12 resultados

La gloria moral del Señor Jesucristo

El tema de mi meditación en estas páginas es la gloria moral del Señor Jesús o, según nuestro modo de hablar, el carácter de nuestro Señor. En él todo subía a Dios como sacrificio de olor grato. Cualquiera de las expresiones de lo que él era, aun la menor, y cualquiera fuese la circunstancia a que ella se refiriese, era un perfume de incienso. En su persona –pero únicamente en ella, por cierto– el hombre fue reconciliado con Dios. En Jesús, Dios volvió a hallar su complacencia en el hombre, y eso, además, con un incremento inefable, puesto que en Jesús el hombre es más caro para Dios que lo que hubiera podido serlo en una eternidad de inocencia adámica.

Libro de @author

Los cielos abiertos

Meditaciones sobre la epístola a los Hebreos

La epístola a los Hebreos ilustra de manera notable uno de los caracteres del Libro de Dios. Se puede leer con enfoques diferentes y, sin embargo, ninguno de ellos contradice al otro. Puede ser fácilmente leída de seis o siete maneras. Ella nos abre los cielos tal como son ahora.

Libro de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (1)

Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor(Efesios 4:1-2).

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (10)

¿En qué sentido podemos decir que el Espíritu Santo mora en la Iglesia ahora, siendo así que la misma está tan corrompida profanada y en oposición con Dios?

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (2)

Pasa ahora por nuestra mente un pensamiento solemne: el de «registro de miembros», registro que hemos venido usando desde hace tiempo. Pero ¡cuántos miembros cuyos nombres aparecen allí, y que nunca han experimentado el bautismo del Espíritu!

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (3)

Ahora trataremos los dos aspectos importantes de la unidad del Espíritu o la Iglesia de Dios. Estos son: que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y que es la morada de Dios por el Espíritu. Estas son, sin duda alguna, las supremas verdades reveladas al hombre y las que proporcionan más ricas bendiciones a su alma. Quiera el Señor que podamos meditar con fe y obedecer de todo corazón a la verdad.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (4)

Habiendo considerado, aunque brevemente, el asunto relacionado con la Iglesia como el Cuerpo de Cristo, pasemos a meditar por algunos momentos sobre esto, como la morada de Dios por el Espíritu.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (5)

Pasemos ahora al capítulo 14 de Juan. Aquí tenemos la verdad sobre la doctrina del Espíritu Santo más profundamente tratada.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (6)

Habiendo intentado de aclarar los conceptos sobre el tema de la presencia personal del Espíritu Santo tal como lo presenta nuestro Señor en los capítulos 7, 14, 15 y 16 de Juan, volvemos de nuevo a considerar el asunto de la Iglesia como «La Morada de Dios por el Espíritu». No sería posible llegar a una conclusión satisfactoria respecto a este tema sin tener conocimiento del primero.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (7)

Concentra, ¡oh alma mía! todos tus pensamientos en esta gran verdad. Medita por un momento solamente sobre el carácter, los privilegios y las responsabilidades de la morada de Dios. Es maravilloso el pensamiento, pero a medida que profundizas tus meditaciones, será aún más sublime.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (8)

Trataré de esclarecer del modo más sencillo posible la acción y el lugar del Espíritu. El Señor, contestando a Pedro después de su confesión en Mateo 16:16: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, le dice: “Sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (v. 18).

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (9)

Ahora puede verse claramente la diferencia entre el Espíritu Santo en el individuo y en la Asamblea, pero hay dos o tres cosas aún que desearía aclarar antes determinar el tema.

Artículo de @author

Capítulo 10:19-39

Llegamos a otra hermosa porción de la epístola y, según lo dimos a entender, a una nueva división de la misma. Leeremos desde el versículo 19 hasta el final del capítulo. Ustedes habrán observado la estructura general de las epístolas. Consideremos, por ejemplo, la epístola a los Efesios. Los tres primeros capítulos tratan de la doctrina, y los tres últimos de su aplicación moral.

