11 resultados

Pláticas sencillas

El ciego sanado se encuentra con el Hijo de Dios

Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró (v. 35-38).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El complot de los judíos

Llenos de odio contra Pablo y comprendiendo, sin duda, que ante un tribunal romano no lograrían su muerte, los judíos se comprometieron por juramento, unos cuarenta, a no comer ni beber hasta que le hubiesen dado muerte (v. 12-13). Comunicaron esta decisión a los sacerdotes, para tener su cooperación y así ejecutar su criminal propósito (v.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El Consolador

El Señor no podía conducir a sus discípulos más adelante en el conocimiento de la nueva posición en la cual los introduciría en virtud de su muerte, es decir, en una posición celestial con él, en contraste con la posición terrenal, aunque gloriosa, en donde habrían compartido su gloria si él hubiese sido recibido como rey.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El cuádruple testimonio dado a Jesús

Jesús siguió afirmando que toda la realidad de su ministerio dimanaba de su absoluta dependencia de su Padre, cuya voluntad siempre hacía. De esta forma, rechazándole a él, se rechazaba al Padre quien le había enviado.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El demonio que los discípulos no lograron sacar

Mientras Jesús estaba en el monte con Pedro, Jacobo y Juan, los otros discípulos permanecían abajo, luchando contra el poder de un demonio que no podían sacar. Cuando Jesús descendió, una gran multitud vino a su encuentro.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El desamparo de Dios

Con estos versículos comienza otra escena, imposible de describir. Hallamos su explicación en el clamor de Jesús: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (v. 46).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El deseo de los hijos de Zebedeo

Jesús acababa de hablar una vez más a sus discípulos acerca de los sufrimientos y la muerte hacia los cuales se acercaba. Esto debería haber llenado sus corazones de empatía, absorbiéndolos por completo en una santa emoción pensando en su amado Maestro. Pero lamentablemente no fue así, al menos en el caso de dos de ellos.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El día de reposo

Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El discurso de Esteban

Después de oír las acusaciones emitidas contra Esteban, el sumo sacerdote le dijo: “¿Es esto así?” Esteban respondió exponiendo ante todos la historia del pueblo de Israel, desde el llamado de Abraham hasta su introducción en el país de Canaán por Josué. Aludió a la construcción del templo de Salomón, para demostrar que Dios no mora en casa hecha por manos.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El discurso de Pablo en Antioquía de Pisidia

Pablo y sus compañeros abandonaron Chipre para ir a Perge de Panfilia (en Asia Menor). Allí Marcos los abandonó para volver a Jerusalén. Sin duda, estaba demasiado apegado al judaísmo y débil en la fe para soportar la oposición de sus compatriotas.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El discurso de Pablo en las gradas de la fortaleza

Pablo comenzó su discurso con estas palabras: “Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros. Y al oír que les hablaba en lengua hebrea, guardaron más silencio” (v. 1-2). Primeramente les confirmó que era judío, nacido en Tarso, de Cilicia, pero educado en Jerusalén, “a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley” (v. 3), celoso de Dios tal como lo eran todos ellos.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El discurso de Pablo en Mileto

El apóstol hizo llamar desde Mileto a los ancianos de la iglesia de Éfeso (v. 17) para exhortarlos a cuidar de ella, porque lo que lo ligaba a esta, como a las demás iglesias, no era solamente el hecho de que había trabajado allí mucho tiempo, sino el precio que ella tenía para el corazón del Señor.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El encarcelamiento de Pedro

Mientras la obra del Espíritu Santo se extendía fuera de Judea y entre los griegos, Satanás desplegaba sus esfuerzos en Jerusalén para destruir a los cristianos. Para ello se servía del rey Herodes, nieto de Herodes el grande, el que había ordenado la matanza de los niños de Belén (Mateo 2:16). “En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El endemoniado gadareno

 En este capítulo nos encontramos con otro cuadro del ministerio de Jesús y del estado en que encontró al hombre, incapaz de dar fruto y bajo el poder del diablo.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El endemoniado gadareno

Jesús y sus discípulos llegaron a tierra en la región de los gadarenos. Este lugar estaba en la ribera oriental del Jordán, al sur del lago de Genesaret. Allí encontraron a un endemoniado que estaba poseído desde hacía mucho tiempo.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El endurecimiento del pueblo

El versículo 37 dice: A pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El envío de los doce apóstoles

En el capítulo 6 vimos que Jesús había escogido a doce discípulos a quienes llamó apóstoles, es decir enviados. Hasta este momento habían permanecido con su Maestro, luego Jesús los reunió para enviarlos a predicar el reino de Dios. Les dio autoridad sobre los demonios y el poder de sanar a los enfermos y lisiados.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El envío de los doce discípulos

A pesar de la incredulidad de los de su tierra, Jesús no se dejó desanimar, y envió a los doce que había escogido para estar con él (cap. 3:13-19), para que en todo lugar la gente pudiera verse beneficiada con su presencia. También les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El Espíritu Santo desciende sobre Cristo

Desde su morada celestial Dios contemplaba esta escena maravillosa, en la cual el objeto de sus delicias eternas, el Hombre de sus consejos, era confundido con los demás hombres y rehusaba toda distinción. Entonces, proclamó públicamente lo que distinguía a su Hijo. Y tras el bautismo

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El Esposo presente

¡Qué maravillosa gracia trajo Jesús a los pecadores! Quienes la recibían encontraban el gozo y la paz. Podemos hacernos una idea de la felicidad de esa compañía de pecadores sentados con Jesús a la mesa en casa de Leví, así como el gozo de los discípulos rodeando a su amado Maestro a quien habían esperado tanto tiempo.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El Evangelio anunciado en Antioquía

Estos versículos reanudan el tema de la evangelización por medio de los que fueron dispersados en la persecución que se desató después de la muerte de Esteban.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El Evangelio en la isla de Chipre

Como ya lo hemos notado, en este libro vemos constantemente la acción del Espíritu Santo. Él escoge a Bernabé y a Saulo, les encomienda una misión y los dirige a lo largo de su actividad.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El fariseo y el publicano

En estos versículos el Señor mostró cómo el orgullo y la confianza en sí mismo se oponen al espíritu de gracia que es el gran tema de sus enseñanzas. En esta parábola, vemos a dos hombres que oraban en el templo, pero de manera muy diferente.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

El feliz comienzo de la Iglesia

Aquí vemos lo que caracterizaba esta Asamblea de creyentes en todo el frescor del principio, en medio de la cual el Espíritu Santo obraba con poder. Nada lo contristaba, al contrario de lo que sucede hoy en día a causa del triste estado de la Iglesia, que pronto abandonó su primer amor (Apocalipsis 2:4). Está escrito que ellos

Sección del libro @book, de @author