¿No hay respuesta a mi oración?
¿No hay respuesta a mi oración?

J. Koechlin - 2000

Con frecuencia leemos la Palabra de Dios de manera superficial, y esto es para nuestro perjuicio, sobre todo cuando se trata de enseñanzas relativas a la oración. El desconocimiento de los principales pasajes que se nos presentan en el Nuevo Testamento puede tener consecuencias nefastas para la vida espiritual, conduciendo al desaliento y a la incredulidad. ¿Quién de nosotros no ha experimentado esos sentimientos porque, aparentemente, su oración no tuvo respuesta?

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Condición 8

Al que cree todo le es posible
(Marcos 9:23).

Aunque no sea cuestión de orar en esa respuesta del Señor a un padre angustiado, podemos relacionar esta promesa con los versículos mencionados más arriba (ver punto 6). Nos confirma que podemos esperar grandes cosas de nuestro Dios todopoderoso y que debemos dirigir nuestros ojos hacia él de donde viene el socorro. Puede responder a todas nuestras necesidades; su poder es infinito. El versículo que hallamos en el capítulo siguiente nos afirma: “Todas las cosas son posibles para Dios” (cap. 10:27); ahí vemos la ilimitada perspectiva que se abre ante la fe. Todo lo que Dios puede, lo puede también la fe en Él.

Pero, entre todas las cosas posibles para Aquel a quien se le llama «el Dios de lo imposible», ¿pretenderíamos escoger la que nos parece más fácil para Dios? Eso no sería fe, sino falta de fe.