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Ahora… Israel… oye
Capítulo de @book, de @author
Algunas observaciones
1. El desorden sólo será evitado si cada uno está dispuesto a someterse enteramente a la dirección del Espíritu en toda humildad y confianza (léase 1 Pedro 5:5-7; Filipenses 2:3-11; Efesios 5:18-21).
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Andar por la fe – La circuncisión
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Animales puros y animales impuros
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Apostasía
Se abre ahora ante nosotros una escena muy diferente de la que hasta aquí nos ha ocupado. Ha pasado delante de nuestros ojos la “figura y sombra de las cosas celestiales” (Hebreos 8:5): Cristo en su Persona gloriosa, en sus oficios de misericordia y en su obra perfecta, tal como nos es representado en el tabernáculo y en sus utensilios.
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Averiguación a causa de un homicidio
Si en la tierra que Jehová tu Dios te da para que la poseas, fuere hallado alguien muerto, tendido en el campo, y no se supiere quién lo mató, entonces tus ancianos y tus jueces” –los guardianes de la verdad y de la justicia– “saldrán y medirán la distancia hasta las ciudades que están alrededor del muerto.
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Balaam
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Bendición profética de Moisés, hombre de Dios
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Caín y Abel: una diferente actitud de dos pecadores ante Dios
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Canaán conservado para la casa de israel
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Capítulo 1
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo. (Apocalipsis 3:20) Guillermo llegó a casa muy sobresaltado. Era un domingo, cerca del mediodía. –¡Mamá!, ¡mamá! –gritó el niño mientras entraba con gran estrépito en la cocina. –¡Mamá!, ¿llamaron a la puerta esta mañana?
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Capítulo 1
Eran pasadas las tres y media cuando Daniel bajó corriendo por la escalera de su casa. Mejor dicho, no resistió la tentación de deslizarse por la barandilla; así que llegó en un instante. En el portal le esperaba Felipe, con un libro debajo del brazo. Tras un breve saludo, echaron a andar a buen paso.
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Capítulo 2
–Hoy Guillermo escuchó una predicación muy extraña –comentó la señora Peña. –¿De qué se trata? –preguntó amablemente el padre, a quien le parecía que un paseo por la mañana le hacía mucho mejor que ir a escuchar un discurso durante una hora–. Hijo, ¿puedes repetirme el texto?
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Capítulo 2
Después de despedirse de Ana y de Antonia, que eran amigas suyas, Elena e Isabel volvieron a su casa por el acostumbrado camino. Al doblar la esquina de la calle Esparteros, se encontraron con una niña bastante asustada, quien las miraba con sus ojos tristes.
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Capítulo 3
Cuando la profesora le entregó el papel, Guillermo le preguntó: –Profesora, ¿ya llamó a su puerta? En el rostro de la profesora se dibujó una expresión de alegría y respondió emocionada:
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Capítulo 3
Cuando llegó a casa, Elena tuvo la grata sorpresa de encontrar a su abuelo Pedro. Este vivía a unas tres horas de viaje en tren y había venido a pasar unos días con su hija, la señora de Robles, quien era viuda. Elena lo abrazó cariñosamente. Después de saludarse, la madre preguntó a Elena dónde se había quedado Isabel.
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Capítulo 4
Esa mañana la señora Peña estaba visiblemente disgustada. Pensando seriamente en lo que había sucedido el día anterior y durante esa noche, no podía negar que había cometido una grave falta al oponerse a su hijo, que había buscado la simpatía y el apoyo de ella, tratando de hallar respuestas a una necesidad que sentía profundamente en su joven corazón.
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Capítulo 4
Al día siguiente, llovió durante toda la mañana y parte de la tarde. Entre dos chaparrones, los chicos se divertían saltando los charcos de agua o tirando piedras en el barro. Otros arrancaban hojas de sus cuadernos, hacían barcos de papel y hasta organizaban grandes batallas navales. Las chicas se quedaron debajo del cobertizo, saltando a la comba o platicando en grupos de tres o cuatro.
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Capítulo 5
Al anochecer, al volver a su casa, se quedó muy sorprendido cuando vio sobre la mesita ubicada junto a la ventana, un libro que reconoció inmediatamente por su cubierta negra. –¡Oh! –exclamó–. ¡Pero si es la Biblia de mi padre! ¡Deben de haber pasado más de diez años desde la última vez que la vi!
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Capítulo 5
–¡Isabel, mira lo que te he comprado! La niña acudió presurosa y recibió agradecida el regalo de su madre. Era un Nuevo Testamento pequeño con Salmos, encuadernado en piel negra, de canto dorado. –¿Te gusta? –¡Oh, muchísimo! ¡Hace tiempo que deseaba tener uno así! ¡Muchas gracias!
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Capítulo 6
Pasaron algunas semanas y, lejos de mejorar, el estado del enfermo empeoraba cada día. Un domingo, antes de empezar la clase de la señorita Vázquez, Laura entró toda llorosa. –Chica, ¿qué te pasa? –le preguntaron varios niños, rodeándola con interés y cariño.
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Capítulo 7
Aquella semana trajo gratas sorpresas para Juan Villanueva. Primero, recibió una carta de la casa de reposo, situada en la Sierra de Valdelaguna, anunciándole que, debido a las diligencias del doctor López, le otorgaban una estancia gratuita durante un mes.
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Charles Studd (1860-1931)
Charles Studd nació en Spratton, Inglaterra en el año 1860. Estudió en el colegio de Eton. Durante ese período se consagró enteramente al críquet y tuvo mucho éxito. Admitido en el equipo nacional, participó en competencias internacionales.
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Conclusión
Si la asamblea realiza su posición fuera del campamento y en los lugares celestiales, probará la poderosa acción del Espíritu de Dios, será nutrida de las cosas celestiales, la espiritualidad se desarrollará y entonces habrá ese sano discernimiento de las cosas.
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