¿A quién anunciamos la muerte del Señor, según 1 Corintios 11:26?
1 Crónicas 11:26
A toda la creación, o sea a todo ser inteligente. Es decir, a los hombres, ángeles, Satanás y sus demonios. No lo hacemos meramente por palabras, sino más bien por el hecho del partimiento del pan.
A veces se suscita la cuestión en cuanto a qué grupo está en posesión de la Mesa del Señor: ¿Qué respondería usted a eso?
La Asamblea verdadera (o Iglesia) se compone de todos los creyentes verdaderos. La Cena del Señor es el patrimonio de la Asamblea desde el comienzo. Donde quiera que los creyentes se reúnan al nombre del Señor, él ha prometido su presencia en medio de ellos.
Algunos dicen que nosotros –la Iglesia– no somos la Esposa, sino solamente Israel. ¿Es esto correcto?
No, tal afirmación es incomprensible si leemos atentamente la Palabra de Dios y no introducimos nuestros propios pensamientos; pues en este punto la Palabra esta más que clara. La Esposa (Efesios 5:25-33) es presentada en Apocalipsis 21:2 y 9 como “descendiendo del cielo”. ¿Acaso se puede decir que se trate de Israel? ¡Israel no puede descender del cielo!
Bajo la ley solo los miembros de la familia de Aarón podían ser sacerdotes. ¿Quiénes son sacerdotes bajo la dispensación actual?
Todos los creyentes son sacerdotes bajo la dispensación actual, e independientemente de los dones que puedan poseer todos están en igual plano delante de Dios; con respecto a este sacerdocio (léase 1 Pedro 2:5, 9; Apocalipsis 1:6).
¿Cómo he de imaginarme el “Milenio”?
El milenio es caracterizado especialmente por el hecho de que Cristo como Rey y Mesías morará sobre esta tierra, en medio del renovado pueblo de Israel y en medio de la creación renovada.
¿Cómo se debe entender Levítico 13:13 donde leemos: “Y si la lepra hubiere cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda ella se ha vuelto blanca, y él es limpio”?
La respuesta seguramente no es fácil. De todos modos, parece que el significado espiritual tiene suma importancia.
¿Cómo se entiende Génesis 4:16-17: “Caín edifico una ciudad”?
Génesis 4:16-17
Debemos tener en cuenta que la familia de Caín se multiplicó muy pronto. “Cuidad” seguramente significa más bien una población permanente, en contraste a la vida nómada. Evidentemente Caín trató de escapar, en rebelión, y obstinación a la maldición de Dios, que había dicho: “Errante y extranjero serás en la tierra” (Génesis 4:12).
¿Cristo murió por nuestras enfermedades?
Isaías 53
En la profecía de Isaías, capítulo 53, leemos en los versículos 4 y 5 las siguientes palabras, referentes al Señor Jesucristo: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
¿Cuál es la diferencia entre las dos expresiones “reconciliación” y “propiciación”?
En primer lugar, quisiera decir que no es Dios el que tuvo que ser reconciliado, como por desgracia algunos lo enseñan equivocadamente. Cristo ha consumado la obra grande de la reconciliación, y en virtud de esta obra nos llevó a la presencia de Dios como tales que ahora estamos reconciliados con Dios. La reconciliación, pues, es para nosotros.
¿Cuál es la esperanza de los hijos de Dios?
La gloriosa esperanza de la Iglesia del Señor es la que su bendito Señor volverá, para llevar a los Suyos a la Casa del Padre, como él lo ha prometido personalmente (Juan 14:3). Dentro de poco tiempo él vendrá “con voz de mando”, o sea con Su voz vivificante, la cual resucitará también a “los que duermen”, para que estén con él.
En 2 Corintios 5:21 leemos: “… para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” ¿Cuál es el verdadero significado de estas palabras?
2 Corintios 5:21
Estas palabras documentan que el hombre no posee ninguna justicia en sí mismo, y que Dios quiere regalársela, a saber, precisamente la que está en Cristo Jesús. Dios dio a su Hijo, el cual no conoció pecado, y le hizo pecado.
En Juan 7:38: dice el Señor: “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”. ¿Qué quiere decir el Señor con estas palabras?
En primer lugar, quiere decir que Cristo es el cumplimiento de todo lo que se ha dicho y prometido en el Antiguo Testamento. Luego que la fe debe apoyarse no solamente sobre partes, sino sobre toda la Sagrada Escritura, para que la plena bendición de Dios sea derramada sobre el creyente. Quien cree en el Señor Jesús recibe el Espíritu Santo, y a este Dios no lo da por medida (Juan 3:34).
¿Es posible que en la presente dispensación un creyente sea de Cristo y no tenga el Espíritu de él?
En la dispensación actual no es posible ser de Cristo y no tener el Espíritu de él. “Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él” (Romanos 8:9).
Explíqueme, por favor, lo que significa “y tu casa” en Hechos 16:31, puesto que la salvación es una cosa completamente personal.
Muchas veces se pasa por alto la respuesta completa de Pablo y Silas al carcelero de Filipos: “Cree en el Señor Jesucristo, y será salvo, tú y tu casa”. La última parte de la frase debería ser considerada por todos los padres creyentes. Naturalmente se trata de una promesa condicional, porque nadie puede salvarse sin la fe personal en el Señor Jesucristo.
¿Hay que distinguir entre el “reino” y la “Iglesia”?
Ciertamente, y creo que la diferencia es importante. El “reino” abarca la futura manifestación del poder y de la autoridad del Señor, ante todo en sus relaciones con Israel y con la creación (1 Corintios 15:24; 2 Pedro 1:16-17; Salmo 145). Sin embargo, la “Iglesia” abarca a todos los que se salvan en la actualidad.
La paz con Dios – La paz de Dios
La paz os dejo, mi paz os doy;… No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo (Juan 14:27).
¿Podemos estar seguros de ir al cielo si morimos?
Muchos creyentes en el día de hoy no están seguros de ir al cielo si mueren. Están confiando en el mismo Salvador en que Pablo confió. ¿Estaba el seguro de ir al cielo cuando muriera?
¿Podría usted darme una definición de los dos términos “pecado” y “pecados”?
Los “pecados” son lo que hayamos hecho, el “pecado” es lo que somos. Cristo murió por nuestros “pecados”, y yo he muerto al “pecado” en Cristo. Los “pecados” me fueron perdonados, pero el “pecado” no puede ser perdonado; Dios no puede sino juzgarlo. El hecho de que he nacido como pecador no me debe ser perdonado, sino que necesito ser librado de este estado. Y lo soy en Cristo.
¿Podría usted darme una explicación exacta de las palabras “pecado” y “pecados”?
Los “pecados” son lo que hemos hecho, mientras que el “pecado” es lo que somos. Cristo murió por nuestros “pecados”, y en Cristo he muerto al “pecado”. Los “pecados” me han sido perdonados, sin embargo, el “pecado” no puede ser perdonados; Dios solamente puede juzgarlo.
¿Por favor, explíqueme la diferencia entre las obras y la fe?
Es muy instructivo comparar la enseñanza respecto a las obras en las epístolas de Pablo y de Santiago, tanto el uno como el otro divinamente inspirados. Pablo desecha completamente las obras de la ley; Santiago insiste con celo sobre las obras de la fe. Cuando este hecho se ha comprendido bien, toda la dificultad desaparece y vemos brillar la divina perfección de las Sagradas Escrituras.
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