15 resultados

El creyente no puede perder su salvación

Satanás jamás deja descansar al creyente. Sin cesar está en actividad (Job 1:7; 2:2), acusando a los hermanos día y noche ante Dios (Apocalipsis 12:10), procurando hacerlos tropezar o bien intentando turbarlos. Desde el principio, sus medios para efectuar esta obra de destrucción son los mismos. Todavía hoy, con el fin de hacer vacilar la fe, siembra la duda en los corazones y siempre utiliza el “¿Conque Dios os ha dicho?” de Génesis 3:1.

Libro de @author

Vuélvete a mí

La forma con la que Dios se ocupa de alguien que se aleja, seguramente no es la nuestra. Los caminos de Dios son hermosos y perfectos. Hermano que se alejó, no suponga que al abandonar al Señor, todo se terminó para usted y que no puede ser restaurado. No; si vuelve, días mejores han sido preparados para usted. El propósito de Dios es conducirnos a un estado práctico mejor del que hemos perdido al alejarnos. De esto resulta que gustamos mucho más la gracia, tenemos más confianza en el Señor y desconfiamos más de nosotros mismos.

Libro de @author

Vida Cristiana

“Allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20)

Sabemos bien que el Señor se halla entre los santos que se reúnen. Él es fiel a su promesa:Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Artículo de @author

Vida Cristiana

¿Cómo es posible que Dios, siendo amor y conociendo todas las cosas desde la eternidad, sabiendo que un alma no aceptará la salvación, pueda entonces engendrar esa alma para el castigo eterno?

Para responder esta pregunta es necesario tratar brevemente el tema de la elección o de la predestinación, el cual muy a menudo es mal entendido y conduce a algunos a la incredulidad y rebelión contra Dios, o fomenta dudas en otros, como en nuestro lector: ¿Por qué el Dios de amor permite que haya almas en el infierno para sufrir allí eternamente?

Artículo de @author

Vida Cristiana

Edificar su casa

Muchos problemas –sencillos en sí mismos– se vuelven complicados para nosotros porque no hay en nuestros corazones una verdadera santidad, una auténtica separación interior para el Señor.

Artículo de @author

Vida Cristiana

El altar de oro

Es allí donde Dios espera recibir el culto de aquellos que justificó por la obra de Su Hijo unigénito. Dicho altar era de madera de acacia recubierta de oro (figura de Cristo, Dios y hombre a la vez).

Artículo de @author

Vida Cristiana

El fuego extraño

Los siete primeros capítulos del Levítico tratan de los sacrificios que debían ofrecerse según la ley, figuras del sacrificio perfecto del Cordero de Dios, los cuales hacían resaltar los diferentes aspectos del único sacrificio de Cristo.

Artículo de @author

Vida Cristiana

El testimonio práctico de los padres

Si es verdad que la mundanalidad constituye un peligro para nuestros hogares, también existe otro que quisiera destacar aquí: la posición espiritual y la unción con las cuales procedemos a la lectura diaria y en familia de la Palabra.

Artículo de @author

Vida Cristiana

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón

Dios tiene un conocimiento perfecto no solo de cuanto decimos o hacemos, sino también de nuestros pensamientos más secretos. Discierne todo lo que nuestro corazón encierra, aun cuando nosotros mismos no alcancemos a percibirlo en la mayoría de los casos.

Artículo de @author

Vida Cristiana

La canasta del adorador

Para llenar su canasta (Deuteronomio 26) es necesario:1. Haber “entrado en la tierra”: En Cristo podemos decir que hemos penetrado ya en el cielo; bendecidos “con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”, porque “Dios... nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” (Efesios 1:3; 2:4-6).

Artículo de @author

Vida Cristiana

La fuente de bronce

Estaba colocada después del altar de bronce y antes del altar de oro. Antes de penetrar en el Santuario, los sacerdotes tenían que lavarse las manos (figura de nuestras obras) en dicha fuente, y asimismo los pies (los cuales se relacionan con nuestro caminar), para que no murieran (Éxodo 30:17-21).

