2 Crónicas
2 Crónicas

J. Koechlin - 2000

El título de esta colección proviene de Hechos 17:11, donde los bereanos «escudriñaban cada día las Escrituras». Su objetivo es acompañar la lectura diaria y consecutiva de la Biblia con breves explicaciones y exhortaciones prácticas que ayuden a sacar mayor provecho de la Palabra de Dios.

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Capítulo 12

Decadencia espiritual y un saludable despertar

Tres cortos años duró la fidelidad de Roboam y su pueblo. Entonces, como antaño bajo el gobierno de los jueces, Dios les habla, suscitándoles un adversario. La ofensiva del faraón Sisac va a permitir al rey y al pueblo comparar el servicio a Jehová con el del rey de Egipto (v. 8). Primera comprobación: mientras que Jehová enriquece a sus siervos, el enemigo despoja a los que reduce a esclavitud.

Las palabras del profeta Semaías produjeron humillación en el corazón de los príncipes de Israel y del rey; los llevaron a decir: “Justo es Jehová”. Reconocer esta justicia… aun cuando debió ejercitarse contra nosotros, siempre es una buena señal (véase Lucas 23:41). Esto permite a Dios revelarse luego, no solo como un Dios justo, sino también como un Dios misericordioso y Salvador. Vemos cómo en su gracia subraya “las buenas cosas” que puede discernir todavía en el reino de Judá. Pese a todo, en conjunto, Roboam “hizo lo malo” (v. 14). Este mal tiene raíces lejanas, porque su madre, una amonita, había sido mujer de Salomón desde antes de la muerte de David (comp. cap. 9:30; 12:13).