11 resultados

Mimosa

La joven hindú

Este relato verídico es la historia siempre nueva de un alma que se dejó ganar por el infinito amor del Salvador. Para comprenderla mejor, hemos pensado que sería bueno explicar un poco lo que son las «castas». Muchos años antes de la era cristiana, el pueblo hindú estaba dividido en cuatro sociedades: los sacerdotes, los jefes (magistrados y soldados), los agricultores y los vencidos. Las dos primeras «clases» dominaban las otras dos; la tercera gozaba de un monopolio que le aseguraba una buena posición. En cuanto a la cuarta, vivía completamente sometida. Estas divisiones comenzaron a causa de las diferencias de origen y por conquistas que obligaron a vencedores y vencidos a vivir juntos. Con el correr de los siglos, se subdividieron en fracciones muy pequeñas llamadas desde entonces «castas».

Libro de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (1)

Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor(Efesios 4:1-2).

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (10)

¿En qué sentido podemos decir que el Espíritu Santo mora en la Iglesia ahora, siendo así que la misma está tan corrompida profanada y en oposición con Dios?

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (2)

Pasa ahora por nuestra mente un pensamiento solemne: el de «registro de miembros», registro que hemos venido usando desde hace tiempo. Pero ¡cuántos miembros cuyos nombres aparecen allí, y que nunca han experimentado el bautismo del Espíritu!

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (3)

Ahora trataremos los dos aspectos importantes de la unidad del Espíritu o la Iglesia de Dios. Estos son: que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y que es la morada de Dios por el Espíritu. Estas son, sin duda alguna, las supremas verdades reveladas al hombre y las que proporcionan más ricas bendiciones a su alma. Quiera el Señor que podamos meditar con fe y obedecer de todo corazón a la verdad.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (4)

Habiendo considerado, aunque brevemente, el asunto relacionado con la Iglesia como el Cuerpo de Cristo, pasemos a meditar por algunos momentos sobre esto, como la morada de Dios por el Espíritu.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (5)

Pasemos ahora al capítulo 14 de Juan. Aquí tenemos la verdad sobre la doctrina del Espíritu Santo más profundamente tratada.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (6)

Habiendo intentado de aclarar los conceptos sobre el tema de la presencia personal del Espíritu Santo tal como lo presenta nuestro Señor en los capítulos 7, 14, 15 y 16 de Juan, volvemos de nuevo a considerar el asunto de la Iglesia como «La Morada de Dios por el Espíritu». No sería posible llegar a una conclusión satisfactoria respecto a este tema sin tener conocimiento del primero.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (7)

Concentra, ¡oh alma mía! todos tus pensamientos en esta gran verdad. Medita por un momento solamente sobre el carácter, los privilegios y las responsabilidades de la morada de Dios. Es maravilloso el pensamiento, pero a medida que profundizas tus meditaciones, será aún más sublime.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (8)

Trataré de esclarecer del modo más sencillo posible la acción y el lugar del Espíritu. El Señor, contestando a Pedro después de su confesión en Mateo 16:16: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, le dice: “Sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (v. 18).

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (9)

Ahora puede verse claramente la diferencia entre el Espíritu Santo en el individuo y en la Asamblea, pero hay dos o tres cosas aún que desearía aclarar antes determinar el tema.

Artículo de @author

Adiós, hermanitos

Después de unos días de descanso, la madre sintió que debía marcharse. No podía estar quieta entre nosotros mientras su pequeño «El que trae suerte» abría sus grandes ojos a toda clase de cosas que no olvidaría nunca. También tenía miedo de que oyera palabras que todo su cariño de madre no bastaría para borrar de su memoria.

Capítulo de @book, de @author

Alabemos al Señor en todo tiempo

Con la larga enfermedad de los niños se terminaron los recursos de Mimosa y llegó otra vez el día en que la pobre madre no tuvo nada para darles de comer. Se acordaba de las dos rupias que le habían negado y no quería exponerse a un nuevo rechazo.

Capítulo de @book, de @author

Átate las sandalias

En ese tiempo, el marido de Mimosa vivía en una ciudad situada a unos 16 km de su pueblo. Ella podía haber venido a la misión sin que él lo supiera, pero era tan honrada que ni se le ocurrió hacerlo. Jamás flaqueó su fidelidad para con ese hombre falto de inteligencia, quien pasaba su tiempo soñando en vez de trabajar para mantener a su familia.

Capítulo de @book, de @author

Booz

Mayil apenas hacía sus primeros pasos cuando nació otro pequeño ser, que iba a ser la alegría de su madre.

Capítulo de @book, de @author

Cabeza de mula

Volvamos atrás para comprender un poco cuáles fueron las causas que motivaron la respuesta a las oraciones de Star.

Capítulo de @book, de @author

Cuida a mi pajarillo

Mucha gente concurrió, como de costumbre, al velatorio del pequeño Mayil, pero muy poca simpatía testimoniaron a Mimosa.

Capítulo de @book, de @author

El amor en el temor

Mimosa sentía una gran aprensión por sus hijos. ¿No cohabitan siempre el temor y el amor en el corazón de una madre? Sabía que había muchos peligros en la calle, tantos como las motas de polvo en el camino.

Capítulo de @book, de @author

El amor vencedor

Sólo nos falta contar lo que para Mimosa resultó una gran felicidad después de tantos sufrimientos. Cierto domingo por la tarde, cuando el sol doraba el cielo con sus últimos rayos, fuimos a la orilla del Lago Rojo, al pie de las montañas, acompañadas por mucha gente del lugar.

Capítulo de @book, de @author

El filo de la espada

Lentamente pasaron los meses. Mimosa tuvo que volver al trabajo; de otro modo, se hubiera acabado el alimento para la familia. Su esposo, tendido todo el día en la estera, era una boca más para alimentar. Se podía confiar en Kinglet, quien lo cuidaba y también se ocupaba de Mayil y Music mientras la madre estaba ausente.

Capítulo de @book, de @author

El látigo

–¿Qué pasa con esta criatura? ¿Qué tiene? Quien hablaba así era la madre de Mimosa; estaba muy enfadada. Y cuando esa mujer estaba enojada, usaba el látigo sin titubear. –¡Mírenla! ¡No hay ni rastro de ceniza sagrada en su frente! –¿Qué dirán los vecinos? –dijo la tía. –¡Ven acá, ingrata! ¡Apresúrate!

Capítulo de @book, de @author

El que trae desgracias

Le esperaba un nuevo dolor. Su quinto hijo también fue un varón. Los vecinos vinieron a verla; zumbaban a su alrededor como abejas. La compadecían o la censuraban, según sus antojos. Pero todos sacudían sus cabezas y volvían las palmas de sus manos al cielo profetizando cosas terribles.

Capítulo de @book, de @author

El que trae suerte

Los hijos de Mimosa eran niños simpáticos y se hacían querer. El mayor era un hombrecito que sabía arreglárselas solo. Era muy recto por naturaleza. El pequeño Music era muy inteligente y atractivo. Luego nació el cuarto. El cuarto hijo, si es varón, según se dice trae buena suerte a la familia. Si además el quinto es una niña, los dos son considerados como buen presagio.

Capítulo de @book, de @author

El regreso de Mimosa

Cierto día recibimos una carta de Mimosa en la que nos decía: «Les ruego que me vengan a buscar, puedo ir». ¿Cómo era posible? ¿Qué había sucedido?

Capítulo de @book, de @author