80 resultados

¿De qué son miembros?

La Santa Palabra no nos habla de miembros de una iglesia particular. Sólo habla de los miembros en el sentido de que todos los verdaderos hijos de Dios son miembros de un solo cuerpo. “Somos miembros los unos de los otros” (Efesios 4:25).

Capítulo de @book, de @author

Despertar y edificación del templo

En los capítulos precedentes hemos visto la actividad del remanente de Judá. Este se componía, en su mayoría, de gente que había podido probar su genealogía.

Capítulo de @book, de @author

Destruiste todo el esfuerzo del infierno y de la muerte

Después de los versículos 16 a 18, tan destacables por su precisión profética, de la cual Cristo debía conocer toda la realidad “a fin de que se cumpliese la Escritura”, él apela a aquel que había sido su fuerza durante toda su vida (Salmo 22:19-21). En Getsemaní

Capítulo de @book, de @author

Días sombríos

Días sombríos vendrían para los habitantes de la casa encantada. Sin embargo, en sus corazones todo era luz.

Capítulo de @book, de @author

Días terribles

Cuando Jade Preciosa vio la expresión feroz de su padre, sintió que su corazón se le salía del pecho. Sin hacer ruido, salió sigilosamente de la habitación, atravesó el patio y empezó a correr con todas sus fuerzas. Era necesario advertir a Fan-Tu y encontrar a Sinn-Hap antes de que regresara a casa.

Capítulo de @book, de @author

Dios responde

En la casa de los misioneros, Si-Hiang conversaba con la señora Studd. –Usted se quedará con nosotros, dijo esta última. Nos ayudará a cuidar las niñas, a su pequeña Alegría y a nuestra pequeña Gracia.

Capítulo de @book, de @author

División de la carta

Los dos primeros capítulos nos hablan de la cruz de Cristo como base de toda nuestra posición cristiana. Los capítulos 3 al 9 tratan del orden que conviene a la casa de Dios; los capítulos 11 al 14, del que conviene al cuerpo de Cristo. Entre estas series de capítulos está situado el 10, como una clase de paréntesis introducido entre la casa de Dios y el cuerpo de Cristo.

Capítulo de @book, de @author

Dos maneras de morir

“Si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis” (Juan 8:24). “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor” (Apocalipsis 14:13). Cualesquiera que sean las causas de fallecimiento contadas por las estadísticas, sea que se muera en la cama, en el hospital o en la carretera… conforme a las Escrituras sólo hay dos maneras de morir.

Capítulo de @book, de @author

El altar y los fundamentos del templo

A los dos caracteres del remanente mencionados más arriba, se les añaden, en nuestro capítulo, muchos otros.

Capítulo de @book, de @author

El amor de Dios hacia su pueblo

“La palabra de Jehová a Israel, por medio de Malaquías” (v. 1, RVA 1989). Aunque Malaquías profetizaba en medio de los débiles restos de Judá y Benjamín, vueltos del cautiverio, abarca en su pensamiento a Israel, es decir, al conjunto del pueblo. En eso difiere de Zacarías, quien considera tan solo a Judá y Jerusalén.

Capítulo de @book, de @author

El campamento

Cabe temer cierta confusión en la manera de considerar lo que la Escritura nos dice acerca del campamento de Israel. La historia de este pueblo ofrece tantas analogías como contrastes con nuestra propia posición, tal como lo muestra, en particular, la epístola a los Hebreos, y nosotros debemos tomar en cuenta tanto las unas como los otros.

Capítulo de @book, de @author

El derramamiento del Espíritu

Encontramos aquí una nueva división del tema. Está señalada en las Biblias hebraicas, las que empiezan el capítulo 3 en el versículo 28 del capítulo 2.

Capítulo de @book, de @author

El Día de Jehová o la invasión del Asirio

Capítulo de @book, de @author

El día de Jehová or el juicio de las naciones

Capítulo de @book, de @author

El Espíritu Santo en el creyente

Capítulo de @book, de @author

El favor de Dios

Capítulo de @book, de @author

El hombre

Capítulo de @book, de @author

El insulto cruel, el oprobio sangriento del cual te colmó el mundo

Los versículos 16 al 21 nos hacen discernir la delicadeza inigualable del Señor y los sufrimientos que padeció a este respecto. Exteriormente él era un hombre como los otros, pero, entre otras diferencias, tenía en sí mismo una nobleza y una distinción moral infinitas. Ellas se ven aquí pisoteadas por los hombres, esos perros desencadenados contra él.

Capítulo de @book, de @author

El libro de la ley y la fiesta de los tabernáculos

Los capítulos 8 al 10 hablan del estado religioso del pueblo y forman una especie de paréntesis, ya que el capítulo 11 se vincula directamente al capítulo 7.

Capítulo de @book, de @author

El paso del dios

Ahora los misioneros tenían además otro amigo: el profesor. Era un anciano muy instruido. En la ciudad lo llamaban «el hombre de letras». Cada uno respetaba su sensatez y su saber. Charles Studd hubiera querido verlo con más frecuencia. Pero el anciano debía ser prudente. ¿Quién sabe qué podría suceder si un día toda la multitud se levantaba contra ellos?

Capítulo de @book, de @author

El regreso de Sinn-Hap

Por el camino que conducía a la casa de Jade Preciosa, un joven caminaba lentamente, cabizbajo, agobiado por las preocupaciones. Era Sinn-Hap que volvía a casa de sus padres. Su honorable madre le había contado en una carta lo que había sucedido. Una vez más, su miserable mujer lo había decepcionado dándole una hija. Pero esa no era su más amarga preocupación. Sinn-Hap se había empobrecido.

Capítulo de @book, de @author

El Sol de justicia

En el capítulo 3 vimos el contraste entre el terrible día del juicio y el día en que Jehová hará (v. 2 y 17).

Capítulo de @book, de @author

Encuentros y despedidas

Cuando se acercaban a su hogar, se sobresaltaron al ver a Sinn-Tek surgir repentinamente de un seto y precipitarse hacia ellas: –¡Honorable madre, hermana mayor! ¡Oh, es terrible! El honorable padre está furioso. Cerró la puerta para que ustedes no entren.

Capítulo de @book, de @author

Epílogo

Este epílogo, como también las palabras “al que nos ama” (de la introducción: 1:1-18), no pertenecen al tema profético del libro. Se trata aquí de la actual venida del Señor como estrella de la mañana. No son las siete iglesias (cap. 2 y 3), sino la Iglesia, la Esposa, la que vela por el Espíritu, contemplando al Señor en su carácter celestial, diciéndole: ¡Ven!

Capítulo de @book, de @author