43 resultados

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: ¿Qué eres: ayuda o estorbo?

Entre todas las gracias que nos ha concedido el Señor, una de las más grandes es el privilegio de estar presentes en la asamblea de su amado pueblo, donde él ha puesto su nombre. Podemos afirmar con absoluta confianza que toda alma que ama verdaderamente a Cristo se complacerá en hallarse allí donde él ha prometido estar.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Un cuerpo

Estos pasajes presentan una verdad que yo creo que es de fundamental importancia para todos nosotros, tanto individual como corporativamente: la Iglesia en su conjunto es el templo de Dios, y todo creyente es hecho tal, de manera tan real, literal y absoluta, como el templo de la antigüedad en que Dios moraba; solo que, naturalmente, de una manera diferente.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Volvamos

Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están.

Capítulo de @book, de @author

La incredulidad

Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche” (v. 1). ¿Nos asombra esto? ¿Qué podía esperarse de un pueblo que no veía más que gigantes, murallas y grandes ciudades?

Capítulo de @book, de @author

La incredulidad y sus consecuencias funestas

Capítulo de @book, de @author

La ley

Capítulo de @book, de @author

La ley de las diversas ofrendas

El final del capítulo 6, lo mismo que todo el capítulo 7, contiene la ley

Capítulo de @book, de @author

La ley del leproso

Capítulo de @book, de @author

La muerte de María y de Aarón

Capítulo de @book, de @author

La muerte de Moisés

Este breve capítulo forma una acotación inspirada del libro de Deuteronomio. No se nos dice quién fue el instrumento empleado por el Espíritu para escribirlo; pero este asunto es de poca importancia para el estudiante de las Escrituras. Estamos convencidos de que esa acotación es tan inspirada como el Pentateuco, y como la totalidad del Libro de Dios.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La obra de evangelización: Cartas a un amigo sobre la obra de evangelización

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La obra de evangelización: Introducción

Necesitamos evangelistas; queremos evangelistas sinceros, fieles y de ancho corazón; hombres que conocen su trabajo, y que están decididos, por la gracia de Dios, a dedicarse con empeño a él, sin importar quién lo subestime. Dios ha dicho que los pies del evangelista son “hermosos” (Romanos 10:15).

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La obra de evangelización: La obra de evangelista

Nos hemos propuesto ofrecer una palabra al evangelista, y ahora nos enfocaremos en la obra del evangelista; y no podíamos hacer nada mejor que seleccionar, como base de nuestras observaciones, una página del registro misionero de uno de los más grandes evangelistas que jamás ha existido.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La obra de evangelización: “Las regiones más allá de vosotros” - Un lema para el evangelista

Predicar el Evangelio en las regiones más allá de vosotros” (2 Corintios 10:16, V. M.). Si bien estas palabras ponen de manifiesto la grandeza de corazón del abnegado y devoto apóstol, también proporcionan un excelente modelo para el evangelista en todas las épocas. El Evangelio es un viajero, y el predicador del Evangelio también debe ser un viajero.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La obra de evangelización: Una palabra al evangelista

Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura (Marcos 16:15).

Capítulo de @book, de @author

La ofrenda vegetal: cristo en su humanidad

Examinaremos ahora la “oblación” u ofrenda vegetal que representa, de una manera muy precisa, a “Jesucristo hombre”. El holocausto representa a Cristo en su muerte; la ofrenda que consideramos ahora le representa en su vida. Ni en una ni en otra se ve el acto de llevar el pecado.

Capítulo de @book, de @author

La orden de marcha del pueblo

Capítulo de @book, de @author

La pascua

Capítulo de @book, de @author

La pascua celebrada en el desierto

Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo: Los hijos de Israel celebrarán la pascua a su tiempo. El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la celebraréis a su tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes la celebraréis.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La persona y la obra de Cristo: Betania

Vayamos a los capítulos 11 y 12 de Juan y, si no nos equivocamos, hallará usted allí un exquisito manjar espiritual. En el capítulo 11, vemos lo que el Señor Jesús fue para la familia de Betania; y en el capítulo 12, lo que la familia de Betania fue para él. Toda esta porción está llena de la más preciosa instrucción.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La persona y la obra de Cristo: El ministerio de Cristo en el pasado, el presente y el futuro

El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos (Marcos 10:45).

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La persona y la obra de Cristo: Introducción

Siempre hallamos frescura en cada porción de la Palabra de Dios, pero más especialmente en aquellas partes que nos presentan a la bendita Persona del Señor Jesús; que nos dicen lo que era, lo que hacía, lo que decía, cómo lo hacía y cómo lo decía; que lo presentan a nuestros corazones en sus idas y venidas y en sus inmaculados caminos; en su espíritu, tono y manera, en su mirada y en su gesto.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La persona y la obra de Cristo: La plena suficiencia de Cristo

Una vez que el alma ha sido llevada a sentir la realidad de su condición delante de Dios –la profundidad de su ruina, de su culpa y de su miseria– su completa e irremediable bancarrota, no puede haber reposo hasta que el Espíritu Santo revele al corazón la plena y total suficiencia de Cristo. La única respuesta posible a nuestra ruina total es el remedio perfecto de Dios.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La persona y la obra de Cristo: Las tres apariciones de Cristo

Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.

Capítulo de @book, de @author