Orientación cristiana

¿Cuál es la diferencia entre las dos expresiones “reconciliación” y “propiciación”?

A. K. - 1978

En primer lugar, quisiera decir que no es Dios el que tuvo que ser reconciliado, como por desgracia algunos lo enseñan equivocadamente. Cristo ha consumado la obra grande de la reconciliación, y en virtud de esta obra nos llevó a la presencia de Dios como tales que ahora estamos reconciliados con Dios. La reconciliación, pues, es para nosotros.

La propiciación es un aspecto de la obra de reconciliación y no puede ser separada de ella. Verdad es que la propiciación es para Dios, aunque se refiere a nuestros pecados. “Y él es la propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 2:2; 4:10). La propiciación, pues, corresponde a las justas exigencia de Dios respecto a nuestros pecados.

Por otra parte, sería un error decir que Dios, habiéndose realizado la propiciación, ahora puede amarnos. No, sería una interpretación completamente falsa si dijésemos: Por la muerte de Cristo él ha vuelto el corazón del Padre hacia el hombre. ¡Jamás! Dios nos amó, y por lo tanto dio a su Hijo en propiciación por nuestros pecados; no: El dio a su Hijo para podernos amar. – Él nos amó, y por lo tanto dio; no: El dio, y después amó.

Es de suma importancia que esta verdad sea comprendida bien.