3 resultados

Introducción

La epístola a los Romanos fue escrita en Corinto el año 58 o 59 después de Cristo, cuando Pablo estaba a punto de partir para Jerusalén a fin de llevar el producto de las colectas de creyentes de Acaya y Macedonia (cap. 15:25-28).

Capítulo de @book, de @author

La cena del Señor

Porque yo recibí del Señor lo que también os entregué: que el Señor Jesús, la misma noche en que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed. Esto es mi cuerpo, que por vosotros es partido. Haced esto en memoria de mí.

Capítulo de @book, de @author

La mesa del Señor

Por lo cual, amados míos, huid de la idolatría. Como a sabios os lo digo; juzgad de lo que digo. La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

Capítulo de @book, de @author

La práctica del bautismo

Capítulo de @book, de @author

La realidad presente

La verdad de la unidad del cuerpo y la de la presencia de Cristo en medio de la Asamblea, prometida a los dos o tres “reunidos en mi Nombre” (Mateo 18:20), son prácticamente desconocidas o abandonadas en los diversos sistemas o denominaciones religiosas que están en el terreno de independencia.

Capítulo de @book, de @author

¡“Retén firme lo que tienes”!

¿Acaso volveríamos poco a poco a lo que nuestros padres o nosotros mismos, hemos abandonado por ser malo? ¿Nos inclinaríamos hacia lo que no está establecido sobre «el firme fundamento de Dios»?

Capítulo de @book, de @author

Volver a “lo que era desde el principio”

¿Qué es lo que llevó –a partir de 1830 (en el tiempo del Despertar)– a nuestros amados hermanos a salir “fuera del campamento” de la cristiandad? ¿No era para salir hacia Cristo, llevando su vituperio? (Hebreos 13:13).

Capítulo de @book, de @author

Advertencias para la cristiandad

“Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad, pues de otra manera tú también serás cortado. Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar” (v. 22-23).

Sección del libro @book, de @author

Antes esclavos del pecado, ahora esclavos de la justicia

Sin embargo, se objeta: “¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia?” (v. 15). De nuevo el apóstol responde enérgicamente: “En ninguna manera”. Seguidamente refuta la objeción, no como en el versículo 1, es decir, mostrando nuestra muerte con Cristo, sino señalando qué mala y vil disposición de espíritu revelaría semejante manera de obrar.

Sección del libro @book, de @author

Apéndice

Los tres últimos versículos constituyen, en cierta medida, un suplemento de extraordinaria importancia.

Sección del libro @book, de @author

Aspectos prácticos

Con el capítulo 11 termina la parte doctrinal de esta epístola. Le siguen exhortaciones que se apoyan en lo que acaba de ser dicho y que invitan a los creyentes a andar en santidad y fidelidad ante Dios y los hombres. La humildad y el amor, unidos a una gracia que se manifiesta en la justicia práctica, deben caracterizar ese andar.

Sección del libro @book, de @author

Cómo alcanzar una verdadera liberación

Es algo grande, por doloroso que sea, conocer lo que es ese «yo», lo que significa estar bajo la ley, sin fuerza alguna, y llegar finalmente a desviar la vista del miserable viejo hombre, a renunciar a los propios esfuerzos y a dirigir la mirada hacia Cristo únicamente.

Sección del libro @book, de @author

¿Cómo se debe realizar el bautismo?

Al meditar sobre el significado del bautismo hemos visto primeramente que es el símbolo del lavamiento de nuestros pecados. También es la representación de la muerte y resurrección con Cristo, al ser el agua del bautismo el símbolo de la muerte del viejo hombre.

Sección del libro @book, de @author

Condenación o justificación

Como ya lo hicimos notar, este largo paréntesis termina en el versículo 17. A partir de allí, el pensamiento interrumpido en el versículo 12 es retomado con relación a la enseñanza impartida en los versículos 13-17. “Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida” (v.

Sección del libro @book, de @author

Cristo está en el creyente

“Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia” (v. 10).

Sección del libro @book, de @author

Cristo murió por los impíos

Ahora bien; el amor de Dios no solo es derramado en nuestros corazones para que gocemos de él; también es manifestado fuera de nosotros merced a una obra cumplida, sin intervención alguna de nuestra parte, cuando nos hallábamos en un estado de completa incapacidad y de profunda humillación.

Sección del libro @book, de @author

Cuatro aspectos importantes

El bautismo nos revela simbólicamente toda la enseñanza de la salvación:   a)  El lavamiento de los pecados. Al pensar en nuestro bautismo recordamos la promesa hecha por Dios de que todos nuestros pecados han sido lavados por la sangre de Cristo.

Sección del libro @book, de @author

Cuidarse de los que no sirven a nuestro Señor

En el párrafo siguiente el apóstol debe referirse, para el bien de los creyentes, a otras cosas enteramente opuestas a las anteriores. Junto con tantas cosas buenas que el apóstol reconocía, también había en Roma temas aflictivos.

Sección del libro @book, de @author

Deberes cristianos

Las exhortaciones que siguen son de otra naturaleza. El apóstol habla en ellas de los deberes cristianos de toda clase, en sus relaciones externas, y del espíritu que debemos mostrar en su ejercicio. Dos personas pueden cumplir lo mismo y hacerlo de manera diferente: una puede obrar de manera bienhechora y la otra de manera que repele.

Sección del libro @book, de @author

Deberes de los miembros del Cuerpo

Esto conduce al apóstol a hablarnos, por primera y única vez en esta epístola, del Cuerpo, un tema que nos es muy conocido gracias a la primera epístola a los Corintios y a las dirigidas a los Efesios y a los Colosenses. Aquí lo hace desde un solo punto de vista, a saber, a fin de mostrar la importancia de las relaciones de los diversos miembros entre sí.

Sección del libro @book, de @author

Dios es por nosotros (v. 31-39)

Solo nos falta echar un vistazo a la parte final de este maravilloso capítulo.

Sección del libro @book, de @author

Dios es soberano y misericordioso

Hay todavía una segunda objeción: “¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera” (v. 14). El hombre que razona según la carne se pregunta: «Si de dos seres igualmente pecadores, Dios salva a uno y deja ir al otro a la perdición ¿no obra injustamente?».

Sección del libro @book, de @author

Dios hace la promesa a Abraham

En el versículo 13 comienza un nuevo pensamiento: Abraham había recibido la promesa de Dios. Esta promesa, que le había sido hecha a él o a su simiente, de ser heredero del mundo ¿tenía alguna relación con la ley? ¿Dependía del cumplimiento de esta? ¡Imposible! Una promesa dada sin condiciones excluye naturalmente el cumplimiento de obligaciones legales.

Sección del libro @book, de @author

Dios nos defiende

Si Dios mismo es quien nos defiende, por cierto que podemos estar plenamente confiados. Y ¿por qué él puede obrar así y cerrar la boca de todo acusador? La respuesta es Cristo, el Hijo del hombre, quien murió, resucitó y ahora está sentado a la diestra de Dios. Satanás es llamado “el acusador de nuestros hermanos” (Apocalipsis 12:10), pero ¿qué puede hacer si el Juez mismo justifica?

Sección del libro @book, de @author