94 resultados
Para los sacerdotes y levitas no había heredad terrenal
El lector ya habrá notado en este capítulo, como en otros, que cada nuevo tema empieza con estas palabras: “Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón”. Los versículos 20 a 32 nos enseñan que los sacerdotes y levitas, los adoradores y los obreros de Dios no debían tener heredad entre los hijos de Israel, sino que debían depender enteramente de Dios para su subsistencia.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Parte 1
Dos preguntas de gran importancia práctica son:
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Parte 2
Rogamos al lector que abra su Biblia y lea Hebreos 10:7-24. Tendrá allí una visión profunda y maravillosa de la posición y de la obra del cristiano. El inspirado escritor nos ofrece, por decirlo así, tres sólidos pilares sobre los cuales se apoya el edificio entero del cristianismo:
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Parte 3
Dada su importancia, quisiéramos explayarnos un poco más en el tercer punto de nuestro tema –El testimonio del Espíritu Santo en la Escritura–, al que tan solo le hemos dado una rápida ojeada.
Sección del libro @book, de @author
pas de section
pas de section
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Pecado temporal vs. castigo eterno
No le atribuimos ninguna importancia al argumento deducido de la falta de proporción entre unos pocos años de pecado y una eternidad de ayes y tormentos. No creemos que esta sea la verdadera forma de medir el asunto.
Sección del libro @book, de @author
Pecados totalmente perdonados: ¿sueño o realidad?
Oh, qué bendición poder repetir con el salmista: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado”, y: “Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado” (Salmo 32:1, 5-6). Verdaderamente esto es bendición, y fuera de ella no existe ninguna.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Pedir con fe
En Mateo 21:22 encontramos otra condición moral esencial para la oración efectiva. “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”. ¡Esta es una afirmación verdaderamente maravillosa! Le abre a la fe la tesorería del cielo. No hay ningún límite. Nuestro bendito Señor nos asegura que vamos a recibir lo que pidamos con fe sencilla.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Pensamientos sobre la Cena del Señor
Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
Sección del libro @book, de @author
Pentecostés y el lugar de su celebración
Vamos a considerar ahora brevemente la fiesta de Pentecostés, que sigue a la de la pascua. “Siete semanas contarás; desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas. Y harás la fiesta solemne de las semanas a Jehová tu Dios; de la abundancia voluntaria de tu mano será lo que dieres, según Jehová tu Dios te hubiere bendecido.
Sección del libro @book, de @author
Permanecer tranquilo y ver la salvación de Jehová
Así sucede con nosotros en cada una de las etapas de nuestra historia. Empieza cuando, a causa del malestar que produce el pecado gravitando sobre la conciencia, nos sentimos tentados a recurrir a nuestras propias acciones para obtener algún alivio. Precisamente entonces deberíamos permanecer “tranquilos” a fin de ver “la salvación de Jehová”.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Peticiones específicas
Leamos en Lucas 11: “¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Por la fe nos apropiamos de nuestra posición en Cristo
Pero esto nos lleva a otro punto. ¿Cómo podemos entrar en esta maravillosa posición? ¿Cómo puede alguien hablar este lenguaje? ¿Cómo puede alguien cuyos ojos han sido abiertos para ver su completa e irremediable ruina –su relación con el primer hombre, su posición en la vieja creación, que es una piedra del viejo edificio–, alcanzar alguna vez una posición en la que pueda agradar a Dios?
Sección del libro @book, de @author
¿Por qué Dios no podría revelarnos su pensamiento?
De esta forma debemos entendernos con toda clase de escritores incrédulos. ¿Quién escucharía a un ciego que opinara sobre la luz y la sombra? Y, sin embargo, ese hombre tendría mucho más derecho a ser oído que un inconverso que discutiese sobre la inspiración de las Escrituras.
Sección del libro @book, de @author
¿Por qué no tienen un nombre distintivo?
Una designación particular es absolutamente condenada por la Biblia: “Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído” (1 Corintios 3:4-5). “Y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía” (Hechos 11:26).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Preparación de Josías antes de emprender su obra de reforma
De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén (2 Crónicas 34:1).
Sección del libro @book, de @author
Primer contacto con sus hermanos
“En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena” (v. 11-12). Moisés muestra aquí su celo por sus hermanos, “pero no conforme a ciencia” (Romanos 10:2).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Primer mensaje del profeta
comparación con la lista negra de las transgresiones de Acab, quien había elegido a la malvada Jezabel, hija del incircunciso rey de los sidonios, para ser la compañera de su corazón y de su trono; este solo hecho bastaba para asegurar la opresión de Israel y la entera subversión de su antiguo culto.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Primera carta - En busca de las almas
Querido amigo A.:
Sección del libro @book, de @author
Primera objeción
La hallamos en el capítulo 8, versículo 25. “Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios en la tierra”. Aquí huelga hacer notar que, ya sean los hechiceros con su resistente oposición, ya las objeciones hechas por Faraón, Satanás está detrás de esta escena.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Privilegio implica responsabilidad
El privilegio de tener a Dios con nosotros
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Prosperidad de Job
En la primera página de este notable libro vemos al patriarca Job rodeado de todo cuanto podía hacer el mundo agradable a sus ojos, así como de cosas que podían otorgarle un lugar importante en este mundo. “Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”. Vemos aquí lo que era Job en su vida.
Sección del libro @book, de @author
Pruebas de la divina inspiración de las Sagradas Escrituras
Este es el orden divino. Podemos decir que esta es una de las numerosas ilustraciones, esparcidas por toda la Escritura, que demuestran la perfección divina de todo el libro, así como también de cada uno de sus libros, de cada una de sus divisiones y de cada uno de sus párrafos. Nos sentimos dichosos, profundamente dichosos, señalando a nuestro lector esas preciosas ilustraciones.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Pruebas de que Dios está por nosotros
Sin embargo, puede que el lector se sienta dispuesto, antes de entrar en materia, a preguntar cómo puede saber él que está incluido en el “nosotros” de nuestra preciosa tesis. Esta es, de cierto, una pregunta de la mayor importancia. Nuestro eterno bien o nuestro eterno mal dependen de la respuesta. ¿Cómo, pues, sabremos que Dios está por nosotros?
Sección del libro @book, de @author