1. Pecado
Palabras del Nuevo Testamento
Desde las primeras páginas del Génesis tropezamos, en el mismo huerto de Edén, con el pecado: Como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12).
1. Tres liberaciones
Romanos
Dios es el Dios bienaventurado. Su propósito es salvar y hacer felices a los que fueron separados de él por el pecado y están hundidos en la miseria. Con este fin realizó el mayor de los sacrificios, por medio de su único y amado Hijo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…” (Juan 3:16).
2. Tres liberaciones
Romanos
A partir de Romanos 5:12 entramos en una nueva división de la epístola, que se extiende hasta el final del capítulo 8. Aquí ya no se trata de lo que hemos hecho de nuestros pecados y del medio de ser liberados de ellos, sino de lo que somos, de nuestro estado en Adán.
¿A dónde va usted?
Nuestro tiempo en la tierra es corto. Cada año que termina, cada puesta del sol, cada tic, tac del reloj acortan nuestros días en la tierra y nos llevan pronto, silenciosamente y con seguridad hacia la eternidad. Pronto vendrá el momento que termina nuestras vidas en la tierra y comienza o un cántico en el cielo o los llantos en el infierno. Nuestro destino será sellado para siempre.
A los pies de Jesús
En la conversión: Al reconocerse perdido ante su poder y su divinidad, “Simón Pedro cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador” (Lucas 5:8).
¿A quién anunciamos la muerte del Señor, según 1 Corintios 11:26?
1 Crónicas 11:26
A toda la creación, o sea a todo ser inteligente. Es decir, a los hombres, ángeles, Satanás y sus demonios. No lo hacemos meramente por palabras, sino más bien por el hecho del partimiento del pan.
A veces se suscita la cuestión en cuanto a qué grupo está en posesión de la Mesa del Señor: ¿Qué respondería usted a eso?
La Asamblea verdadera (o Iglesia) se compone de todos los creyentes verdaderos. La Cena del Señor es el patrimonio de la Asamblea desde el comienzo. Donde quiera que los creyentes se reúnan al nombre del Señor, él ha prometido su presencia en medio de ellos.
Acerca de la oración
La oración del recién nacido
Agradables a él (n° 12, parte 2)
2 Corintios 5:9
Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.2 Corintios 5:9
Algunos dicen que nosotros –la Iglesia– no somos la Esposa, sino solamente Israel. ¿Es esto correcto?
No, tal afirmación es incomprensible si leemos atentamente la Palabra de Dios y no introducimos nuestros propios pensamientos; pues en este punto la Palabra esta más que clara. La Esposa (Efesios 5:25-33) es presentada en Apocalipsis 21:2 y 9 como “descendiendo del cielo”. ¿Acaso se puede decir que se trate de Israel? ¡Israel no puede descender del cielo!
“Allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20)
Mateo 18:20
Sabemos bien que el Señor se halla entre los santos que se reúnen. Él es fiel a su promesa: Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
¡Amén!
Nunca vamos a poder orar públicamente si no aprendemos a orar privadamente. Necesitamos del ejercicio personal, de la experiencia de largas oraciones elevadas en el lugar secreto, de manera que estemos ejercitados para dirigir la oración pública con inteligencia y con fervor para que los demás puedan decir amén.
Arrepentimiento
La importancia del arrepentimiento se muestra por la frecuencia con que esta palabra se cita en la Biblia. En el Nuevo Testamento aparece unas 65 veces, sea como sustantivo o como verbo.
Bajo la ley solo los miembros de la familia de Aarón podían ser sacerdotes. ¿Quiénes son sacerdotes bajo la dispensación actual?
Todos los creyentes son sacerdotes bajo la dispensación actual, e independientemente de los dones que puedan poseer todos están en igual plano delante de Dios; con respecto a este sacerdocio (léase 1 Pedro 2:5, 9; Apocalipsis 1:6).
Bendito sea el Dios...
Efesios 1:3 – 1 Pedro 1:3 – 2 Corintios 1:3-4
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo (Efesios 1:3).
Bosquejo de Romanos
Romanos
Como es sabido, hay dos secciones distintas en la parte doctrinal de la epístola a los Romanos.
Bosquejo de Romanos
Romanos
La epístola a los romanos revela los eternos principios de las relaciones de Dios con el hombre, la manera como el creyente –por medio de la muerte y resurrección de Cristo– está introducido en la esfera de bendición y afianzado en ella; luego coordina estas cosas con la peculiaridad de las promesas hechas a los judíos por Aquel cuyos dones y vocación son irrevocables.
Bosquejos proféticos (1)
El período actual y la venida del Señor
No nos será nunca posible “usar (o dividir) bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15), sin tener algún conocimiento de lo que a veces llamamos la «verdad dispensacional», es decir el conocimiento de los caminos de Dios para con los hombres en los diversos periodos o dispensaciones llamadas «las economías».
Bosquejos proféticos (2)
Como hemos dicho, la economía actual de la gracia acabará a la venida del Señor por su Iglesia. Según lo que nos enseña el Espíritu Santo en las Escrituras, esta preciosa esperanza es la verdadera, propia e inmediata esperanza del cristiano.
Bosquejos proféticos (3)
El Señor mismo hablaba a menudo de su venida. En Lucas 12:35-36, dice: “Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; y vosotros sed semejantes a hombres que aguarden a su señor… para que cuando llegue y llame, le abran en seguida”.
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