Capítulo de @book, de @author

Capítulo 11

Hemos llegado al capítulo 11. El versículo 35 del capítulo 10 es un eslabón que vincula los dos grandes pensamientos de la epístola, a saber, que el cristianismo nos coloca dentro del velo y fuera del campamento, es decir, deshace la obra de Satanás, la cual nos había hecho extranjeros de Dios y ciudadanos de un mundo corrompido.

Capítulo de @book, de @author

Capítulo 12

Pasamos al capítulo 12. Ya hemos considerado la doctrina de la epístola. Ahora estamos en su parte práctica, sin que por ello la excelencia de la doctrina deje de brillar. Hemos contemplado los diversos caracteres con los cuales el Señor entró en el cielo; ahora, en el versículo 1, le vemos en el cielo bajo otro carácter. Es el poseedor de varias coronas.

Capítulo de @book, de @author

Capítulo 13

Estamos llegando al final de la epístola y aquí encontramos, como en otras, cierto número de detalles. La estructura de todas las epístolas de Pablo suele comenzar por la doctrina y terminar con exhortaciones. Lo mismo ocurre aquí. “Permanezca el amor fraternal”. Y luego (como un hermano puede ser forastero) dice: “No os olvidéis de la hospitalidad”.

Capítulo de @book, de @author

Capítulo 5:1-10

Leamos ahora hasta el versículo 10 del capítulo 5. Observemos que, desde allí hasta el final del capítulo 6, el apóstol abre un paréntesis para hacernos serias advertencias. Él utiliza mucho ese estilo parentético, y nosotros también hacemos bastante uso de él en las conversaciones que tenemos unos con otros. Esos pequeños intervalos o interrupciones en un discurso siempre son gratos.

Capítulo de @book, de @author

Capítulo 7

El paréntesis termina al final del capítulo 6, presentando a Jesús dentro del velo como nuestro precursor, “hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”. Así se vuelve a considerar el gran tema anunciado en el versículo 10 del capítulo 5. Aarón, como lo hemos visto, simplemente fue llamado a ejercer su oficio, mientras Finees lo adquirió.

Capítulo de @book, de @author

Capítulo 8

  Tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre (v. 1-2).

Capítulo de @book, de @author

Capítulos 1 y 2

La epístola a los Hebreos ilustra de manera notable uno de los caracteres del Libro de Dios. Se puede leer con enfoques diferentes y, sin embargo, ninguno de ellos contradice al otro. Puede ser fácilmente leída de seis o siete maneras. Ella nos abre los cielos tal como son ahora.

Capítulo de @book, de @author

Capítulos 3 y 4

Como ya lo hemos señalado, una de las principales características de esta epístola es que nos presenta una vista del cielo tal como está ahora, no como estaba en Génesis 1 ni como estará en los tiempos de Apocalipsis 4 o 21. El cielo de Génesis 1 no tenía un hombre glorificado, no tenía ningún apóstol, ningún sumo sacerdote. El cielo de la epístola a los Hebreos, al contrario, tiene todo esto.

Capítulo de @book, de @author

Capítulos 5:11-14 y 6

Cuando el apóstol se desvía de su argumento para exhortar a los hebreos, observamos que lo que temía en ellos no era la corrupción moral –como en el caso de los corintios–, sino la corrupción doctrinal. ¿No vemos tales variedades morales a nuestro alrededor hoy en día? Una tiene una tendencia corintia, otra una tendencia gálata.

Capítulo de @book, de @author

Capítulos 9 y 10:1-18

Para continuar el estudio de nuestra epístola leeremos ahora el capítulo 9 hasta el versículo 18 del capítulo 10. Esta es la última sección de la parte doctrinal; luego, hasta el final, tenemos exhortaciones morales. Desde el comienzo del capítulo 9 hasta el versículo 18 del capítulo 10, el argumento es uno solo.

Capítulo de @book, de @author

Conclusión

Acabo de trazar algunos de los rasgos de la gloria moral del Señor Jesucristo. Él fue la fiel representación del hombre según Dios, hombre en quien Dios descansaba.

Capítulo de @book, de @author