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El hogar cristiano
El hogar fue establecido por Dios, y fue Su designio para la humanidad. Cuando Dios hizo a Adán y a Eva y los unió en santo matrimonio, mandándoles que fructificaran y se multiplicaran y que llenaran la tierra, instituyó la primera familia y el primer hogar (Génesis 1:27-28). Toda la estructura social humana descansa sobre la unidad de la familia. Y el hogar, la morada de la familia, bien sea una choza o una mansión, es la fortificación o el refugio de la comunidad. De ahí a que se diga con frecuencia: «El hogar es el baluarte de la nación». Sobre él descansa todo el edificio de la civilización. Si él desaparece, desaparece la nación, porque la nación no es sino un conjunto de individuos unidos por una relación de familia. Es evidente, pues, la importancia del hogar y de la vida familiar conforme a los pensamientos de Dios.
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El partimiento del pan
Etapas en la vida del cristiano
Este folleto ha sido escrito con el fin de ayudar a los creyentes, especialmente a los recién convertidos, en lo relacionado con el partimiento del pan. Pero, sin duda, también será útil a los que llevan más tiempo andando con el Señor. Todos los que quieran seguir, servir y agradar al Señor Jesús aquí en la tierra, están cordialmente invitados a leer estas líneas, pidiendo siempre la guía del Señor.
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Breve comentario preliminar
Este folleto ha sido escrito con el fin de ayudar a los creyentes, especialmente a los recién convertidos, en lo relacionado con el partimiento del pan. Pero, sin duda, también será útil a los que llevan más tiempo andando con el Señor.
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Dos etapas en la vida del cristiano
Leyendo la Biblia o en conversaciones con otros creyentes, tarde o temprano todo el que por la fe acepta al Señor Jesús como su Salvador se verá enfrentado a dos preguntas que le exigirán tomar una decisión: el bautismo y el partimiento del pan.
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El hogar para Dios
Comenzamos nuestra meditación sobre el hogar cristiano recordando su institución por Dios mismo y vimos que el verdadero hogar cristiano es aquel en el que al Señor se le da su justo lugar, y donde las relaciones establecidas por él son mantenidas de acuerdo con su pensamiento y propósito, a fin de glorificarle.
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El matrimonio, la base del hogar
Ahora que hemos visto el lugar vital, ordenado por Dios, que el hogar ocupa en el sistema social, nos detendremos un poco en detalle en la honorable y santa institución del matrimonio, el cual fue dado por Dios como la base misma del hogar.
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El partimiento del pan
Aparte del bautismo, el partimiento del pan es el segundo acto visible que conocemos como cristianos. Los creyentes se reúnen el primer día de la semana para comer el pan y beber la copa en memoria del Señor, según las enseñanzas del Nuevo Testamento.
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Esposo y esposa
Las relaciones de nuestro círculo familiar deberían expresar y reflejar nuestras relaciones celestiales. Y esto se verificará en la medida en que ellas se vuelvan reales por el poder del Espíritu no contristado.
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La familia y su cabeza
Hemos considerado la relación de esposo y esposa, de modo que llegamos ahora al círculo de la familia. Las Escrituras abundan en cuadros de la vida familiar para nuestro ejemplo e instrucción, y también para nuestra advertencia y amonestación.
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Madres
Si bien no conocemos exhortación o precepto alguno que en las Escrituras esté dirigido a las madres, hay muchas menciones de ellas en la Biblia y ejemplos abundantes para su instrucción en justicia y piedad.
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Nota del editor
Los dos términos “iglesia” y “asamblea” son equivalentes. En estas páginas serán usados indistintamente. El de “asamblea” tiene la ventaja de que su forma recuerda sin cesar su significación, más frecuentemente perdida de vista con la palabra “iglesia”.
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Padres
Hemos considerado al esposo en su carácter de cabeza de la casa, con su autoridad y responsabilidad como tal. Ahora le consideraremos en su carácter de padre en el círculo familiar.
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Pregunta 1 ¿Por qué partimos el pan?
