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Pláticas sencillas
Reproches de Jesús
¡Cuánto debía sufrir el Señor al ver la ceguera y la incredulidad de los que lo rechazaban, siendo ellos mismos testigos y objetos de su gracia maravillosa! Por lo tanto, dolido a causa de las consecuencias que ello acarrearía para las ciudades más favorecidas, les dirigió reproches y profetizó la desgracia que las alcanzaría el día del juicio.
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Responsabilidad transferida
Tal vez ahora surja la pregunta: Si es el Señor el que decide quién participa en el partimiento del pan, ¿cómo es posible que una asamblea local hable de «admisión a la Mesa del Señor?». La expresión «admisión a la mesa del Señor» no aparece en la Biblia. Reflexionemos un poco sobre esta pregunta.
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Pláticas sencillas
Respuesta de Jesús a los líderes del pueblo
Jesús y sus discípulos volvieron al templo donde encontraron a los principales sacerdotes, a los escribas y a los ancianos. Heridos en su orgullo por la autoridad con la que Jesús había purificado el templo de todo el comercio que allí se practicaba, se acercaron al Señor y le dijeron: “¿Con qué autoridad haces estas cosas”? (v. 28).
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Pláticas sencillas
Respuesta de Juan a los judíos
El ministerio de Juan el Bautista llamaba la atención de los judíos, porque durante los últimos cuatro siglos ningún profeta se había levantado entre ellos.
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Resumen
Además de la responsabilidad colectiva de una asamblea local, cada creyente tiene una responsabilidad individual respecto a la forma en que participa en el partimiento del pan. Esta manera debe ser digna. Mediante un constante autoexamen, nos probamos y nos purificamos de todo lo que no corresponde a la santidad de Dios en la Mesa del Señor.
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Resumen
1) Todos los que participan en el partimiento del pan deben tener la vida de Dios. Es imposible aceptar a los incrédulos en la Mesa del Señor. 2) Quien participa en el partimiento del pan no debe vivir en el mal, pues esto contamina a toda la asamblea.
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Resumen
Aunque en la Biblia no hay una exhortación directa a partir el pan el domingo, sí encontramos una serie de indicaciones que nos permiten reconocer el domingo como el día más apropiado para ello. Los primeros cristianos también lo hacían los domingos. El domingo es el día de los nuevos comienzos, el día de la resurrección del Señor.
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Resumen
La reunión de culto no se basa en prescripciones, pero tiene un carácter que deseamos respetar. Nos reunimos para dar gracias y adorar a Dios. El centro de nuestros pensamientos es la obra del Señor Jesús en la cruz. No nos reunimos para pensar en nuestra salvación, sino en el Salvador. Al comer el pan y beber la copa, proclamamos su muerte.
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Resumen
El partimiento del pan es un acto vinculado a la asamblea local, como enseña la Biblia. Partimos el pan donde el Señor Jesús está en medio de su pueblo reunido en su nombre. Hacerlo de otra manera va en contra de los pensamientos de Dios.
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Resumen
El mismo Señor Jesús instituyó la Cena para sus discípulos. El pan y la copa son los símbolos de su muerte y nos recuerdan su cuerpo entregado y su sangre derramada. El partimiento del pan tiene dos aspectos fundamentales. Por un lado, anunciamos su muerte (aspecto personal), y por el otro, expresamos la comunión con él y entre nosotros (aspecto colectivo).
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Pláticas sencillas
Resumen de los doce primeros capítulos
El capítulo 13 marca una división importante en el libro de los Hechos, o más bien en la historia del establecimiento de la Iglesia, tema fundamental de este libro.
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Resumen: ¿Por qué partimos el pan?
1) Es una invitación de nuestro Señor a sus discípulos ante su inminente sufrimiento y muerte en la cruz. Para nosotros es un gran gozo responder a esta invitación. 2) Expresamos la comunión con nuestro Señor y nuestra íntima relación con él, el Salvador crucificado.
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Pláticas sencillas
Samaria es evangelizada
“Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio” (v. 4). El enemigo que los perseguía no los intimidaba. Si por un lado soportaban sufrimientos por el nombre de Cristo, por otro, apreciaban la causa disfrutando una felicidad tan grande que deseaban comunicársela a los demás.
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Saulo de Tarso en el camino a Damasco
Saulo no se contentaba con asolar la Iglesia en Jerusalén (cap. 8:3). Quería extender más lejos su actividad diabólica. “Respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén” (v. 1-2).
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Saulo llega a Jerusalén
Los versículos 23-25 muestran que la Palabra de Dios no hace un relato histórico completo, sino que presenta el pensamiento de Dios. Dios persigue un propósito con su enseñanza y pone de lado todo lo que no sirve para alcanzarlo. “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.
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Se da un ejemplo
Después de haber mostrado a los discípulos lo que él haría a favor de ellos desde el cielo donde iba a entrar, el Señor vuelve a sentarse a la mesa con ellos y los exhorta a cumplir este servicio los unos para con los otros. Les dice: “¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.
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Segunda parte
Llegará un momento en que ya no será posible dar testimonio en Judea; los fieles tendrán que huir, cuando vean la idolatría establecida en el templo de Jerusalén. Jesús lo anuncia a sus discípulos diciendo: “Cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes.
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Segunda respuesta: Comunión con el Señor
Por medio del partimiento del pan mostramos nuestra comunión con el Crucificado. Pablo escribió a los corintios: La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? (1 Corintios 10:16).
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Segundo “siguiente día” o segundo día
La escena simbólica relatada en estos versículos nos traslada al período que sigue al de la historia de la Iglesia, tal como lo acabamos de ver en los versículos precedentes. Una vez terminado este tiempo, Jesús reanuda sus relaciones con su pueblo terrenal, representado por un débil remanente que le reconoce.
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Señor del día de reposo
En el capítulo 11 Jesús da pleno testimonio del rechazamiento del que es objeto, y lo siente dolorosamente en su corazón. Aquí, este rechazamiento se acentúa y, además, las consecuencias para el pueblo judío son manifiestas: el repudio del pueblo y su juicio.
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Sepultura de Jesús
Isaías había dicho: Se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte (Isaías 53:9).
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Serán traídas otras ovejas
A partir de la mención hecha sobre la muerte de Jesús, se ve aparecer el cumplimiento de los consejos de Dios según los cuales los creyentes de todas las naciones serán llevados a poseer bendiciones celestiales y eternas. Jesús dice: También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.
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Simeón
Los padres de Jesús, como se los llama a María y a José en el versículo 27, cumplieron con todo lo que la ley exigía. A su debido tiempo, llevaron a Jesús al templo en Jerusalén para presentarlo al Señor. Jehová tenía un derecho especial sobre todos los primogénitos de Israel (Éxodo 13:2), porque los había guardado en Egipto cuando destruyó a los primogénitos de los egipcios.
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Simón Pedro
Durante el interrogatorio de Jesús, Pedro, en lugar de dominar las circunstancias como su Maestro, se dejó dominar por ellas; no tuvo fuerza para atravesarlas. Demasiado confiado en sí mismo, siguió a Jesús. Sin embargo, Jesús le había dicho que no podía seguirlo ahora, pero que lo seguiría más tarde (cap. 13:36-37).
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