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The Mackintosh Treasury
La autoridad de las Escrituras: Un Salvador resucitado
El período durante el cual nuestro adorable Señor estuvo en la tumba debió ser un momento oscuro y desconcertante para muchos de los “que esperaban la redención en Jerusalén” (Lucas 2:38).
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La autoridad de las Escrituras: Una firme decisión por Cristo
Al enfocar este tema, hay dos o tres obstáculos –dos o tres dificultades– en torno a él, que en lo posible quisiéramos eliminar para que el lector pueda considerarlo en su propio terreno y apreciarlo en su verdadero alcance.
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La certeza del perdón de los pecados
Jesucristo… en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia. (Efesios 1:7).
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La conducta
La conducta de un cristiano no depende de las prescripciones exteriores que deba observar, sino de una vida interior que manifieste una manera de vivir según Dios. Es la enseñanza de Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento”.
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La eternidad
Hay solamente tres lugares en la Escritura que nos dan una representación de la eternidad sin aparecer unidos a otras cosas. Son 1 Corintios 15:24, 28; 2 Pedro 3:13 y Apocalipsis 21:1-8.
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La fiesta de los panes sin levadura
En todas las Escrituras, la fiesta de los panes sin levadura está íntimamente ligada a la Pascua. No se podría creer en el Señor Jesús y seguir viviendo como antes. “Nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta… con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad” (1 Corintios 5:7-8).
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La fiesta de los tabernáculos
Como la fiesta de los panes sin levadura, la de los Tabernáculos duraba siete días.
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La gavilla por primicia
La Pascua y la fiesta de los panes sin levadura podían ser celebradas en el desierto, pero para traer al Señor la gavilla por primicia era menester haber entrado en la tierra que él les daba. La Pascua era sacrificada por la tarde, a la puesta del sol, y comida en la noche. En la mañana todo estaba terminado (Deuteronomio 16:6-7).
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La gran comisión: El fundamento de la gran comisión: La muerte expiatoria de Cristo
Habiendo tratado en los artículos previos acerca de los términos de «la gran comisión», procuraremos, en dependencia de la enseñanza divina, desarrollar la verdad acerca de su base.
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La gran comisión: Introducción
Cuando Dios, desde lo alto del Sinaí, proclamó las duras exigencias del pacto de obras, se dirigió exclusivamente a un solo pueblo y en un solo idioma; su voz fue oída solamente dentro de los estrechos límites del pueblo judío (Éxodo 20). Pero cuando Cristo resucitado envió sus mensajeros de salvación, les dijo:
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La gran comisión: La autoridad y la esfera de la gran comisión
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La gran comisión: La comisión misma
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La grandeza del perdón de los pecados
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La historia de la Iglesia tal como Jesucristo la ve
Como vimos anteriormente, los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis nos dan una visión profética de la historia de la Iglesia. No de la Iglesia como cuerpo de Cristo, compuesto exclusivamente de convertidos, sino en cuanto a su responsabilidad como testimonio de Dios aquí en la tierra.
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La Iglesia
La Iglesia o Asamblea se menciona por primera vez en el evangelio de Mateo, donde el Señor Jesús declara: “Sobre esta roca edificaré mi iglesia” (Mateo 16:18).
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La infancia y la juventud
Leer previamente Hechos 16:1-3; 2 Timoteo 1:5; 3:14-15
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La intercesión de Cristo
Por otra parte, en el lugar de gloria donde entró, nuestro Señor Jesucristo continúa en favor de los suyos su incansable actividad. “Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios… intercede por nosotros” (Romanos 8:34). Ahí cumple la doble función de sumo sacerdote y de abogado.
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La muerte
Si hay algún tema que nos gustaría evitar, es este. Algunos dirán: ¿Aprender a conocer la muerte? ¡Aún será demasiado pronto cuando se presente! No obstante, siempre está presente a nuestro lado. Pero es la de los demás… ¿Nos ilusionaremos pensando que siempre será la muerte de los otros? ¿No es preciso dar la cara y pensar seriamente en este hecho ineludible?
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La ofrenda vegetal
En la ofrenda vegetal, no se trata de una víctima degollada, de sangre derramada, de propiciación ni de pecado. La ofrenda no es ofrecida para “ser aceptada”.
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La Palabra de Dios
La noción de un Dios supremo, Creador de todas las cosas, es admitida de buen grado aun entre los pueblos no cristianos. Si este Dios supremo no se hubiera ocupado de su criatura después de haberla formado, habría permanecido en esferas alejadas sin ninguna relación con el hombre formado a su imagen y semejanza. Pero Dios se reveló.
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La pascua
Dios quiere reunir un pueblo alrededor de sí mismo en su reposo para que publique Su alabanza (Isaías 43:21). Para que ello sea posible, todo debe estar en orden no solamente en gracia, sino también en justicia, porque Dios es tanto luz como amor. En figura, la Pascua echa los fundamentos de esta obra.
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La profecía
Para empezar debemos distinguir diversos aspectos de la profecía, a fin de evitar errores al interpretarla. El propósito de la profecía siempre es hablar al corazón y a la conciencia, advertir, animar y consolar. Estos diversos aspectos pueden ser resumidos así:
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La purificación del leproso
El Señor mismo dijo: Muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio (Lucas 4:27).
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La recepción del perdón de los pecados
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