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La nueva vida del creyente
Del nuevo nacimiento a la gloria
Uno no es salvo por las buenas obras que cumpla: “Dios… nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia” (Tito 3:5). Es también un grave error pensar que es necesario completar de alguna manera la obra de Cristo respecto de nuestros pecados, al cumplir buenas obras que nos acrediten méritos (Efesios 2:9). La Palabra de Dios es muy clara: hemos sido “creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).
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La oración
“Señor, enséñanos a orar” (Lucas 11:1)
Primero es necesario escuchar, luego hablar. “Hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero” (Éxodo 33:11). Hoy el creyente goza de un privilegio aún mayor: comunicarse con Dios no solo como con su amigo, sino escucharle y hablarle como a su Padre.
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La oración y las sanidades
El Enemigo siempre ha realizado múltiples esfuerzos para distraer a los creyentes del objeto que las Escrituras ponen ante ellos, a saber, la persona del Señor. De todos los medios que emplea, el más sutil consiste en proclamar ciertas verdades bíblicas, separándolas del conjunto de la Revelación, dándoles así un relieve que finalmente falsifica la “verdad”, es decir, la Palabra de Dios (Juan 17:17).
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La tentación y el socorro divino
¿Qué es la tentación? Es la incitación a pecar. Y pecar es, fundamentalmente, hacer la propia voluntad, la cual se opone a lo que uno sabe que es la voluntad de Dios. Esta “voluntad de Dios” la resume el Señor mismo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas… Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:30-31).
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Más fruto
La disciplina paternal
Nuestro tema parece austero a primera vista, sin embargo es muy actual. A menudo los jóvenes y los menos jóvenes se preguntan: «¿Por qué permitió Dios tal acontecimiento en mi vida? ¿Por qué perdí mis exámenes? ¿Por qué mi madre está enferma? ¿Por qué este duelo?». A tales preguntas se dan dos grandes categorías de respuestas; una es la del fatalismo: «Estaba ya escrito; solo hay que aceptarlo y someterse, porque es inevitable». La otra respuesta, la cristiana, es muy diferente: «¿Qué quieres enseñarme?».
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Mensaje para todos
Compañeros de obra
En nueve de las trece epístolas que llevan su nombre, Pablo se llama a sí mismo “apóstol”. En aquellas iglesias en la cuales enseñanzas erróneas empezaban a difundirse (Corinto, Galacia, Colosas), era necesario subrayar la autoridad apostólica para combatirlas.
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Mensaje para todos
El amor irresistible
Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. (Cantares 8:6)
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Mensaje para todos
El Santo no verá corrupción
Al Señor he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; mi carne también reposará confiadamente; porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre
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Orientación cristiana
El Siervo Perfecto
“Cuántas grandes cosas ha hecho Dios contigo” (Lucas 8:39; Marcos 5:19).“Les mandó mucho que nadie lo supiese” (Marcos 5:43).Un hecho digno que nos ha de llamar la atención es que el Señor nunca quiso que sus obras satisficieran la curiosidad del mundo, como nos lo demuestra sobre todo el Evangelio según Marcos, en el cual él nos es representado como el Siervo Perfecto.
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Mensaje para todos
Oposición en el servicio del Señor
Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese(1 Pedro 4:12).
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Mensaje para todos
¿Quién tiene la culpa?
Cuando hay problemas en las relaciones interpersonales, a menudo se dice: «Para pelear se necesitan dos». Es una forma de repartir la culpa, y de esta manera dar por concluido el asunto. A menudo esto sucede cuando hay desacuerdos entre creyentes, o cuando un matrimonio está en crisis.
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Mensaje para todos
¿Soy salvo?
He cometido demasiadas faltas. He confesado mis pecados a Dios, pero no sé si eso es suficiente. Realmente han pasado muchas cosas en mi vida.
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Mensaje para todos
Testificar en su propia familia
Vete a tu casa, a los tuyos(Marcos 5:19).Después de haber recobrado la vista, Bartimeo, el mendigo ciego de Jericó, siguió a Jesús (Lucas 18:43). En el Nazareno menospreciado había discernido al Rey, al Hijo de David y al Salvador. Entonces fijó sus ojos exclusivamente en Jesús (Hebreos 12:2).
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¿Cómo orar?
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Conclusión
La mejor conclusión que podemos sacar de estas páginas es aquella que la misma Palabra nos da: Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados (Hebreos 12:11).
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¿Cuándo orar?
Está bien decir que conocemos al Señor y respetamos sus derechos sobre nosotros. Pero si el Señor nos preguntara a cada uno: «¿Cuándo te diriges a mí?», «¿cuándo oras?», ¿qué le responderíamos? Su Palabra nos enseña lo que Él espera de los suyos:
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Dos clases de tentaciones
Santiago 1:2-3, 12 parece estar en contradicción con los versículos 13 a 15. En efecto, primeramente Santiago presenta las “diversas pruebas” como sumo gozo, una prueba de la fe que produce paciencia.
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Ejemplo supremo el
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El socorro divino
A medida que hicimos el examen de las diversas tentaciones, destacamos los recursos divinos para hacerles frente. Considerémoslos una vez más a fin de estar mejor preparados para enfrentar las pruebas en la carrera cristiana.
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Elí, Noemí, Abraham - la disciplina en la familia
Tres personajes de la antigüedad, cada uno con su carácter, en su esfera familiar, y la disciplina que Dios, en su gracia, los hizo atravesar. Estas circunstancias lejanas se trasladan fácilmente a nuestra vida hoy; son completamente actuales; no es necesario hacer un gran esfuerzo para sacar algunas enseñanzas que Dios desea darnos por medio de ellos.
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Elías, Jonás, Juan Marcos - Disciplina y restauración en el servicio
El servicio del Señor nos expone a trampas y peligros. La vida de estos tres hombres es un ejemplo de ello. El ministerio de Elías fue detenido por el orgullo espiritual: “Solo yo he quedado”, dijo él. El de Jonás fue frenado por la preocupación de su reputación personal. Juan Marcos abandonó la obra por temor a los obstáculos y el sufrimiento.
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Glorificados
En su oración de Juan 17, el Señor Jesús destaca tres unidades:
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Hombres y mujeres de oración en la biblia
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Introducción
Nuestro tema parece austero a primera vista, sin embargo es muy actual. A menudo los jóvenes y los menos jóvenes se preguntan: «¿Por qué permitió Dios tal acontecimiento en mi vida? ¿Por qué perdí mis exámenes? ¿Por qué mi madre está enferma? ¿Por qué este duelo?».
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