7 resultados
Los santos deben juzgar al mundo
El capítulo 5 nos habla de la disciplina necesaria para que la santidad en la casa de Dios pueda ser una realidad. Los corintios debían quitar al malo de entre ellos (v. 13). En el capítulo 6 el apóstol aborda otro mal, habitual entre los corintios y que lamentablemente también hallamos hoy a menudo entre nosotros.
Sección del libro @book, de @author
No hay más que un Dios
El apóstol añade: “Sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios.
Sección del libro @book, de @author
Nuestra conducta con los que pecan gravemente
El apóstol añade en el versículo 9: “Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios”. Basándose en estas palabras, se ha pensado que el apóstol había escrito una primera carta que actualmente no conocemos.
Sección del libro @book, de @author
Nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo
El apóstol añade: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca” (v. 18). ¡Contra su propio cuerpo! ¿Introduciré la suciedad en el cuerpo de Cristo, del cual el mío es miembro? Nuestros espíritus, nuestros corazones, nuestras conciencias ¡cuán sensibles deberían ser a estas cosas!
Sección del libro @book, de @author
Nuestros cuerpos son para el Señor
Después de terminar con este tema, el apóstol aborda en el versículo 12 la segunda parte de este capítulo 6. En dos versículos enfoca la libertad cristiana. “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen”. De esto se deriva nuestro deber como cristianos. Si no es útil para mis hermanos que yo use de mi libertad, no debo usar de ella.
Sección del libro @book, de @author
Nueva posición en Cristo
Después de presentarles la cruz como la condenación de todo lo que está en el hombre, Pablo les muestra (cap. 1:30-31) que para el creyente hay otro lugar que no es el del hombre natural: “Mas por él (Dios) estáis vosotros en Cristo Jesús”. ¡Qué gran verdad!
Sección del libro @book, de @author
Numerosos son los testigos de la resurrección de Cristo
Sin embargo, se precisaban también testigos oculares de la resurrección. Los hallamos en los versículos siguientes (v. 5-8); Dios ha tenido cuidado de multiplicarlos. Aparte de los doce discípulos, el Señor resucitado fue visto por más de 500 hermanos a la vez, probablemente en Galilea.
Sección del libro @book, de @author
Pablo defiende su apostolado
Si el capítulo que precede trata de la libertad en cuanto a los ídolos, éste se refiere a la libertad en cuanto al ministerio o servicio. Notemos de paso que la palabra derecho o potestad en este capítulo y libertad en el capítulo precedente, son una sola y misma palabra (cap. 8:9; 9:4). Aquí tenemos la respuesta a la última pregunta dirigida por los corintios al apóstol.
Sección del libro @book, de @author
Pablo predica “la palabra de la cruz”
Tal predicación tiene por efecto que los hombres inteligentes se aparten, pues para ellos es locura; pero, para nosotros, es poder de Dios. Solamente es comprendida por aquellos cuya conciencia fue alcanzada. Llegado a este punto, el apóstol exclama: ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? (cap. 1:20).
Sección del libro @book, de @author
Resumen del Evangelio
Volvamos a los primeros versículos de nuestro capítulo: “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí” (v. 3). Habían recibido el Evangelio por medio del apóstol, quien también lo había recibido. Aquí no dice: «Lo que recibí del Señor», como una revelación especial, sino simplemente «Lo que recibí». Las Escrituras le habían enseñado lo que les comunicaba.
Sección del libro @book, de @author
¿Se pueden comer las cosas sacrificadas a los ídolos?
En este capítulo, el apóstol responde a los corintios acerca de si podían comer cosas sacrificadas a los ídolos. Mediante esta pregunta el Espíritu de Dios va a alcanzar la conciencia de los corintios. Tal vez nos parezca que, como este tema no nos concierne, podríamos dejarlo de lado, pero vamos a ver que de ninguna manera podemos omitirlo.
Sección del libro @book, de @author
Siervos de Cristo y administradores
Como lo hemos visto, el apóstol acaba de describir la Iglesia de Dios desde el aspecto de una obra confiada a la responsabilidad del hombre. Y especialmente de este aspecto de la casa de Dios trata toda la primera epístola a los Corintios.
