83 resultados

La cuestión del nombre

Empecemos estableciendo un punto que muy a menudo es considerado a la ligera: debemos repudiar todo nombre distintivo mediante el cual daríamos aprobación a una división más de la Iglesia.

Capítulo de @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

La disciplina en la asamblea - n.° 5: Diferentes formas de aplicar la disciplina

Hasta el momento hemos venido considerando la necesidad de la disciplina, su propósito y el espíritu y la forma en que ella ha de ser administrada en la asamblea. Hecho este prefacio, podemos considerar ahora el asunto de la disciplina misma tal como nos lo presentan las Escrituras.

Capítulo de @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

La disciplina en la asamblea - n.° 5: La manera de ejercer la disciplina

Llegamos ahora a un aspecto muy importante de nuestro tema: el espíritu y la manera en que debe ejercerse la disciplina. La iglesia no es un mero tribunal de justicia en el que tiene lugar un proceso judicial para enjuiciar una maldad según ciertas leyes. Tal proceder no sería otra cosa que alejarse del terreno de la gracia sobre el cual estamos.

Capítulo de @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

La disciplina en la asamblea - n.° 5: La necesidad de la disciplina en la Asamblea

En el primer fascículo de esta seriea hablamos de la Iglesia como Casa de Dios en la tierra.

Capítulo de @book, de @author

La Iglesia del Dios viviente

La disciplina en la asamblea - n.° 5: Los propósitos de la disciplina

Capítulo de @book, de @author

La esposa

Leer Efesios 5:22-32; Mateo 13:45-46; Apocalipsis 19:7-9; 21.

Capítulo de @book, de @author

La fiesta de los panes sin levadura

En todas las Escrituras, la fiesta de los panes sin levadura está íntimamente ligada a la Pascua. No se podría creer en el Señor Jesús y seguir viviendo como antes. “Nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así que celebremos la fiesta… con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad” (1 Corintios 5:7-8).

Capítulo de @book, de @author

La fiesta de los tabernáculos

Como la fiesta de los panes sin levadura, la de los Tabernáculos duraba siete días.

Capítulo de @book, de @author

La gavilla por primicia

La Pascua y la fiesta de los panes sin levadura podían ser celebradas en el desierto, pero para traer al Señor la gavilla por primicia era menester haber entrado en la tierra que él les daba. La Pascua era sacrificada por la tarde, a la puesta del sol, y comida en la noche. En la mañana todo estaba terminado (Deuteronomio 16:6-7).

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La gran comisión: El fundamento de la gran comisión: La muerte expiatoria de Cristo

Habiendo tratado en los artículos previos acerca de los términos de «la gran comisión», procuraremos, en dependencia de la enseñanza divina, desarrollar la verdad acerca de su base.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La gran comisión: Introducción

Cuando Dios, desde lo alto del Sinaí, proclamó las duras exigencias del pacto de obras, se dirigió exclusivamente a un solo pueblo y en un solo idioma; su voz fue  oída solamente dentro de los estrechos límites del pueblo judío (Éxodo 20). Pero cuando Cristo resucitado envió sus mensajeros de salvación, les dijo:

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La gran comisión: La autoridad y la esfera de la gran comisión

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La gran comisión: La comisión misma

Capítulo de @book, de @author

La grandeza del perdón de los pecados

Capítulo de @book, de @author

La Iglesia

La Iglesia o Asamblea se menciona por primera vez en el evangelio de Mateo, donde el Señor Jesús declara: “Sobre esta roca edificaré mi iglesia” (Mateo 16:18).

Capítulo de @book, de @author

La Iglesia edificada por los dones

Muy amados hermanos: Volviendo al tema del cual os escribí últimamente, quisiera presentarles el siguiente recorte de un tratado escrito hace nueve o diez años. El autor es un hermano que ha sido muy honrado por Dios entre nosotros y que es personalmente conocido por la mayoría de ustedes. El tratado está redactado en forma de diálogo. Helo aquí:

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Diversidad y unidad

Es a la vez interesante e instructivo señalar las variadas líneas de verdad presentadas en el Nuevo Testamento, y ver que todas hallan su centro en esa bendita Persona que es la verdad. Vemos esto tanto en los Evangelios como en las Epístolas. Cada uno de los cuatro Evangelistas, bajo la guía y el poder directos del Espíritu Santo, nos dan una visión particular de Cristo.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: El remanente en el pasado y el presente

Seguir, a través de las Escrituras, la historia de lo que se conoce como el remanente, es, además de interesante, muy instructivo y alentador. Podemos señalar desde el principio que la existencia misma de un remanente demuestra el fracaso del testimonio visible o cuerpo profesante, ya sea judío o cristiano.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: El rocío de Hermón

La expresión “el rocío de Hermón” parece ser solo un rompecabezas geográfico para algunos. Pero para uno que tiene la mente de Cristo, no es un simple rompecabezas, sino una muy sorprendente y bella figura.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: El sacerdocio cristiano

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9).

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Hermanos santos

Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús (Hebreos 3:1).

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Introducción

Dios tiene una Iglesia en el mundo. Así como antaño había una “congregación en el desierto” (Hechos 7:38), hay hoy una Iglesia que pasa por este mundo como Israel pasaba por el desierto. Israel no era del desierto, sino que pasaba a través de él; la Iglesia de Dios no es del mundo (Juan 17:16): no hace más que atravesarlo.

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Israel y las naciones

Tener presente el propósito original de Dios al enviar el Evangelio a los gentiles, o a las naciones, contribuirá en gran medida a dar claridad y precisión al esfuerzo misionero. Este está claramente indicado en Hechos 15: “Simón ha contado” –dice Santiago– “cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre” (v. 14).

Capítulo de @book, de @author

The Mackintosh Treasury

La Iglesia, el cuerpo de Cristo: Jericó y Acor - Privilegio y responsabilidad

El lector hará bien, en primer lugar, en volverse a los dos capítulos de Josué mencionados arriba y leerlos detenidamente. Proporcionan un muy sorprendente e impresionante testimonio del doble efecto que produce la presencia de Dios con su pueblo. En el capítulo 6 se nos enseña que la Divina Presencia aseguró la victoria sobre el poder del enemigo.

Capítulo de @book, de @author