13 resultados

Mateo

Frank Binford Hole (1874-1964) nació en Barnes, cerca de Londres, Inglaterra. Se convirtió al Señor cuando tenía 16 años. Aunque fue muy activo en la obra de evangelización, la mayoría lo conocen mejor como maestro que instruía a los cristianos en la verdad bíblica. Durante su vida, escribió comentarios sobre varios libros de la Biblia. En esta colección deseamos poner al alcance del lector de habla hispana el valioso ministerio escrito del autor.

Libro de @author

El creyente no puede perder su salvación

Satanás jamás deja descansar al creyente. Sin cesar está en actividad (Job 1:7; 2:2), acusando a los hermanos día y noche ante Dios (Apocalipsis 12:10), procurando hacerlos tropezar o bien intentando turbarlos. Desde el principio, sus medios para efectuar esta obra de destrucción son los mismos. Todavía hoy, con el fin de hacer vacilar la fe, siembra la duda en los corazones y siempre utiliza el “¿Conque Dios os ha dicho?” de Génesis 3:1.

Libro de @author

Isaías

Frank Binford Hole (1874-1964) nació en Barnes, cerca de Londres, Inglaterra. Se convirtió al Señor cuando tenía 16 años. Aunque fue muy activo en la obra de evangelización, la mayoría lo conocen mejor como maestro que instruía a los cristianos en la verdad bíblica. Durante su vida, escribió comentarios sobre varios libros de la Biblia. En esta colección deseamos poner al alcance del lector de habla hispana el valioso ministerio escrito del autor.

Libro de @author

Vida Cristiana

“Allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20)

Sabemos bien que el Señor se halla entre los santos que se reúnen. Él es fiel a su promesa:Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Artículo de @author

Vida Cristiana

¿Cómo es posible que Dios, siendo amor y conociendo todas las cosas desde la eternidad, sabiendo que un alma no aceptará la salvación, pueda entonces engendrar esa alma para el castigo eterno?

Para responder esta pregunta es necesario tratar brevemente el tema de la elección o de la predestinación, el cual muy a menudo es mal entendido y conduce a algunos a la incredulidad y rebelión contra Dios, o fomenta dudas en otros, como en nuestro lector: ¿Por qué el Dios de amor permite que haya almas en el infierno para sufrir allí eternamente?

Artículo de @author

Vida Cristiana

Edificar su casa

Muchos problemas –sencillos en sí mismos– se vuelven complicados para nosotros porque no hay en nuestros corazones una verdadera santidad, una auténtica separación interior para el Señor.

Artículo de @author

Vida Cristiana

El altar de oro

Es allí donde Dios espera recibir el culto de aquellos que justificó por la obra de Su Hijo unigénito. Dicho altar era de madera de acacia recubierta de oro (figura de Cristo, Dios y hombre a la vez).

Artículo de @author

Vida Cristiana

El fuego extraño

Los siete primeros capítulos del Levítico tratan de los sacrificios que debían ofrecerse según la ley, figuras del sacrificio perfecto del Cordero de Dios, los cuales hacían resaltar los diferentes aspectos del único sacrificio de Cristo.

Artículo de @author

Vida Cristiana

El testimonio práctico de los padres

Si es verdad que la mundanalidad constituye un peligro para nuestros hogares, también existe otro que quisiera destacar aquí: la posición espiritual y la unción con las cuales procedemos a la lectura diaria y en familia de la Palabra.

Artículo de @author

Vida Cristiana

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón

Dios tiene un conocimiento perfecto no solo de cuanto decimos o hacemos, sino también de nuestros pensamientos más secretos. Discierne todo lo que nuestro corazón encierra, aun cuando nosotros mismos no alcancemos a percibirlo en la mayoría de los casos.

Artículo de @author

Vida Cristiana

La canasta del adorador

Para llenar su canasta (Deuteronomio 26) es necesario:1. Haber “entrado en la tierra”: En Cristo podemos decir que hemos penetrado ya en el cielo; bendecidos “con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”, porque “Dios... nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” (Efesios 1:3; 2:4-6).

Artículo de @author

Vida Cristiana

La fuente de bronce

Estaba colocada después del altar de bronce y antes del altar de oro. Antes de penetrar en el Santuario, los sacerdotes tenían que lavarse las manos (figura de nuestras obras) en dicha fuente, y asimismo los pies (los cuales se relacionan con nuestro caminar), para que no murieran (Éxodo 30:17-21).

Artículo de @author

Vida Cristiana

Quién debe conducirme, ¿las circunstancias, o la vida de fe?

