1 resultado
Mensaje para todos
Las redes sociales y el cristiano
1. ¿Puedo glorificar a Dios a través de las redes sociales?“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31).
Artículo de @author
Cada Día las Escrituras
1 Corintios: Capítulo 5
Un pecado grave en la asamblea: ¿qué y cómo hacer? Ahora el apóstol aborda un tema muy penoso. Además de las lamentables divisiones, en la iglesia de Corinto había un grave pecado moral, el cual, aunque había sido cometido por un solo individuo, mancillaba a la iglesia entera (comp. Josué 7:13).
Capítulo de @book, de @author
Capítulo 5
Capítulo de @book, de @author
Cómo obrar para quitar el mal
Este capítulo señala un escándalo tolerado por la asamblea de Corinto; semejante caso de fornicación no existía ni siquiera entre los gentiles. El apóstol sólo dice al respecto dos palabras; tal es su repugnancia a entrar en detalles.
Sección del libro @book, de @author
El orden conviene a la casa de Dios
En los primeros capítulos esta epístola nos habla de la Iglesia o Asamblea como casa de Dios, no de las iglesias, como los hombres llaman a sus denominaciones en desobediencia a la Palabra de Dios.
Sección del libro @book, de @author
La levadura: figura del pecado
¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?
Sección del libro @book, de @author
La restauración es el blanco de la disciplina
Para la asamblea no se trataba de ejercer un juicio judicial sobre este hombre, sino de quitar la levadura de en medio de ella con vistas a la pureza de la casa de Dios en este mundo. Si los corintios no lo hubiesen hecho, habrían perdido todo derecho a ser la asamblea de Dios en Corinto.
Sección del libro @book, de @author
Nuestra conducta con los que pecan gravemente
El apóstol añade en el versículo 9: “Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios”. Basándose en estas palabras, se ha pensado que el apóstol había escrito una primera carta que actualmente no conocemos.
Sección del libro @book, de @author
Sólo un apóstol pudo entregar a alguien a Satanás
Cuando se trataba de ejercer esta disciplina, el apóstol podía usar en medio de ellos de una autoridad especial que le había sido confiada (v. 3-5). Podía –y ya lo había decidido si la obediencia a Dios no se manifestaba en los corintios– entregar a tal hombre a Satanás. El apóstol Pedro, con este mismo poder, había suprimido a Ananías y Safira, los cuales habían mentido al Espíritu Santo.
Sección del libro @book, de @author