Observando la forma de actuar de muchos cristianos, esta pregunta viene sencillamente a la cabeza. ¿Por qué tomamos la Cena del Señor? Dicha interrogación se plantea en primer lugar para los que aún no han participado de la Cena, pero también para los que llevan mucho tiempo haciéndolo. En nuestra vida cristiana es probable que hagamos algunas cosas sin saber exactamente por qué las hacemos.
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Pregunta 2 ¿Dónde partimos el pan?
Tal vez nunca hayamos abordado este tema con profundidad. Puede parecer un poco trivial a primera vista. Pero no lo es. Si pensamos un poco en lo que la Biblia dice al respecto y cómo lo practican muchos cristianos, entonces vale la pena examinar esta pregunta a la luz de la Palabra de Dios.
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Pregunta 3 ¿Qué hacemos cuando partimos el pan?
La respuesta a esta pregunta nos lleva a considerar el desarrollo de una reunión en la que los creyentes se reúnen para partir el pan
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Pregunta 4 ¿Cuándo partimos el pan?
¿Quiere Dios que nos reunamos un día específico de la semana para partir el pan? La Biblia no nos da instrucciones precisas sobre este tema, sino indicaciones espirituales que nos permiten discernir el pensamiento de Dios al respecto. En el Antiguo Testamento se menciona explícitamente el día en que se debía celebrar la pascua (Levítico 23:4-8).
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Pregunta 5 ¿Quiénes participan en el partimiento del pan?
Pocas preguntas son tan actuales como esta. ¡Qué dolor para el corazón del Señor al ver que este tema es motivo de tantos desacuerdos, e incluso separaciones entre creyentes! ¿Tiene que ser así? ¿La Biblia es tan complicada como para tener tales discrepancias? No, en absoluto. Esto depende más bien de nosotros, porque no discernimos claramente la voluntad de Dios.
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Pregunta 6 ¿Cómo partimos el pan?
Ahora que tenemos claro quiénes pueden participar en el partimiento del pan, veamos cómo ejercemos este privilegio. Para responder a esta importante pregunta podemos basarnos especialmente en 1 Corintios 11:17-34. Este pasaje no nos dice quién puede ser admitido en la Cena del Señor, sino cómo lo hacemos, es decir, cómo participamos en ella.
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Pregunta 7 ¿Hasta cuándo partiremos el pan?
La respuesta es muy sencilla: Hasta que él venga (1 Corintios 11:26).
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Siervos y amos
Habiendo considerado las relaciones entre esposo y esposa, entre padre, madre e hijos en el hogar cristiano, resta hacer lo mismo con la relación que existe entre siervos y señores; pero como esta relación no se da en todos los hogares, sólo la consideraremos brevemente.
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Su importancia, disposición y características
¡Qué dulces pensamientos despierta en la mente esa palabra «hogar», y qué maravillosa alegría hace brotar en todo corazón humano! Aun más precioso es el recuerdo del «hogar cristiano» para aquellos que han tenido el gran privilegio de tal ambiente, en el cual Dios fue honrado y reconocido como Cabeza de la casa.
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Una última pregunta
A través de la respuesta a siete preguntas hemos visto lo que la Biblia dice en relación con el partimiento del pan, el segundo acto visible junto al bautismo. Hemos aclarado varias cosas. Por último, se plantea la pregunta decisiva y final para cada uno de nosotros:
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Abandono del orden de Dios
Vivimos días en los que los principios de Dios para la humanidad están siendo descartados, y en los que abunda el desorden y la corrupción, como sucede siempre que el hombre se aparta del orden de Dios. El amor libre, la infidelidad, el divorcio y todas las formas de obstinación están causando el naufragio de numerosas familias.
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Acciones de gracias
La reunión para partir el pan también tiene el carácter de acción de gracias. En Lucas 22:19 dice que el Señor Jesús, después de tomar el pan, dio gracias, lo cual está confirmado en 1 Corintios 11:24. No nos reunimos para dirigir a Dios nuestras oraciones y peticiones. Eso también tiene su lugar en la vida de una asamblea local, pero no es el objetivo del culto.
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