71 resultados

Conmemoración al son de trompetas

La Pascua tenía lugar el decimocuarto día del primer mes. La gavilla por primicia probablemente era ofrecida el día después del primer sábado que seguía a la Pascua. Pentecostés, cincuenta días más tarde, debía tener lugar, pues, en la primera mitad del tercer mes. Luego venía una larga interrupción hasta el séptimo mes, en el cual tres fiestas se sucedían rápidamente.

Capítulo de @book, de @author

Conocer al hombre

¿Basta con mirarse al espejo para conocerse? ¿Basta con frecuentar a una persona para saber cómo es? Ni las cualidades naturales ni los defectos se disciernen fácilmente, cuánto menos el alma humana en sus profundos recovecos, que solo ciertas circunstancias pueden sacar a la luz.

Capítulo de @book, de @author

¿Conoces el camino al cielo?

La lluvia era muy fuerte. En la ciudad todo parecía triste. Los autos iban despacio para no patinar. Las personas caminaban ligero, pues querían llegar pronto a sus casas. Un hombre cruzaba la calle a grandes pasos. De repente sintió que alguien le tiraba de la manga. Se dio vuelta y vio que dos ojos grandes y serios lo miraban fijamente.

Capítulo de @book, de @author

Cuida a mi pajarillo

Mucha gente concurrió, como de costumbre, al velatorio del pequeño Mayil, pero muy poca simpatía testimoniaron a Mimosa.

Capítulo de @book, de @author

Cuidados incomprendidos

Al subir a un vagón de ferrocarril, uno de nuestros amigos halló a todos los pasajeros muy nerviosos. Un hombre llevaba en sus rodillas a una hermosa nena de unos dos años de edad. La pequeña tenía sueño y lloraba, pues apenas se adormecía, el padre la sacudía fuertemente y la obligaba a mantenerse despierta.

Capítulo de @book, de @author

Dar gracias

Pedro, un niño de ocho años de edad, había ido a visitar a su tío, un creyente que siempre daba gracias a Dios antes de comer y acostumbraba leer la Biblia y arrodillarse con su familia para orar antes de acostarse. Todo esto le causó gran impresión a Pedro, quien se preguntó por qué su padre no hacía lo mismo. Cuando volvió a casa, durante el desayuno dijo:

Capítulo de @book, de @author

“Debe” y “haber”

Cierto día, una madre recibió de su hijo de nueve años de edad esta cuenta: «Mamá debe a Santiago: Por haber lavado los platos: 15 $ Por haberme portado bien en clase: 20 $ Por haber barrido la cocina: 10 $ Por haber paseado a mi hermanito: 15 $ Total: 60 $»  

Capítulo de @book, de @author

Detalles

Este título solo está disponible para su descarga en formato PDF. Descargar en PDF

Capítulo de @book, de @author

Días sombríos

Días sombríos vendrían para los habitantes de la casa encantada. Sin embargo, en sus corazones todo era luz.

Capítulo de @book, de @author

Días terribles

Cuando Jade Preciosa vio la expresión feroz de su padre, sintió que su corazón se le salía del pecho. Sin hacer ruido, salió sigilosamente de la habitación, atravesó el patio y empezó a correr con todas sus fuerzas. Era necesario advertir a Fan-Tu y encontrar a Sinn-Hap antes de que regresara a casa.

Capítulo de @book, de @author

Dios

La revelación que Dios da de sí mismo es progresiva y corresponde a la naturaleza de las relaciones establecidas con su criatura.

Capítulo de @book, de @author

Dios nos cuida

En el este de una bahía bastante grande, muy junto a la costa del mar Báltico, se encontraba una pequeña finca. Las ventanas de la casa miraban hacia el sur y el oeste, todas con vista sobre el mar.

