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Cada Día las Escrituras

1 Corintios: Capítulo 6

Cómo resolver conflictos entre hermanos – Inmoralidad En Corinto existía otro desorden. Algunos hermanos habían llegado a llevar sus litigios ante los tribunales de este mundo. ¡Qué triste testimonio!

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Capítulo 6

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Buscar hermanos sabios para juzgar nuestros asuntos

“¿No sabéis que juzgaremos a ángeles? Cuánto más las cosas de esta vida. Si pues tuviereis pleitos respecto de las cosas de esta vida, poned por jueces a los que son de menos estimación en la iglesia” (v. 4, V. M.). La expresión “de menos estimación” no significa que hayamos de escoger a hermanos que estén en un estado espiritual débil.

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Los injustos no heredarán el reino de Dios

Aquí el apóstol exhorta a las dos partes. Dice a los que recibieron algún agravio: ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? (v. 7).

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Los santos deben juzgar al mundo

El capítulo 5 nos habla de la disciplina necesaria para que la santidad en la casa de Dios pueda ser una realidad. Los corintios debían quitar al malo de entre ellos (v. 13). En el capítulo 6 el apóstol aborda otro mal, habitual entre los corintios y que lamentablemente también hallamos hoy a menudo entre nosotros.

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Nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo

El apóstol añade: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca” (v. 18). ¡Contra su propio cuerpo! ¿Introduciré la suciedad en el cuerpo de Cristo, del cual el mío es miembro? Nuestros espíritus, nuestros corazones, nuestras conciencias ¡cuán sensibles deberían ser a estas cosas!

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Nuestros cuerpos son para el Señor

Después de terminar con este tema, el apóstol aborda en el versículo 12 la segunda parte de este capítulo 6. En dos versículos enfoca la libertad cristiana. “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen”. De esto se deriva nuestro deber como cristianos. Si no es útil para mis hermanos que yo use de mi libertad, no debo usar de ella.

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