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Doce temas importantes
de las Sagradas Escrituras
La noción de un Dios supremo, Creador de todas las cosas, es admitida de buen grado aun entre los pueblos no cristianos. Si este Dios supremo no se hubiera ocupado de su criatura después de haberla formado, habría permanecido en esferas alejadas sin ninguna relación con el hombre formado a su imagen y semejanza. Pero Dios se reveló.
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El creyente no puede perder su salvación
Satanás jamás deja descansar al creyente. Sin cesar está en actividad (Job 1:7; 2:2), acusando a los hermanos día y noche ante Dios (Apocalipsis 12:10), procurando hacerlos tropezar o bien intentando turbarlos. Desde el principio, sus medios para efectuar esta obra de destrucción son los mismos. Todavía hoy, con el fin de hacer vacilar la fe, siembra la duda en los corazones y siempre utiliza el “¿Conque Dios os ha dicho?” de Génesis 3:1.
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La venida del Señor
Hoy más que nunca el Señor Jesucristo está a punto de volver, su regreso es inminente. Muchas personas están preocupadas, persuadidas de que algo grave debe acontecer pronto. Pero los burladores y escarnecedores de los últimos tiempos repiten: “¿Dónde está la promesa de su advenimiento (venida)? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Pedro 3:4). Y el siervo malo dice: “Mi Señor tarda en venir” (Mateo 24:48); sin embargo, cierto es que “el que ha de venir vendrá, y no tardará” (Hebreos 10:37). “Por tanto… vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis” (Mateo 24:44). Estamos seguros de que existe, entre los que son del Señor, una creciente convicción –basada en la Palabra de Dios– de que Cristo volverá pronto para arrebatar a su querida Esposa, es decir, para llevarse a todas las personas redimidas por su preciosa sangre e introducirlas en la “casa del Padre”, donde hay muchas moradas.
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Las dos naturalezas del creyente
Muchos creyentes pasan por grandes angustias porque continuamente están escudriñando sus propios corazones, pensando encontrar en él la evidencia de su conversión a Dios. Se puede que tal persona diga: «Mi problema no es ése; no dudo, ni por un solo instante, que el creyente posea actualmente la vida eterna; pero comparando mi experiencia diaria con otras verdades muy claras de la Palabra de Dios, dudo mucho de que yo haya nacido de nuevo.
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Seguridad, certeza y gozo de la salvación
«¿En qué clase viaja usted?». He aquí una pregunta que a menudo se oía antes en las estaciones de ferrocarril. Permítame que le haga la misma pregunta porque, considerándolo bien, usted también está viajando de este mundo a la eternidad, y en cualquier momento puede llegar al final. Permítame, repito, que con el mayor interés le pregunte: «¿En qué clase va viajando?». No hay sino tres clases, y le explicaré cuáles son, para que se pruebe a conciencia, como si estuviera en la presencia de Dios, “a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13).
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Vida Cristiana
“Allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20)
Sabemos bien que el Señor se halla entre los santos que se reúnen. Él es fiel a su promesa:Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
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Vida Cristiana
¿Cómo es posible que Dios, siendo amor y conociendo todas las cosas desde la eternidad, sabiendo que un alma no aceptará la salvación, pueda entonces engendrar esa alma para el castigo eterno?
Para responder esta pregunta es necesario tratar brevemente el tema de la elección o de la predestinación, el cual muy a menudo es mal entendido y conduce a algunos a la incredulidad y rebelión contra Dios, o fomenta dudas en otros, como en nuestro lector: ¿Por qué el Dios de amor permite que haya almas en el infierno para sufrir allí eternamente?
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Orientación cristiana
Cristo viene otra vez
Cuando volvió al cielo, después de su resurrección, el Señor dejó sin cumplir dos clases de bendiciones, a saber: las que se relacionan con la Iglesia, y las que se vinculan con el pueblo de Israel. Son enteramente distintas las unas de las otras.
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Vida Cristiana
Edificar su casa
Muchos problemas –sencillos en sí mismos– se vuelven complicados para nosotros porque no hay en nuestros corazones una verdadera santidad, una auténtica separación interior para el Señor.
