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¿En qué consiste el culto?
Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
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Entregados
No presentéis (o entreguéis) vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos (entregaos) vosotros mismos a Dios como (hechos) vivos de entre los muertos (Romanos 6:13).
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Episodios
El arca, figura de Cristo, abrió un camino a través del Jordán, el río de la muerte. En el río se levantan doce piedras que representan las doce tribus; se quedarán allí indicando la posición de aquellos que se hallan unidos a Cristo en su muerte.
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¿Es usted bieun naventurado?
Cuanto más ha gemido otrora el alma bajo el peso de sus pecados, tanto más gusta de la felicidad de la que nos hablan los versículos 1 y 2. ¿Es usted uno de esos bienaventurados? Si no lo es, el versículo 5 le indica el camino para llegar a serlo: el del arrepentimiento y la confesión (compárese Lucas 15:18).
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Este es mi Hijo amado
Era necesario que ese amor del Padre por el Hijo fuera proclamado públicamente y que los suyos estuvieran conscientes de ese amor.
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Examinarse a sí mismo
1 Corintios 11:31-32 nos enseña un principio de mucha importancia. En relación con la cena del Señor, se nos dice: Pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan (v. 28).
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Faltas que debían expiarse mediante un sacrificio
Los versículos 1 a 4 ofrecen ejemplos de las faltas que debían expiarse mediante un sacrificio. Se trata de actos cuya gravedad quizá no hubiéramos discernido si la Palabra, divina medida de la conciencia, no los hubiera condenado: por ejemplo, dejar de dar un testimonio, tener un contacto pasajero con lo impuro, proferir palabras ligeras. Hasta se puede ser culpable guardando silencio (v.
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Getsemaní, el huerto de la noche
“Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua” (Lucas 22:7). Después de todas las fiestas de pascua que habían marcado la sucesión de los años desde la salida de Egipto, una última se ofrecería según la ordenanza divina.
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Guardar
1 Timoteo 1:19 hace énfasis sobre guardar la fe y una buena conciencia. En el capítulo 6:13-14 el apóstol dice: “Te mando... que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo”. Con toda la seriedad de la autoridad apostólica, Pablo da una orden. La revelación divina que nos es confiada es, bajo este aspecto, un “mandamiento”.
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Hacia Jerusalén
En la parábola de Lucas 10, el samaritano “iba de camino” (v. 33); había dejado el lugar de bendición (Jerusalén) para ir al de maldición (Jericó), figura del Salvador que se había humillado a sí mismo para llegar a ser obediente hasta la muerte, y muerte de cruz, a fin de socorrer a los miserables caídos a lo largo del camino.
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Herederos
“Ya no eres esclavo, sino hijo”, era la conclusión de Gálatas 4:7. Pero se agrega: “Y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”. Pablo lo confirmará a los Romanos: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo” (Romanos 8:17).
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Hijo unigénito
El Hijo unigénito (Monogenes, eingeborene Sohn, only-begotten Son), Aquel a quien Dios “ha dado” (Juan 3:16), “su don inefable” (2 Corintios 9:15). Él es Hijo:
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Hijos (la adopción)
Efesios 1:4-5 nos dice que, “antes de la fundación del mundo”, Dios “nos escogió en él (Cristo)… habiéndonos predestinado, en su amor, a la adopción de hijos, por medio de Jesucristo, para sí mismo, según el beneplácito de su voluntad” (V. M.).
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Hijos (niños)
Somos los amados hijos de Dios
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Horeb
En la soledad del monte de Dios, en la cueva donde Moisés posiblemente estuvo refugiado cuando Dios paso delante de él (Éxodo 33:22), la palabra divina se dirigió al siervo desalentado: ¿Qué haces aquí, Elías?
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Huye y sigue
En 1 Timoteo 6:11 encontramos la exhortación: “Huye de estas cosas”. ¿De qué cosas se trata? En ese contexto son las cuestiones y contiendas de palabras, las vanas discusiones, el peligro de hacer de la piedad una fuente de ganancias y, sobre todo, el amor al dinero, raíz de toda clase de males. Luego viene el correlativo:
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“Inidos con él” (v. 5, V. M.)
Literalmente, esta expresión significa: «Hechos una misma planta con Él». Esto implica nuestra muerte con Cristo (v. 6-7) y nuestra resurrección con él (v. 8) (ver también Efesios 2:5-6). Un ejemplo permitirá comprender mejor el asunto: un árbol frutal salvaje produce frutos de poco valor o incomibles. Se cortan, pues, las ramas del árbol, a corta distancia del tronco.
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Interceder
Interceder es orar en favor de otros, especialmente de los creyentes, pero también de las almas perdidas, teniendo amor por ellas. Epafras rogaba “encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere” (Colosenses 4:12).
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Isaac
La disciplina llevó frutos en la vida del patriarca; sin embargo este necesitaba una experiencia suprema, de la cual la Palabra nos dice: “Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham” (cap. 22:1). Ya no era una disciplina destinada a poner en evidencia alguna falta y juzgarla, sino una prueba apta para hacer brillar la fe del hombre de Dios (Santiago 2:21).
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Jesús
Al anunciar el milagroso nacimiento del niño, el ángel había dicho a María: “Llamarás su nombre Jesús” (Lucas 1:31), o sea, Jehová Salvador. Más tarde, ante la inquietud de José, un ángel del Señor se le aparece en sueños y repite: “Llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21).
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Jesús lo ha hecho todo para darnos una plena seguridad
Un israelita escrupuloso siempre podía temer que algún pecado cometido por error se le hubiera olvidado. Y apenas acababa de traer un costoso sacrificio cuando una nueva infidelidad podía exigir otro. Hoy en día, a pesar de las certidumbres de la Palabra de Dios, muchos cristianos todavía viven con el mismo temor.
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Job bendecido
La Palabra nos dice que Job era un hombre perfecto y recto, que temía a Dios y se apartaba del mal. Dios mismo lo llama “mi siervo”. Fue bendecido en su familia: parece que sus siete hijos y sus tres hijas tenían buena armonía entre ellos. Tenía éxito en sus empresas: su ganado se multiplicaba, sus cultivos prosperaban.
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Job probado
Las pruebas iban a caer sobre Job. Sería despojado de sus bienes y profundamente tocado en sus afectos por medio de la muerte de sus diez hijos. Pero su actitud permanecería intachable: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”. Luego fue tocado en su cuerpo, la enfermedad cayó sobre él, “una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza”.
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Jonás
Personalidad extraña de un hombre a quien le importaba más su propia reputación de profeta (2 Reyes 14:25) que la obediencia al llamamiento de Dios. ¡Se apartó de la misión divina, porque temía que esta diera fruto y desmintiera su profecía de juicio!
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