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El pecado después de la conversión

El asunto que vamos a considerar es el que más inquieta a los creyentes al principio de su carrera. Se trata de la pérdida de la comunión con Dios, originada después de la conversión, a causa del pecado.

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La eterna seguridad del creyente

Es conocida la historia de los dos hombres que disputaban acerca de una moneda. Mientras el uno sostenía que era de oro, el otro afirmaba que era de plata. Comenzaban ya a lanzarse miradas siniestras y a usar un lenguaje descortés, cuando apareció un tercero y les preguntó por el motivo de la disputa. «Esta moneda es de oro, y este hombre sostiene que es de plata», dijo el uno; el otro, muy airado, contestó: «Esta moneda es de plata, y este hombre insiste en afirmar que es de oro». Entonces el tercero dijo: «Los dos tienen razón, solo que el uno mira una cara y el otro la otra; la moneda es de oro por un lado y de plata por el otro». Vamos, pues, a examinar nosotros la cuestión de la salvación por los dos lados, y al final llamaré la atención de ustedes acerca de algunos textos de la Escritura que tratan de este asunto y que muy a menudo son mal interpretados por los creyentes.

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La paz con Dios

El tema que trataremos ahora es: La paz con Dios: qué es y quién la tiene. Este asunto tiene, como lo reconocerá usted, una gran importancia, y así debemos hacerlo constar en primer término. ¡No tener paz con Dios no es una cuestión de tiempo o de circunstancias; se trata, nada menos, que de la eternidad! Sí, de la eternidad, de una cuestión de salvación o de condenación; una cuestión, en fin, que supera infinitamente a todas las demás por su importancia.

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La salvación

La Biblia responde a sus argumentos y dudas

Un hombre rico invitó a muchos amigos a un banquete, pero ninguno llegó. Todos mandaron excusas, porque no querían ir. Las excusas eran sumamente absurdas. El primero dijo que había comprado un terreno y tenía que ir a verlo. ¿Cuál era el apuro? Otro dijo que acababa de comprar unos bueyes y tenía que ir a probarlos. ¿Por qué no dejar que los animales descansaran esa noche? Una tercera persona dijo que se acababa de casar y no podía ir. ¿Por qué no podía ir con la esposa?

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Orientación cristiana

La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (1)

Hubo un tiempo en que fue universalmente sostenida por los cristianos la idea de que había de realizarse una última resurrección general compareciendo en seguida todos ante Dios; y que Dios había de examinar nuestras vidas y decidir entonces si estamos entre las ovejas o entre los cabritos. Deseo mostrarles por las Escrituras que la idea de una «resurrección general» carece de fundamento.

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Orientación cristiana

La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (2)

Ahora, al entrar en estos asuntos, es importantísimo distinguir entre la esperanza de los judíos y la de los cristianos. Dios había hecho de los judíos una nación especialmente favorecida. Los conservó separados, les dio la ley, los probó; y al probarlos probó la raza humana entera, hallándola completamente incapaz de servirle y agradarle.

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Orientación cristiana

La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (3)

La venida del Señor debe tener un gran efecto en nosotros. Está escrito que es menester esperar velando la vuelta del Señor, como los que esperan a sus señores. El Señor Jesucristo da un gran valor a nuestro acto de esperar vigilantes Su venida, y se entristece cuando ve que no nos hallamos esperando y velando.

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Orientación cristiana

La segunda venida de nuestro Señor Jesucristo (4)

Y ¿qué hay con respecto al tribunal de Cristo? Dice la Palabra que los creyentes han de comparecer (probablemente luego después de la venida de1 Señor para llevar consigo a su pueblo) ante el tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10). ¿Para qué? ¿Para ser juzgados? No. Para ser premiados. Leyendo cuidadosamente, verán que es así.

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Mensaje para todos

Un antes y un después: de la muerte a la vida

Cuando hablamos de un antes y un después, por lo general queremos mostrar que algo ha cambiado mucho. El cristiano también tiene un antes y un después, es decir, una existencia anterior y una vida nueva. Cuando nos convertimos a Dios, muchas cosas cambian en nuestra vida. Y probablemente solo nos daremos cuenta de esto en el curso de nuestra futura vida de fe.

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Mensaje para todos

Un antes y un después: de las tinieblas a la luz

Cuando hablamos de un antes y un después, en general queremos mostrar que algo ha cambiado mucho. Por ejemplo, un fabricante de detergentes exhibe una prenda de vestir antes y después del lavado, para mostrar la calidad de su producto.

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Mensaje para todos

Un antes y un después: del odio al amor

Cuando hablamos de un antes y un después, por lo general queremos mostrar que algo ha cambiado mucho. El cristiano también tiene un antes y un después, es decir, una existencia anterior y una vida nueva.

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Argumentos que pone la gente

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Conclusión

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. (Romanos 3:28)

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Después de la conversión empieza la batalla

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Dudas de muchas personas

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El calvario y el fuego

En cierta ocasión, una partida de cazadores atravesaba una de las inmensas llanuras de América. Se hallaban a cierta altura cuando, de pronto, los expertos ojos del guía advirtieron un peligro muy común en aquellos paí­ses. A lo lejos resplandecía una gran llamarada.

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El conocimiento de la obra de Dios y la realidad de nuestra vida

El asunto que vamos a considerar es el que más inquieta a los creyentes al principio de su carrera. Se trata de la pérdida de la comunión con Dios, originada después de la conversión, a causa del pecado.

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El Obrero de la paz

Pero ¿cómo puede Dios hacerlo? El Señor Jesucristo se encargó de esta obra. Dicen algunas personas que las buenas obras nos hacen dignos del favor de Dios. Pero la vida de Jesús no borró ni un solo pecado. Fue una vida perfecta, divina, amable y cariñosa hasta lo infinito. Cada paso que el Señor Jesús dio en la tierra fue consagrado a la gloria de Dios.

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Introducción

Un hombre rico invitó a muchos amigos a un banquete, pero ninguno llegó. Todos mandaron excusas, porque no querían ir. Las excusas eran sumamente absurdas. El primero dijo que había comprado un terreno y tenía que ir a verlo. ¿Cuál era el apuro? Otro dijo que acababa de comprar unos bueyes y tenía que ir a probarlos. ¿Por qué no dejar que los animales descansaran esa noche?

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Introducción - Qué es la paz y quién la tiene

“Y no solamente con respecto a él (Abraham) se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”.

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La entera satisfacción de Dios: ¡un Sustituto!

Un marinero asistió a una reunión en la cual se predicaba el Evangelio. Lo que escuchó le interesó vivamente y, cuando la reunión terminó, fue a hablar con el predicador. Pero aunque se le presentaba el Evangelio de una manera sencilla, siempre respondía con estas palabras: «No me doy por satisfecho». Entonces el predicador le contestó:

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La eterna seguridad del creyente

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. (Juan 10:27-28)

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La paz con Dios

Dos amigos paseaban por una playa. Uno de ellos era cristiano y el otro no creyente. El primero dijo a su compañero: «Mira a ver si puedes borrar las huellas que has dejado en la arena». Así lo intentó el otro, pero su amigo le hizo notar: «Mientras estabas tapando las primeras huellas, con tus pies estabas haciendo otras. ¡Míralas!».

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La solución de Dios

Hemos visto que todos somos pecadores por naturaleza y en la práctica. “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10-12). Además, notamos que con hacer borrón y cuenta nueva no se destruye el pasado; pero Dios está dispuesto a borrarlo todo y salvarnos ahora, porque “he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2).

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