Artículo de @author

Mensaje para todos

Moisés y Josué: capacidad para discernir

Moisés: 40 años de educación terrenal

Artículo de @author

Vida Cristiana

Quién debe conducirme, ¿las circunstancias, o la vida de fe?

Las siguientes líneas tienen por objeto responder una pregunta hecha por un creyente:

Artículo de @author

Orientación cristiana

Simón Pedro (1)

En este pasaje tenemos la confesión de Pedro acerca de su fe en Jesús.Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?

Artículo de @author

Orientación cristiana

Simón Pedro (2)

Después de hablar de la revelación que el Padre había hecho al corazón de Pedro, el Señor sigue diciendo: “Y yo también te digo”. El contraste está entre la revelación dada ya por el Padre y la nueva que se desprende de sus labios, “que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. ¿Cuál es el significado de esta declaración?

Artículo de @author

Conclusión

Sin duda, estamos en tiempos de relajamiento. En muchos sentidos, es útil considerar con atención nuestra responsabilidad. “Es ya hora de levantarnos del sueño” (Romanos 13:11-14), y esta exhortación se dirige también a nosotros:

Capítulo de @book, de @author

El alejamiento del corazón

En el capítulo 14 del libro de los Proverbios leemos: “De sus caminos será hastiado el necio de corazón” (o “el corazón que se aleja de Dios”; versión francesa de J. N. Darby; v. 14). En el Nuevo Testamento no encontramos la palabra alejamiento, pero sí el hecho o la acción de alejarse.

Capítulo de @book, de @author

El alejamiento en los caminos

No cabe duda de que ningún creyente que se aleja es feliz. Y el Señor quiere que seamos profundamente felices. Si usted no lo es, es porque no está en buen estado. Hay algo que no está bien, y cuanto antes lo solucione, mejor. Tal vez usted sabe de qué se trata, y es consciente del peligro que hay en persistir en un mal estado de alma. Si no se corrige, empeorará.

Capítulo de @book, de @author

El ministerio de restauración

Lucas hace una breve referencia al primer encuentro de Pedro con el Señor resucitado. Cuando los dos discípulos que venían de Emaús entraron en donde estaban reunidos los apóstoles, recibieron de estos la confirmación de lo que ellos mismos fueron testigos:

Capítulo de @book, de @author

El ministerio preventivo

Este capítulo contiene dos puntos sobre los cuales es sumamente importante tener claridad, pues creo que no hay algo de lo que sepamos menos, como hijos de Dios, que de estas dos verdades:

Capítulo de @book, de @author

Introducción

Satanás jamás deja descansar al creyente. Sin cesar está en actividad (Job 1:7; 2:2), acusando a los hermanos día y noche ante Dios (Apocalipsis 12:10), procurando hacerlos tropezar o bien intentando turbarlos. Desde el principio, sus medios para efectuar esta obra de destrucción son los mismos.

Capítulo de @book, de @author

Juntos con Cristo para siempre

El verdadero alcance de Romanos 11 se pierde de vista cuando lo aplicamos a la salvación del alma. Otros pasajes de la Palabra (por ejemplo, la epístola a los Efesios) nos enseñan que los redimidos por Cristo son vivificados y resucitados juntos con El, que están sentados juntos con El en los lugares celestiales, que la Iglesia es un solo cuerpo con Él.

Capítulo de @book, de @author

Justificados ante Dios por la fe

A propósito de la justificación he aquí lo que el apóstol Pablo escribe a los romanos: “Al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Romanos 4:5), mientras que la enseñanza del apóstol Santiago es esta: “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe” (Santiago 2:24).

Capítulo de @book, de @author

La confesión y la purificación

Es interesante considerar en las Escrituras cuáles son los recursos de Dios en relación con todo lo que podría interrumpir la comunión de los suyos con Él, especialmente en esta figura de la “vaca alazana”.

Capítulo de @book, de @author