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Congregados en el Nombre del Señor Jesús

El Señor Jesucristo, el Hijo del Dios vivo, da a todos los suyos esta maravillosa promesa en Mateo 18:20: “Donde están dos o tres congregados en mi nombre (o hacia mi nombre), allí estoy yo en medio de ellos”.

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La mesa del Señor

En cierto sentido, la «cena del Señor» y la «mesa del Señor» expresan la misma idea; en otro sentido, reflejan un concepto totalmente distinto. A la primera se une la responsabilidad personal e individual; la segunda evoca una responsabilidad colectiva, la cual, naturalmente, recae sobre cada miembro de la colectividad, en la medida del conocimiento que tiene de la verdad. Lo que importa aquí es la autoridad del Señor y sus derechos sobre su Mesa y su Asamblea. De allí proviene la diferencia fundamental y esencial que caracteriza la enseñanza del apóstol en los capítulos 10 y 11 de la primera epístola a los Corintios.

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Romanos

Comentario bíblico de la epístola a los

La epístola a los Romanos fue escrita en Corinto el año 58 o 59 después de Cristo, cuando Pablo estaba a punto de partir para Jerusalén a fin de llevar el producto de las colectas de creyentes de Acaya y Macedonia (cap. 15:25-28).

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“Salgamos, pues, a Él”

(Hebreos 13:13)

Cabe temer cierta confusión en la manera de considerar lo que la Escritura nos dice acerca del campamento de Israel. La historia de este pueblo ofrece tantas analogías como contrastes con nuestra propia posición, tal como lo muestra, en particular, la epístola a los Hebreos, y nosotros debemos tomar en cuenta tanto las unas como los otros. Es importante, para ello, captar bien, por una parte, los principios morales válidos para todos los tiempos y, por la otra, los rasgos propios de las economías sucesivas, a fin de no volver a cosas perimidas y, en cambio, extraer de ellas el provecho tenido en vista al sernos relatadas.

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Vida Cristiana

Bosquejo de Romanos

La epístola a los romanos revela los eternos principios de las relaciones de Dios con el hombre, la manera como el creyente –por medio de la muerte y resurrección de Cristo– está introducido en la esfera de bendición y afianzado en ella; luego coordina estas cosas con la peculiaridad de las promesas hechas a los judíos por Aquel cuyos dones y vocación son irrevocables.

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Salmo 37

Empieza este Salmo con: “No te impacientes”. ¡Tan natural es impacientarnos cuando vienen desengaños y dificultades, y pensamos que nuestra vida es más dura que la de otros! Pero dice el salmista: “No te impacientes”, y treces veces tenemos el mismo pensamiento –(no te alteres, versículo 7; no te excites, versículo 8).

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Algunas observaciones

1. El desorden sólo será evitado si cada uno está dispuesto a someterse enteramente a la dirección del Espíritu en toda humildad y confianza (léase 1 Pedro 5:5-7; Filipenses 2:3-11; Efesios 5:18-21).

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Capítulo 1 - Necesidad del Evangelio

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Capítulo 10 - Israel en su estado actual

En este capítulo el apóstol continúa considerando la misma pregunta: si la masa del pueblo judío había merecido el juicio y solo un remanente de ese pueblo debía ser bendecido junto con los creyentes gentiles, ¿tal vez había en los pensamientos de Dios un definitivo rechazo de Israel? ¿Dios había rechazado por completo a su pueblo?

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Capítulo 11 - Dios no se apartó definitivamente de su pueblo Israel

“Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció” (v. 1-2). Como en los primeros versículos de los dos capítulos precedentes, sentimos también aquí todo el calor del amor del apóstol por sus compatriotas.

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Capítulo 12 - Conducta y servicio del creyente

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Capítulo 13 - Deberes para con las autoridades

El apóstol, después de exhortar a no vengarse, sino a vencer el mal con el bien, en este capítulo pasa a un deber de orden más general que incumbe a todo hombre, pero de una manera particular al cristiano: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (v. 1).

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Capítulo 14 - Libertad cristiana y respeto mutuo

El hecho de que en la asamblea de Roma hubiera gran número de creyentes de origen judío fue causa, como ya lo vimos, de muchas dificultades. Es comprensible que el contraste entre los elementos judíos y los gentiles trajera desacuerdos con facilidad.

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Capítulo 15 - Últimas exhortaciones y la misión de Pablo

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Capítulo 16 - Saludos y conclusión

El final de la actividad pública del apóstol, como la Escritura nos lo informa, es cautivante, pues en más de un sentido se asemeja al final del servicio de su Señor. Como Él, Pablo también fue entregado por los judíos al poder de los paganos; abandonado por todos, siguió su camino solitariamente.

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Capítulo 2 - Las pretensiones del hombre perdido

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Capítulo 3 - El veredicto de Dios: Condenación. - El remedio de Dios: Justificación

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Capítulo 4 -Abraham y David

Después de haber hablado del contraste entre la ley y la fe, Pablo habla del estado de los creyentes del Antiguo Testamento, antes de que el Evangelio de Jesús fuese predicado a todo el mundo.

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Capítulo 5 - La liberación respecto del pecado

Con el versículo 12 de este capítulo comienza, como lo mencionamos en la introducción, la segunda parte de la epístola. A partir de aquel el apóstol no trata más la cuestión de la culpabilidad del hombre y del perdón, sino que habla del pecado como tal y de la liberación del creyente, respecto del poder y del dominio de ese pecado, ya que,

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Capítulo 5:1-11 - Consecuencias de la justificación

Como triunfal conclusión de lo que acaba de ser dicho, este capítulo comienza con las siguientes palabras: “Justificados, pues, por la fe”

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Capítulo 6 - Muertos juntamente con Cristo

En este capítulo, el Espíritu Santo conduce al apóstol a responder a algunas objeciones que plantean la carne o la incredulidad frente a la gracia de Dios, tal como ella acaba de ser descripta. Esas objeciones nos muestran nuevamente los abismos del corazón humano, pero, al mismo tiempo, ellas dan ocasión al apóstol para desarrollar nuevos y maravillosos pensamientos.

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Capítulo 7 - Lucha, combates, victoria

En los capítulos precedentes, el apóstol consideró los dos grandes temas que consisten en la justificación y la liberación. Expuso los resultados de la muerte y la resurrección de Jesús en relación con esos dos temas. Luego enfoca un nuevo tema de singular importancia. En otro tiempo Dios había dado sus mandamientos al hombre.

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Capítulo 8 - El triunfo de la gracia

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (v. 1). Con estas palabras triunfales comienza el apóstol el capítulo 8 de su epístola. De alguna manera es el punto final que él pone, con un corazón pleno de alegría, al concluir sus explicaciones, es el glorioso resultado de las enseñanzas de los tres capítulos precedentes.

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Capítulo 9 - La historia del pueblo de Israel

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