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Mensaje para todos

Regocijarse en las reuniones cristianas

¿Ha pensado alguna vez en el hecho de que el Señor desea que los creyentes estén gozosos cuando se reúnen? El día de su resurrección, cuando los discípulos estaban reunidos, el Señor se presentó en medio de ellos. Claramente dice que “los discípulos se regocijaron viendo al Señor” (Juan 20:20). El Señor se alegra cuando nos reunimos, y nosotros también podemos estar felices.

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Orientación cristiana

Simón Pedro

El aprender a conocemos es una obra muy desagradable, pero muy provechosa. Pedro fue zarandeado y tuvo que aprender que la confianza que había puesto en sí mismo era la primera causa de su caída. Pero el Señor, no solamente restauró su alma sino que hizo de él un conducto de bendición para otros. Es cuando realizamos nuestra incapacidad absoluta que podemos ser de ayuda a otros.

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Mensaje para todos

¿Soy salvo?

He cometido demasiadas faltas. He confesado mis pecados a Dios, pero no sé si eso es suficiente. Realmente han pasado muchas cosas en mi vida.

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Andar por la fe

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Breve comentario preliminar

Este folleto ha sido escrito con el fin de ayudar a los creyentes, especialmente a los recién convertidos, en lo relacionado con el partimiento del pan. Pero, sin duda, también será útil a los que llevan más tiempo andando con el Señor.

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Capítulo 1

“Doy gracias a mi Dios siempre” –dice el apóstol– “que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora”. Los filipenses habían tomado parte en el evangelio con ardor, demostrando tener un espíritu de amor, y el apóstol no cesaba de elevar súplicas por todos ellos.

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Capítulo 2

Antes de seguir adelante querría decir algunas palabras sobre los últimos versículos del capítulo 1. El apóstol dice: “en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para nosotros de salvación; y esto es de Dios. Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino también que padezcáis por él” (v. 28-29).

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Capítulo 3:1-14

El capítulo precedente nos ha mostrado cómo el apóstol pone nuestros corazones en contacto con el Señor Jesús, quien deja la forma de Dios y la gloria celestial para tomar la forma de siervo y humillarse cada vez más, y quien luego, como hombre, es soberanamente exaltado. Además hemos visto que somos exhortados a seguir ese mismo camino, llenos del mismo pensamiento que estaba en Cristo.

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Capítulo 3:15 a 4:7

Hemos visto anteriormente, amados hermanos, cómo la visión de Cristo produce una energía que impulsa hacia la meta gloriosa. Pablo había sido ganado por Cristo para ello y procuraba ganar a Cristo en la gloria. Asimismo hemos visto que la epístola a los Filipenses considera al creyente como quien marcha a través del desierto mirando la meta en la que lo poseerá todo.

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Capítulo 4:8-23

Los dos primeros de estos versículos terminan la exhortación de esta epístola.

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¿Debe el cristiano involucrarse en la política?

Muchos estiman que como buen ciudadano, un cristiano debe interesarse por el gobierno de su país, y debe votar, contribuyendo así a llevar al poder a hombres honorables. Pero Dios habla de manera distinta. Repetidas veces en su Palabra, y de diversas maneras, nos dice que como hijos suyos no somos ciudadanos de ningún país ni miembros de sociedad alguna:

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¿Debemos salir del mundo?

Antes de terminar quisiera insistir sobre otro punto. Por cierto, no podemos evitar el contacto con el orden de cosas del mundo, pero aquel contacto jamás debe ser el de la comunión: “Porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial?” (2 Corintios 6:14-15).

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Dos etapas en la vida del cristiano

Leyendo la Biblia o en conversaciones con otros creyentes, tarde o temprano todo el que por la fe acepta al Señor Jesús como su Salvador se verá enfrentado a dos preguntas que le exigirán tomar una decisión: el bautismo y el partimiento del pan.

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El Antiguo Testamento - consideraciones generales

Grandes principios caracterizan a esta revelación. Diremos algo sobre ellos antes de ocuparnos en los detalles.

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El Nuevo Testamento - consideraciones generales

El Nuevo Testamento tiene un carácter muy diferente al del Antiguo. Este último nos da la revelación de los pensamientos que Dios comunicó a aquellos que fueron los instrumentos de esta revelación y nos lleva a adorar la sabiduría que se desarrolla en él. Pero Dios permanece siempre oculto detrás del velo. En el Nuevo Testamento, Dios se manifiesta.

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El partimiento del pan

Aparte del bautismo, el partimiento del pan es el segundo acto visible que conocemos como cristianos. Los creyentes se reúnen el primer día de la semana para comer el pan y beber la copa en memoria del Señor, según las enseñanzas del Nuevo Testamento.

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Introducción

En la epístola a los Efesios e incluso en la dirigida a los Colosenses, Dios nos muestra nuestro lugar en Cristo; pero, en la epístola a los Filipenses, vemos al creyente mientras atraviesa el mundo, andando en él como cristiano.

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Introducción

Escribir una introducción a la Biblia es una empresa ciertamente difícil y extremadamente seria. No podría ser de otro modo, tratándose de presentar

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Nota del editor

Los dos términos “iglesia” y “asamblea” son equivalentes. En estas páginas serán usados indistintamente. El de “asamblea” tiene la ventaja de que su forma recuerda sin cesar su significación, más frecuentemente perdida de vista con la palabra “iglesia”.

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Pregunta 1 ¿Por qué partimos el pan?

Observando la forma de actuar de muchos cristianos, esta pregunta viene sencillamente a la cabeza. ¿Por qué tomamos la Cena del Señor? Dicha interrogación se plantea en primer lugar para los que aún no han participado de la Cena, pero también para los que llevan mucho tiempo haciéndolo. En nuestra vida cristiana es probable que hagamos algunas cosas sin saber exactamente por qué las hacemos.

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Pregunta 2 ¿Dónde partimos el pan?

Tal vez nunca hayamos abordado este tema con profundidad. Puede parecer un poco trivial a primera vista. Pero no lo es. Si pensamos un poco en lo que la Biblia dice al respecto y cómo lo practican muchos cristianos, entonces vale la pena examinar esta pregunta a la luz de la Palabra de Dios.

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Pregunta 3 ¿Qué hacemos cuando partimos el pan?

La respuesta a esta pregunta nos lleva a considerar el desarrollo de una reunión en la que los creyentes se reúnen para partir el pan

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Pregunta 4 ¿Cuándo partimos el pan?

¿Quiere Dios que nos reunamos un día específico de la semana para partir el pan? La Biblia no nos da instrucciones precisas sobre este tema, sino indicaciones espirituales que nos permiten discernir el pensamiento de Dios al respecto. En el Antiguo Testamento se menciona explícitamente el día en que se debía celebrar la pascua (Levítico 23:4-8).

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Pregunta 5 ¿Quiénes participan en el partimiento del pan?

Pocas preguntas son tan actuales como esta. ¡Qué dolor para el corazón del Señor al ver que este tema es motivo de tantos desacuerdos, e incluso separaciones entre creyentes! ¿Tiene que ser así? ¿La Biblia es tan complicada como para tener tales discrepancias? No, en absoluto. Esto depende más bien de nosotros, porque no discernimos claramente la voluntad de Dios.

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