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Pláticas sencillas

Pedro en Jerusalén

Los apóstoles y los hermanos de Judea pronto oyeron que los gentiles también habían recibido la Palabra de Dios. Cuando Pedro subió a Jerusalén, los creyentes judíos disputaban con él en estos términos: “¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?” (v. 3).

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Pláticas sencillas

Pedro llama al pueblo al arrepentimiento

Lo que Pedro presentó luego en su discurso era de capital importancia para el pueblo. De su aceptación o rechazo dependía la bendición o la ruina. Israel escogió la ruina. El hombre no sabe hacer otra cosa si Dios le deja que asume su responsabilidad. La ruina de los judíos era la consecuencia de su rechazo a Cristo; pero Dios quería seguir actuando en gracia para con ellos.

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Pláticas sencillas

Pedro llega a casa de Cornelio

“Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre” (v. 25-26). Cornelio consideraba superior a aquel que el Señor le enviaba y quería honrarlo dignamente.

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Pláticas sencillas

Pedro niega al Señor

Mientras la tropa se llevaba a Jesús, Pedro lo seguía de lejos, y llegó hasta el patio del sumo sacerdote; allí se sentó con los alguaciles, junto al fuego que habían encendido. Si Pedro no estaba en condiciones de seguir de cerca a su Maestro, al menos quería seguirlo de lejos.

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Pláticas sencillas

Pedro y Juan

Después de haber oído el llamado de Jesús,

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Pláticas sencillas

Pedro y Juan llegan a Samaria

“Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús” (v. 14-16).

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Pláticas sencillas

“Permaneced en mi amor”

“Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor” (v. 9-10).

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Pláticas sencillas

Persecuciones venideras

Hasta el versículo 15, el Señor da a los discípulos las instrucciones necesarias para su servicio durante el tiempo que va a transcurrir antes de su muerte; después, las que revisten un valor más general y abarcan todo el período que transcurre entre su primera venida y su gloriosa venida como Hijo del Hombre (v. 23), y eso siempre en relación con Israel.

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La Iglesia del Dios viviente

Personas perversas

Es importante notar que solamente las personas perversas –y nadie más que ellas– tienen que ser separadas de la comunión de los creyentes. “Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros”. Sería un gran mal quitar a uno que meramente fue sorprendido en alguna falta o a uno que solamente cometió una ofensa.

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Pláticas sencillas

Pilato hace azotar a Jesús

Pilato, pese a reconocer plenamente la inocencia de Jesús, le hizo azotar. Entregado a la brutalidad de los soldados romanos, el Señor llegó a ser el objeto de sus burlas. Entretejieron una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza y lo vistieron, en son de mofa, con un manto de púrpura, insignia de la realeza. Jesús recibió el homenaje irónico de los soldados, acompañado de bofetadas.

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Pláticas sencillas

Por qué Jesús hablaba por parábolas

Los discípulos preguntaron al Señor por qué hablaba a las multitudes por parábolas. Con su respuesta Jesús les mostró que desde ese momento hacía una diferencia entre la masa del pueblo y los que escuchaban su Palabra y la recibían (véase cap. 12:46-50). A los discípulos les explicaba las enseñanzas contenidas en las parábolas, enseñanzas que permanecían ocultas para los demás.

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Pláticas sencillas

Predicciones sobre Jerusalén

La vista del magnífico templo, al igual que en los dos primeros evangelios, dio lugar a las enseñanzas concernientes al fin. En el pensamiento de los judíos, e incluso de los discípulos, ese templo maravilloso, casa de Dios y centro de bendición para Israel según la carne, debía permanecer para siempre.

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Pláticas sencillas

Pregunta de los saduceos

Los saduceos, otra secta de los judíos, se presentaron a Jesús tratando de confundirlo con una pregunta concerniente a la resurrección, verdad en la que no creían. Le citaron un mandamiento de Moisés según el cual, si un hombre moría sin dejar hijos, su hermano debía casarse con la viuda, a fin de levantarle descendencia.

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La Iglesia del Dios viviente

Preservar la gloria de Dios

Por cierto que nuestra primera preocupación en cuanto a la disciplina de la asamblea debería ser la de preservar la gloria de Dios y honrar su santo nombre. Él mora en la asamblea, y si el mal es tolerado en ella, no se está haciendo otra cosa que vincular el santísimo nombre de Cristo con el mal. Esto deshonra su nombre precioso y santo.

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Pláticas sencillas

Primer día siguiente o primer día, primera parte

Este “siguiente día” es el posterior a un día que no se nombra, en el cual Juan el Bautista anunciaba la venida del Cristo, como lo vimos en los versículos 19-28. A este hecho le sigue, naturalmente, este “siguiente día” en el que Jesús aparece en público. “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (v. 29).

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Pláticas sencillas

Primer día siguiente o primer día, segunda parte

Con el versículo 35 comienza la segunda parte del primer “siguiente día”, en el que todavía tenemos otro testimonio de lo que era Jesús y de lo que haría aquí en la tierra. “El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús” (v. 35-37).

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La Iglesia del Dios viviente

Primer paso

Ahora veamos el primer paso que se debe dar luego de verificar la existencia de la ofensa. Este primer paso es: “Ve y repréndele estando tú y él solos”. Esto es lo que el Señor dijo que habría de hacerse como primera medida por parte del ofendido. Permítasenos citar las excelentes palabras de W. Kelly sobre lo dicho más arriba:

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Pláticas sencillas

Primera parte

Jesús comienza advirtiendo a sus discípulos contra los seductores que, en esos tiempos de angustia, se presentarán en su nombre, cada uno afirmando ser el Mesías, para apartarlos de la fidelidad a Cristo, mientras lo esperan. Cuando el Señor venga, nadie podrá confundirse, porque su venida será con gran poder y gloria (v. 26). En estos tiempos habrá guerras y “rumores de guerras” (v.

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Privilegio y responsabilidad

El principio implícito en la expresión “tú y tu casa” es sin duda una gran bendición y privilegio. Si aquel que es la cabeza de la casa es salvo y hecho un hijo de Dios, objeto de la bendición y del favor de Dios, entonces toda su casa, por virtud de la conexión con él, es traída con él a una posición de asombroso privilegio.

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Pláticas sencillas

Prólogo

La palabra “Evangelio” significa “Buena Nueva”. Y en efecto, ¡qué buena noticia, la que presenta a los hombres un Salvador perfecto, manifestación del amor de Dios para con ellos!

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La Iglesia del Dios viviente

Pruébese cada uno a sí mismo

Veamos ahora las palabras solemnes del apóstol en cuanto a comer y beber la Cena indignamente. “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.

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Purificándose a sí mismo

Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra (2 Timoteo 2:21).

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La Iglesia del Dios viviente

Purificar a la asamblea

Estrechamente relacionada con ello está la purificación de la asamblea ante los ojos del mundo por medio de la disciplina y el juicio del mal. Debemos brillar como luces en el mundo a fin de que nuestras buenas obras se vean y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos (Mateo 5:16).

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La Iglesia del Dios viviente

¿Qué dice la Escritura?

Para el obediente hijo de Dios, para alguien deseoso de hacer la voluntad de su Señor y Salvador, hay solamente una consideración y una pregunta: “¿Qué dice la Escritura?” (Romanos 4:3). ¿Cuáles son las instrucciones del Señor al respecto? Para el alma sincera y concienzuda, la obediencia a la Palabra de Dios es lo más importante.

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