61 resultados

Ejemplo supremo el

Capítulo de @book, de @author

El acceso al santuario

El tabernáculo nos ha hablado de la Casa de Dios y del conjunto de sus rescatados, representados por las tablas, las cortinas, los doce panes, las columnas y las cortinas (o colgaduras) del atrio, figuras –entonces incompletas– del misterio que debía ser plenamente revelado al apóstol Pablo: la Iglesia que es su Cuerpo (Efesios 3:5-6).

Capítulo de @book, de @author

El altar de bronce y el atrio

Capítulo de @book, de @author

El alto de Jacob en Siquem sus consecuencias

Capítulo de @book, de @author

El amado Hijo del Padre

Su amado Hijo (Colosenses 1:13)

Capítulo de @book, de @author

El aprecio de Pablo por Timoteo

En las diversas epístolas, hallamos varias expresiones en las cuales Pablo manifiesta su aprecio y afecto por Timoteo.

Capítulo de @book, de @author

El atrio

En principio, el atrio con su recinto nos habla del testimonio exterior y público que deben dar aquellos que componen la Casa de Dios, por oposición al tabernáculo propiamente dicho, el cual nos presenta el santuario y lo que se contempla en él.

Capítulo de @book, de @author

El cántico de Moisés

Capítulo de @book, de @author

El caso de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés

Este capítulo ha dado lugar a grandes discusiones. Se han emitido opiniones muy diversas acerca de la conducta de las dos tribus y media. ¿Tenían razón o no al escoger su heredad en la ribera del Jordán lindante con el desierto? La conducta que siguieron, ¿era expresión de poder o de debilidad? ¿Cómo podremos formular un sano juicio en este asunto?

Capítulo de @book, de @author

El Cristo – El Mesías

Unos jóvenes amigos creyentes nos pidieron una vez que habláramos del tema siguiente: ¿Son una misma persona el Cristo profético, el Cristo histórico y el Cristo vivo? Veamos, pues, lo que nos dice la Palabra al respecto.

Capítulo de @book, de @author

El cuerpo de Cristo

“¿Por qué me persigues?”,

Capítulo de @book, de @author

El culto, la comunión y la adoración

Capítulo de @book, de @author

El designio y las promesas de Dios son inmutables

Las palabras que abren este capítulo son particularmente notables cuando se las compara con el contenido del capítulo anterior. En aquel todo parece tenebroso y sin esperanza. Moisés tuvo que decir al pueblo: “No subáis, porque Jehová no está en medio de vosotros, no seáis heridos delante de vuestros enemigos” (cap. 14:42).

Capítulo de @book, de @author

El día de la expiación (ver nota al final del libro)

Entrar mucho más profundamente en lo que le costó a Cristo quitar el pecado de delante de Dios es el preludio de toda restauración. Reconocer la ruina (Levítico 16:1), individual o colectiva, conduce a una apreciación mucho más grande de la obra de Cristo y de su eficacia ante Dios.

Capítulo de @book, de @author

El día séptimo y el río

Capítulo de @book, de @author

El diluvio y Noé

Capítulo de @book, de @author

El evangelio de la salvación – la justificación de los pecados

Las preguntas y respuestas de este capítulo pueden considerarse como una introducción a la epístola a los Romanos 1 a 5:11. El capítulo siguiente (capítulo 6) tratará acerca de Romanos 5:12 a 8.

Capítulo de @book, de @author

El evangelio de la salvación – liberación del poder del pecado

Cuando una persona viene a Cristo, confesando sus pecados y creyendo que Su obra en la cruz del Calvario fue suficiente, se regocija. Comprende que ahora tiene “paz para con Dios” (Romanos 5:1). Muchos de los que han creído cuentan a los que se les acercan, lo que han hallado y qué felices son ahora.

Capítulo de @book, de @author

El fin de la vida de Abraham Jacob y Esaú

Capítulo de @book, de @author

El gran día de la expiación

Capítulo de @book, de @author

El Hijo de Dios

Había transcurrido algún tiempo desde la pesca milagrosa, cuando Pedro, de rodillas ante Jesús, le dijo: “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador” (Lucas 5:8). Los discípulos siguieron a su Señor, vieron su poder, su corazón lleno de compasión, sus discusiones con los fariseos y otras sectas judías, y fueron testigos de su rechazo (Mateo 11:20-24;12:14).

Capítulo de @book, de @author

El Hijo del Hombre

En 1 Timoteo 3:16 se nos dice que el misterio de la piedad es grande: “Dios fue manifestado en carne”. En el Antiguo Testamento, Dios se dio a conocer de distintas maneras: por sueños, por visiones, por la aparición de un ángel, por la palabra dicha a los profetas “muchas veces y de muchas maneras” (Hebreos 1:1).

Capítulo de @book, de @author

El holocausto

Como ya lo hemos visto, el holocausto, el sacrificio que es enteramente quemado sobre el altar, viene en primer lugar. En efecto, era importante poner en evidencia primero la perfección de la víctima, perfección que sólo puede ser plenamente apreciada por Dios. El mismo Señor Jesús lo dijo: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida” (Juan 10:17).

Capítulo de @book, de @author

El holocausto

El holocausto nos presenta una figura de Cristo cuando “se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios” (Hebreos 9:14); por eso el Espíritu Santo le asigna el primer lugar entre los sacrificios. Si el Señor Jesús se ofreció para cumplir la gloriosa obra de la expiación, fue porque el supremo objeto que perseguía en esta obra era glorificar a Dios:

Capítulo de @book, de @author