerda el episodio del becerro de oro.
Moisés, modelo del intercesor desinteresado
Deuteronomio 9:18-29
¡Qué suplicas más fervientes hizo Moisés subir hacia Dios, tanto por el pueblo como por Aarón su hermano!
Las nuevas tablas de la ley puestas en el arca
Deuteronomio 10:1-11
Jehová manda colocar inmediatamente las nuevas tablas en el arca, tipo de Cristo, garante de la integridad de la ley.
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