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Sufrir con Cristo
Lo que importa saber ahora es si rehusamos sufrir con él de parte del mundo, después de haber sufrido él por nosotros de parte de Dios. El hecho de que esta sea una pregunta proviene, en un sentido, del constante uso de la palabra “si” que hace el Espíritu Santo en relación con este asunto.
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Sumisión a la voluntad de Dios
“Luego volvimos y salimos al desierto, camino del mar Rojo, como Jehová me había dicho; y rodeamos el monte de Seir por mucho tiempo” (v. 1). Hay una gran belleza moral en esta asociación, Moisés se identifica por completo con el pueblo.
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Sus resultados
Dios responde de dos maneras a la oración de sus hijos. Primero les da su paz y los libra de la angustia (Filipenses 4:7; 1 Samuel 1:15, 18; Salmo 34:17). Podemos echar sobre él toda nuestra carga porque él tiene cuidado de nosotros (1 Pedro 5:7). Luego, Dios nos concede lo que le pedimos si nuestra petición es conforme a su voluntad (1 Juan 5:14).
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Te alegrarás
Pero hay otro punto de gran interés en el versículo 11 de nuestro capítulo: “Te alegrarás delante de Jehová tu Dios”. No tenemos semejantes palabras en la fiesta pascual, ni en la fiesta de los panes sin levadura. La alegría no hubiera estado en relación moral con esas fiestas.
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The Mackintosh Treasury
Ten cuidado de la doctrina
Detengámonos ahora un momento en el segundo punto de nuestro tema; me refiero a la doctrina o enseñanza; esta última palabra expresa el verdadero sentido del original. ¡Cuántas cosas se encuentran encerradas allí! “Ten cuidado de la enseñanza”. ¡Qué solemne advertencia! ¡Cuánto cuidado y qué santa vigilancia se requieren!
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The Mackintosh Treasury
Ten cuidado de ti mismo
Consideremos en primer lugar este solemne mandato: “Ten cuidado de ti mismo”. Sería difícil expresar todo el alcance moral de estas palabras. Es importante que todo creyente las observe, pero principalmente un obrero del Señor, pues a este se dirigen en particular. Él, más que nadie, necesita cuidarse a sí mismo.
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Tengamos cuidado con la idolatría
Consideremos ahora esta amonestación tan solemne dirigida a la congregación de Israel contra la idolatría, un pecado en el que el pobre corazón humano está siempre propenso a caer.
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The Mackintosh Treasury
Tercera carta - La Palabra de Dios
Querido amigo A.:
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Pláticas sencillas
Tercera manifestación de Jesús
La enseñanza que encontramos en estos versículos difiere de la que caracteriza el evangelio. Se parece a la de Mateo, porque nos presenta simbólicamente las relaciones de Cristo con la tierra. En Juan, como lo hemos visto, el Señor presenta a Dios su Padre ante el hombre, fuera de toda cuestión de dispensación.
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Tercera objeción
La tercera objeción de Faraón reclama una atención especial por nuestra parte. “Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a Jehová vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?
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Ternura y solicitud
El corazón de Moisés latía con profunda ternura y afectuosa consideración por la congregación. No se cansaba nunca de repetirles sus ardientes exhortaciones. Sentía la necesidad de prevenirlos contra el peligro al cual estaban expuestos. Como un pastor fiel y verdadero, procuraba prepararlos con amor y ternura para las difíciles circunstancias que les esperaban.
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Testigos en el transcurso de los años
Es verdad, gracias a Dios que Él no se quedó sin testigos. Aquí y allá, de vez en cuando, levantó a algunos que hablaron por él, exactamente como en el Israel de la antigüedad. Aun entre las tinieblas profundas de la Edad Media apareció una estrella ocasional que brilló en el horizonte.
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Tiatira
Echemos todavía una ojeada a los mensajes dirigidos a las cuatro últimas de las siete iglesias mencionadas en los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis.
