14 resultados

El andar del creyente como hijo de Dios

Capítulo de @book, de @author

El andar del creyente como quien confiesa al Señor

Capítulo de @book, de @author

El andar del creyente con relación a los afectos naturales

Esta parte nos exhorta acerca de la conducta conveniente que deben adoptar los creyentes en sus relaciones terrenales. En primer lugar, el apóstol habla de la más íntima de estas relaciones, es decir del matrimonio (v. 22-23); luego, de los hijos y de los padres (cap. 6:1-4); y finalmente de los siervos y de los amos terrenales (cap. 6:5-9).

Capítulo de @book, de @author

El andar del creyente en relación con la Iglesia

Los tres últimos capítulos de la epístola constituyen la parte práctica de ella, en la que el apóstol exhorta a andar de una manera digna de las grandes verdades presentadas en los tres primeros capítulos. Notaremos que, como creyentes, somos exhortados a mantener una conducta que esté en armonía con nuestros privilegios y responsabilidades en tres diferentes relaciones.

Capítulo de @book, de @author

El filo de la espada

Lentamente pasaron los meses. Mimosa tuvo que volver al trabajo; de otro modo, se hubiera acabado el alimento para la familia. Su esposo, tendido todo el día en la estera, era una boca más para alimentar. Se podía confiar en Kinglet, quien lo cuidaba y también se ocupaba de Mayil y Music mientras la madre estaba ausente.

Capítulo de @book, de @author

El Jordán - El carro de fuego

En esta vida extrañamente agitada, Elías pasa de milagro en milagro, el último de los cuales es el más grande de todos. No hay viaje más notable que su último peregrinaje de Gilgal al Jordán. El profeta, conducido por el Espíritu de Dios, visita lugares que hablan de manera sorprendente de los designios de Dios con respecto a Israel.

Capítulo de @book, de @author

El látigo

–¿Qué pasa con esta criatura? ¿Qué tiene? Quien hablaba así era la madre de Mimosa; estaba muy enfadada. Y cuando esa mujer estaba enojada, usaba el látigo sin titubear. –¡Mírenla! ¡No hay ni rastro de ceniza sagrada en su frente! –¿Qué dirán los vecinos? –dijo la tía. –¡Ven acá, ingrata! ¡Apresúrate!

Capítulo de @book, de @author

El monte Carmelo - El fuego del cielo

Después de que Abdías hubo entregado el mensaje, el rey Acab fue al encuentro del profeta; inmediatamente lo acusa de ser aquel que turba a Israel.

Capítulo de @book, de @author

El monte Carmelo - La llegada de la lluvia

El juicio abre el camino a la bendición y de esta manera el fuego del cielo es seguido por la lluvia del cielo. El atento oído de Elías percibe el ruido de “una lluvia grande”. Un rumor sobre la cumbre de los árboles, un temblor sobre las aguas –la sorda queja de la tierra– decían al atento oído de Elías que finalmente estaba por llegar el día en que Dios enviaría la lluvia.

Capítulo de @book, de @author

El propósito de Dios en Cristo

En el capítulo 1 se nos presenta la revelación del propósito de Dios respecto a Cristo y su Iglesia. En los capítulos siguientes descubriremos los caminos llenos de la gracia de Dios para formar la Iglesia. Pero primeramente se nos revela el propósito de Dios con miras a la eternidad, a fin de que, mientras permanecemos en el tiempo, podamos penetrar en sus caminos con entendimiento.

Capítulo de @book, de @author

El que trae desgracias

Le esperaba un nuevo dolor. Su quinto hijo también fue un varón. Los vecinos vinieron a verla; zumbaban a su alrededor como abejas. La compadecían o la censuraban, según sus antojos. Pero todos sacudían sus cabezas y volvían las palmas de sus manos al cielo profetizando cosas terribles.

Capítulo de @book, de @author

El que trae suerte

Los hijos de Mimosa eran niños simpáticos y se hacían querer. El mayor era un hombrecito que sabía arreglárselas solo. Era muy recto por naturaleza. El pequeño Music era muy inteligente y atractivo. Luego nació el cuarto. El cuarto hijo, si es varón, según se dice trae buena suerte a la familia. Si además el quinto es una niña, los dos son considerados como buen presagio.

Capítulo de @book, de @author

El regreso de Mimosa

Cierto día recibimos una carta de Mimosa en la que nos decía: «Les ruego que me vengan a buscar, puedo ir». ¿Cómo era posible? ¿Qué había sucedido?

Capítulo de @book, de @author

El remedio mágico

En aquella época, Mimosa y su esposo eran muy pobres. Por lo tanto, cuando él estuvo bastante bien como para hacer un trabajo ligero, ella le suplicó que aceptara lo que le ofrecían, pues ella se sentía sumamente cansada. El marido ya veía lo suficiente para realizar aquella tarea. Debía acompañar a un pariente que iba a uno de esos lugares santos al sur del país.

Capítulo de @book, de @author

El torito gris

Un día, mientras Mimosa me contaba sus experiencias y su vida pasada, de repente expresó: «Entonces el torito gris se fue al cielo». Sabía algo de ese lugar, de sus puertas de perlas, sus muros, sus calles de oro puro, su río y árbol de vida. Este cuadro de hermosura y de gloria había llamado la atención de esta joven.

Capítulo de @book, de @author

En casa de sus amigos

Con nuevas fuerzas, Mimosa empezó a trabajar para reconstituir su pequeña fortuna. En la India, cuando alguien está enfermo, los familiares acuden, se quedan uno o dos días y se van; si la enfermedad se prolonga, volverán otra vez. Vienen para inquirir sobre lo oído, simpatizar y aconsejar a la familia. No obrar así, sería como si no amaran a los suyos.

Capítulo de @book, de @author

¿Es Mimosa?

Yo estaba en un apartado rincón de la misión, cuando un niño llegó corriendo para anunciarme la llegada de Mimosa. Mientras atravesaba apresurada el patio recordaba del pasado una jovencita, delgada, con su traje anaranjado y carmesí, con lindos anillos de plata en los brazos.

Capítulo de @book, de @author

He aprendido a conocerlo mediante el sufrimiento

Pasaron algunos meses. El primo de Mimosa seguía demostrándole su bondad, pero la gente del pueblo la miraba con malos ojos; ya le resultaba casi imposible mantener a sus hijos alejados de las influencias externas. Empezaban a comprender muchas cosas y hacer preguntas; se daban cuenta de que su hogar estaba dividido.

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

Hechos: Capítulo 1

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

Hechos: Capitulo 10

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

Hechos: Capitulo 11

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

Hechos: Capitulo 12

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

Hechos: Capitulo 13

Capítulo de @book, de @author

Pláticas sencillas

Hechos: Capitulo 14

Capítulo de @book, de @author