Capítulo de @book, de @author

Dios responde

En la casa de los misioneros, Si-Hiang conversaba con la señora Studd. –Usted se quedará con nosotros, dijo esta última. Nos ayudará a cuidar las niñas, a su pequeña Alegría y a nuestra pequeña Gracia.

Capítulo de @book, de @author

¿Dónde está Dios?

Los chicos salen de la escuela dominical. Acaban de aprender que Dios es «omnipresente», es decir, que está en todas partes. En la calle se encuentra un hombre a quien el alegre grupo llama la atención. –¿De dónde vienen ustedes? –pregunta a uno de los chicos. –De la escuela dominical. –¡Ajá…! –dice el forastero–, entonces, te voy a hacer una pregunta.

Capítulo de @book, de @author

Dos de menos

–¡Miren aquí! –dijo Ana al entrar barriendo, y cerró la puerta con fuerza tras ella. Miren, el abuelo me dio veinticinco peniques. Sí, veinticinco peniques porque saqué el polvo de su habitación y ordené todo. ¿No es magnífico? Excitada, saltó a través de la pieza y con ojos brillantes miró a sus hermanas Elena y Maya, quienes leían sentadas junto a la ventana.

Capítulo de @book, de @author

Dos etapas en la vida del cristiano

Leyendo la Biblia o en conversaciones con otros creyentes, tarde o temprano todo el que por la fe acepta al Señor Jesús como su Salvador se verá enfrentado a dos preguntas que le exigirán tomar una decisión: el bautismo y el partimiento del pan.

Capítulo de @book, de @author

El amor en el temor

Mimosa sentía una gran aprensión por sus hijos. ¿No cohabitan siempre el temor y el amor en el corazón de una madre? Sabía que había muchos peligros en la calle, tantos como las motas de polvo en el camino.

Capítulo de @book, de @author

El amor vencedor

Sólo nos falta contar lo que para Mimosa resultó una gran felicidad después de tantos sufrimientos. Cierto domingo por la tarde, cuando el sol doraba el cielo con sus últimos rayos, fuimos a la orilla del Lago Rojo, al pie de las montañas, acompañadas por mucha gente del lugar.

Capítulo de @book, de @author

El castigo

Un rey, quien quería el bien para su pueblo, deseaba que todos fueran felices y le sirvieran con gusto. Se entristecía al ver que muchos de sus súbditos eran esclavos del opio. Cuando alguien usa esta droga, es muy difícil que ella lo deje en libertad. Esta sustancia va dañando la salud y lleva a sus esclavos a hacer cosas malas con tal de conseguirla. Es peor que tomar bebidas alcohólicas.

Capítulo de @book, de @author

El día de la expiación (ver nota al final del libro)

Entrar mucho más profundamente en lo que le costó a Cristo quitar el pecado de delante de Dios es el preludio de toda restauración. Reconocer la ruina (Levítico 16:1), individual o colectiva, conduce a una apreciación mucho más grande de la obra de Cristo y de su eficacia ante Dios.

Capítulo de @book, de @author

El espejo

El padre de Ricardo le había prometido llevarlo al jardín zoológico. Cuando llegó el día señalado, su madre lo bañó bien y le puso la mejor ropa que tenía, la de pasear. Mientras esperaba a su papá, Ricardo se entretuvo jugando en el jardín. Claro, como te podrás imaginar, al rato estaba bastante sucio. Cuando su papá llegó y lo vio, le pidió que se bañara de nuevo y cambiara su ropa.

Capítulo de @book, de @author

El Espíritu Santo en el creyente

Capítulo de @book, de @author

El favor de Dios

Capítulo de @book, de @author

El filo de la espada

Lentamente pasaron los meses. Mimosa tuvo que volver al trabajo; de otro modo, se hubiera acabado el alimento para la familia. Su esposo, tendido todo el día en la estera, era una boca más para alimentar. Se podía confiar en Kinglet, quien lo cuidaba y también se ocupaba de Mayil y Music mientras la madre estaba ausente.

Capítulo de @book, de @author