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Cada Día las Escrituras
1 Corintios: Capítulo 11
El orden según Dios Pocas porciones de la Biblia han sido objeto de tantas discusiones como las enseñanzas de estos versículos (v. 16). ¿Por qué se ocupa el apóstol –o más bien el Espíritu Santo– en cuestiones aparentemente tan mínimas como el hecho de que la mujer lleve el cabello largo o que se cubra la cabeza en ciertas ocasiones?
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Capítulo 11
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El funcionamiento del Cuerpo
Cuando estamos reunidos en iglesia, ¿cómo ha de conducirse ésta? Tal pregunta tiene para nosotros una importancia capital. Sin duda ya no nos parecemos a la asamblea de Corinto, la que se reunía en conjunto –es decir todos los creyentes de Corinto– en un mismo lugar.
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La Cabeza y el Cuerpo
Al comparar la epístola a los Efesios y la dirigida a los Colosenses con la epístola que nos ocupa, quedo sorprendido por lo que las distingue.
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La Cena del Señor
La Cena no tiene el mismo aspecto que la Mesa del Señor (cap. 10), donde se manifiesta la unidad del cuerpo de Cristo. La Cena es un memorial. Si bien la Mesa sólo la hallamos allí donde la unidad es puesta de manifiesto, no ocurre lo mismo con la Cena. Esta última es cosa conocida y mantenida en la cristiandad, aunque por cierto muy imperfecta y parcialmente.
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La mujer tiene que cubrirse la cabeza
Ahora el apóstol aborda un tema que, a primera vista, parece secundario, el cual los corintios probablemente habían suscitado. La mujer, ¿debe orar con la cabeza cubierta, o no? Es un pequeño detalle, mas al cual Dios concede una gran importancia. Sin duda, era preciso que los corintios lo conocieran, pues el apóstol dice: “Quiero que sepáis” (v. 3).
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Tomar la Cena indignamente
En relación con la Cena, cosas graves pasaban entre los corintios. Algunos la tomaban indignamente. Es necesario comprender la seriedad que encierra semejante acto. Puesto que tenemos parte en un Cristo muerto por nuestros pecados, no debemos comer ni beber sin distinguir el Cuerpo, de lo contrario, beberíamos y comeríamos juicio contra nosotros mismos. ¡Cuán serio es esto!
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