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“Toda la Escritura es inspirada por Dios”
Al llegar a este punto tal vez se nos formule una pregunta que ha turbado a muchos: «¿Cómo podemos saber que el libro al que llamamos Biblia es realmente la Palabra de Dios?». Nuestra respuesta es muy sencilla: El que nos lo ha dado, puede darnos también la certeza de que ese precioso libro procede de él.
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“Toda la Escritura es… útil” (2 Timoteo 3:16)
Tal vez usted se pregunte: «¿Qué instrucción puedo sacar de esta parte de la Escritura? ¿Qué aplicación tendrá para mí?» En primer lugar, reflexione: ¿No fue escrita para su enseñanza? El apóstol inspirado declara expresamente: “Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron” (Romanos 15:4).
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Todo hijo de Dios debe hablar de Cristo a los pecadores perdidos
P.D.: Siento que no podría cerrar estas páginas sin agregar unas palabras sobre la inmensa importancia de mantener un amplio, claro y enérgico testimonio evangelístico.
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Todos iguales ante Dios
Del versículo 21 al 32 tenemos “la ley para el que hubiere tenido plaga de lepra, y no tuviere más para su purificación”. Esta ley se refiere a los sacrificios del “octavo día”, y no a las dos aves vivas y limpias. En ningún caso se podían eximir éstas, pues representaban la muerte y la resurrección de Cristo como el único fundamento sobre el cual Dios puede recibir a un pecador arrepentido.
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Todos los creyentes son sacerdotes
Opuestamente a esta confusión, todos los creyentes son sacerdotes, según la bendita enseñanza del Nuevo Testamento (1 Pedro 2:9; Apocalipsis 1:5-6; Hebreos 10:19-22; 13:15-16).
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Todos los creyentes son «un solo pan y un solo Cuerpo»
Esto nos conduce a otro principio relacionado con la naturaleza de la Cena del Señor: La Cena del Señor es un acto mediante el cual no solo anunciamos la muerte del Señor hasta que él venga, sino también un acto mediante el cual damos expresión a una verdad fundamental, cuya importancia para los cristianos de hoy no podemos dejar de recalcar con la suficiente fuerza e insistencia, a saber: Que
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Pláticas sencillas
Todos son merecedores del juicio
Le relataron a Jesús un hecho escandaloso que había ocurrido en Galilea. Pilato había mezclado la sangre de unos galileos con los sacrificios de ellos. Según lo que los judíos sabían del gobierno de Dios, aquellos que habían pecado recibían, tarde o temprano, su debido castigo. Por tanto, juzgaban a esos Galileos culpables de actos que trajeron sobre ellos el castigo de Pilato.
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Pláticas sencillas
Tomar su cruz y seguir al Maestro
Aunque los discípulos anunciaran el reino de los cielos, y el mismo Rey estuviera presente en la persona de Jesús, no debían esperar que el Señor estableciera la paz en la tierra en ese tiempo. Él lo hará un día. Para eso, quitará a los malos por medio de los juicios. Allí, Jesús estaba obrando en gracia, sin ejecutar juicio alguno.
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Tomarse tiempo para orar
Orar, y hacerlo regularmente, es algo difícil, tenemos que reconocerlo. “¿No habéis podido velar conmigo una hora?” (Mateo 26:40). Cuanto más pesada se nos haga la oración, más negligentes somos en cuanto a ella. El resultado es una decadencia de nuestra vida espiritual.
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Tremendas consecuencias
a) para Jacob
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Pláticas sencillas
Tres curaciones
Después de haber presentado los caracteres de los que participarán en su reino, el Señor desciende hacia su pueblo para actuar en gracia y con potestad, a fin de librarlo de las consecuencias del pecado y del poder del diablo; se manifiesta como Emanuel, Dios con nosotros, el mismo que había dicho a Israel: “Porque yo soy Jehová tu sanador” (Éxodo 15:26).
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