Las siguientes líneas tienen por objeto responder una pregunta hecha por un creyente:

Artículo de @author

Conclusión

Sin duda, estamos en tiempos de relajamiento. En muchos sentidos, es útil considerar con atención nuestra responsabilidad. “Es ya hora de levantarnos del sueño” (Romanos 13:11-14), y esta exhortación se dirige también a nosotros:

Capítulo de @book, de @author

Introducción

Satanás jamás deja descansar al creyente. Sin cesar está en actividad (Job 1:7; 2:2), acusando a los hermanos día y noche ante Dios (Apocalipsis 12:10), procurando hacerlos tropezar o bien intentando turbarlos. Desde el principio, sus medios para efectuar esta obra de destrucción son los mismos.

Capítulo de @book, de @author

Isaías 1:1–4:6

De entre todos los profetas, Isaías es el más abundante en el número de referencias a el Cristo (el Mesías) que había de venir, y en la variedad de figuras bajo las que él nos es presentado. Resulta evidente la división en tres secciones principales.

Capítulo de @book, de @author

Isaías 15:1–23:18

Es evidente que, cuando Dios juzga, comienza por el círculo más íntimo. Así fue en los días de Jerusalén, como vemos en Ezequiel 9:6, y el mismo principio es válido para los tiempos del Nuevo Testamento, como se afirma en 1 Pedro 4:17. En Isaías hemos visto las profecías de juicio pronunciadas primero contra Israel; aunque acompañadas con las promesas de restauración y de gloria en su Mesías.

Capítulo de @book, de @author

Isaías 24:1–27:13

Habiendo sido eliminada la última de estas ciudades –sobre la que recaía una carga– el texto profético nos lleva a tener conocimiento, de una manera más general, sobre cuál va a ser el estado de cosas al final de la era. Es un cuadro sombrío y muy triste: toda la tierra fue puesta patas para arriba, y los habitantes dispersos, no importa a qué clase ellos pertenezcan.

Capítulo de @book, de @author

Isaías 28:1–35:10

Habiendo registrado la profecía de la reunión en Jerusalén proveniente de las tierras de aflicción de un remanente, que adoraría al Señor, el profeta vuelve otra vez a la denuncia del estado existente del pueblo. En el capítulo 28, se presenta en primer lugar ante él Efraín, es decir, las diez tribus, en los versículos 1 a 13.

Capítulo de @book, de @author

Isaías 36:1–40:8

Después del hermoso cuadro de la bienaventuranza en la tierra en el milenio, que se nos presenta en el capítulo 35; hay una pausa en la profecía. Los cuatro capítulos 36 a 39 nos dan detalles de la historia en el reinado de Ezequías, que también se relatan en los capítulos 18 a 20 de 2 Reyes, y de nuevo de manera más breve en 2 Crónicas 32.

Capítulo de @book, de @author

Isaías 40:9–45:14

A pesar de que la revelación de la gloria del Señor -como ninguna otra cosa– saca a la luz la pecaminosidad y fragilidad del hombre, también trae “buenas nuevas”; y esto es lo que proporciona el consuelo para “mí pueblo” (v. 9). Sión y Jerusalén son representadas levantando la voz, y diciendo a las ciudades de Judá “¡He ahí a vuestro Dios!” (V. M.).

Capítulo de @book, de @author

Isaías 45:15–49:4

El poder de Dios que, por el surgimiento de Ciro, cumpliría su propósito de liberar a aquellos a quienes llama “mis cautivos” (v. 13), solo sería percibido por fe. Por eso, el profeta exclama: “Verdaderamente tú eres un Dios que te encubras” (v. 15, V. M.).

Capítulo de @book, de @author

Isaías 49:5–51:16

En este notable capítulo tenemos algo parecido a un diálogo. La palabra de Dios al Mesías (a quien se dirigió como el verdadero “Príncipe de Dios”) la encontramos en el versículo 3. El lamento del Mesías (habiendo querido juntar a Israel en vano) se encuentra en el versículo 4; y se verificó históricamente, como se nos dice en Lucas 13:34.

Capítulo de @book, de @author

Isaías 51:17 – 53:9

Es digno de mención que, en el pasaje que tenemos ante nosotros, hay tres llamadas a oír y tres llamadas a despertar. Las llamadas a oír en la primera parte del capítulo (v. 1, 4 y 7) son para “los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehová”; aquellos reconocidos como “mí pueblo”; y para “los que conocéis justicia… en cuyo corazón está mi ley”.

Capítulo de @book, de @author