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Vida Cristiana
El altar de oro
Es allí donde Dios espera recibir el culto de aquellos que justificó por la obra de Su Hijo unigénito. Dicho altar era de madera de acacia recubierta de oro (figura de Cristo, Dios y hombre a la vez).
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Vida Cristiana
El fuego extraño
Los siete primeros capítulos del Levítico tratan de los sacrificios que debían ofrecerse según la ley, figuras del sacrificio perfecto del Cordero de Dios, los cuales hacían resaltar los diferentes aspectos del único sacrificio de Cristo.
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Vida Cristiana
El testimonio práctico de los padres
Si es verdad que la mundanalidad constituye un peligro para nuestros hogares, también existe otro que quisiera destacar aquí: la posición espiritual y la unción con las cuales procedemos a la lectura diaria y en familia de la Palabra.
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Vida Cristiana
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón
Dios tiene un conocimiento perfecto no solo de cuanto decimos o hacemos, sino también de nuestros pensamientos más secretos. Discierne todo lo que nuestro corazón encierra, aun cuando nosotros mismos no alcancemos a percibirlo en la mayoría de los casos.
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Vida Cristiana
La canasta del adorador
Para llenar su canasta (Deuteronomio 26) es necesario:1. Haber “entrado en la tierra”: En Cristo podemos decir que hemos penetrado ya en el cielo; bendecidos “con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”, porque “Dios... nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” (Efesios 1:3; 2:4-6).
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Vida Cristiana
La fuente de bronce
Estaba colocada después del altar de bronce y antes del altar de oro. Antes de penetrar en el Santuario, los sacerdotes tenían que lavarse las manos (figura de nuestras obras) en dicha fuente, y asimismo los pies (los cuales se relacionan con nuestro caminar), para que no murieran (Éxodo 30:17-21).
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Vida Cristiana
Quién debe conducirme, ¿las circunstancias, o la vida de fe?
Las siguientes líneas tienen por objeto responder una pregunta hecha por un creyente:
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Conclusión
Sin duda, estamos en tiempos de relajamiento. En muchos sentidos, es útil considerar con atención nuestra responsabilidad. “Es ya hora de levantarnos del sueño” (Romanos 13:11-14), y esta exhortación se dirige también a nosotros:
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Conocer al hombre
¿Basta con mirarse al espejo para conocerse? ¿Basta con frecuentar a una persona para saber cómo es? Ni las cualidades naturales ni los defectos se disciernen fácilmente, cuánto menos el alma humana en sus profundos recovecos, que solo ciertas circunstancias pueden sacar a la luz.
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Cristo volverá – y cómo estar preparado para encontrarle
En la Biblia hallamos dos maneras de estar listos para aquel momento:
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Cristo volverá – y es el único que puede hacerlo
Muchos de los que saben algo acerca de la «doctrina» de la segunda venida de Cristo parecen tener la mente llena de señales y acontecimientos que creen ya cumplidos, que están verificándose o que se realizarán pronto. Es porque dichas personas se interesan por los «sucesos» en vez de hacerlo por la Persona misma que está viniendo.
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Cristo volverá – y para qué lo hará
Es importante entender que, por cuanto su propia nación rechazó y crucificó al Mesías, Dios reveló al apóstol Pablo lo que la Escritura llama el “misterio”, “oculto desde tiempos eternos” (Romanos 16:25) y “escondido desde los siglos en Dios” (Efesios 3:9).
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Cristo volverá – y ¿por qué?
Tiempo hubo en que la venida del Mesías como “Varón de dolores” era todavía una profecía sin cumplir. Tras aquella predicción, las generaciones se sucedieron unas a otras; se levantaron imperios y fueron derribados; el reino de Israel (las diez tribus) y más tarde el de Judá fueron destruidos mientras sus habitantes eran dispersados o llevados en cautiverio.
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Dios
La revelación que Dios da de sí mismo es progresiva y corresponde a la naturaleza de las relaciones establecidas con su criatura.
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Dos naturalezas en pelea
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