Sección del libro @book, de @author
Sólo un apóstol pudo entregar a alguien a Satanás
Cuando se trataba de ejercer esta disciplina, el apóstol podía usar en medio de ellos de una autoridad especial que le había sido confiada (v. 3-5). Podía –y ya lo había decidido si la obediencia a Dios no se manifestaba en los corintios– entregar a tal hombre a Satanás. El apóstol Pedro, con este mismo poder, había suprimido a Ananías y Safira, los cuales habían mentido al Espíritu Santo.
Sección del libro @book, de @author
¿Somos aún niños en Cristo?
Un pecador, en el momento que llega a conocer a Dios como Padre, por la conversión, es un niño en Cristo. Éste es su estado normal. Conoce al Padre y en adelante estará en relación con él; pero este niño debe crecer y desarrollarse. Los corintios, por el contrario, habían quedado estancados en un conocimiento elemental de Cristo. Pensaban, obraban, hablaban como niños.
Sección del libro @book, de @author
Todo terminará, salvo el amor
El apóstol Pablo muestra a continuación que todos los dones (lenguas, ciencia, profecía) cesarán, para dar lugar a lo que es perfecto. Entonces habremos acabado de una vez con lo que corresponde al niño. Este último habla (lenguas), piensa (profecía), razona (ciencia), como un niño; pero todo esto terminará cuando veamos cara a cara y conozcamos como fuimos conocidos.
Sección del libro @book, de @author
Tomar la Cena indignamente
En relación con la Cena, cosas graves pasaban entre los corintios. Algunos la tomaban indignamente. Es necesario comprender la seriedad que encierra semejante acto. Puesto que tenemos parte en un Cristo muerto por nuestros pecados, no debemos comer ni beber sin distinguir el Cuerpo, de lo contrario, beberíamos y comeríamos juicio contra nosotros mismos. ¡Cuán serio es esto!
Sección del libro @book, de @author
Tres asuntos importantes
Consideremos ahora tres asuntos: –El apóstol presenta, en primer lugar, la cruz, debilidad y locura de Dios, la que es hecha Su sabiduría y Su poder para salvación.
Sección del libro @book, de @author
Tres caracteres de un verdadero cristiano
En los primeros capítulos, el apóstol nos muestra aquello que es fundamental en todo testimonio y orden cristiano en la casa de Dios. Empieza por hablarnos de lo que es un cristiano. Los corintios sólo lo sabían imperfectamente.
Sección del libro @book, de @author
Un edificio que va creciendo
Después de haber presentado los caracteres de los siervos de Dios, Pablo dice: “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios” (v. 9). Pone énfasis en la palabra “Dios”, pues todo depende de él. El apóstol pasa inmediatamente de la imagen de un campo a la de un edificio, a la casa de Dios.
Sección del libro @book, de @author
Un estado de alma peligroso
Hemos visto que, si bien los corintios ignoraban ciertas cosas, en cambio, sabían cantidades de otras; pero ellas no tenían efecto en su conducta diaria o en su vida de asamblea. De hecho, esto era aun más grave que si las hubiesen ignorado totalmente; por lo cual el apóstol les repite con justa severidad: “¿No sabéis?” (cap. 6:2, 3, 9, 15, 16, 19).
Sección del libro @book, de @author
Un servicio sólo para el Señor
¿Podría decirse que Pablo no fue fiel en esta administración? Los que entre los corintios se oponían a él intentaban establecer su autoridad a expensas de la de Pablo. Entonces dice: “Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano” (v. 3).
Sección del libro @book, de @author
Un solo pan
“El pan que partimos” (v. 16) es la comunión del cuerpo de Cristo. Tenemos una participación en común con este Cuerpo y nos identificamos con él. Cuando el único pan es puesto sobre la mesa y lo partimos, manifestamos en común que, todos juntos, formamos parte de un solo Cuerpo; manifestamos la unidad.
Sección del libro @book, de @author
Una tercera categoría de obreros
Al final de este pasaje hallamos una tercera categoría de obreros
Sección del libro @book, de @author
Varios dones de gracia
Después del funcionamiento de los dones pasamos, en el versículo 27, a su enumeración, pues ningún don faltaba en la asamblea de Corinto (1 Corintios 1:7).
Sección del libro @book, de @author