17 resultados

La nueva vida del creyente

Del nuevo nacimiento a la gloria

Uno no es salvo por las buenas obras que cumpla: “Dios… nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia” (Tito 3:5). Es también un grave error pensar que es necesario completar de alguna manera la obra de Cristo respecto de nuestros pecados, al cumplir buenas obras que nos acrediten méritos (Efesios 2:9). La Palabra de Dios es muy clara: hemos sido “creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).

Libro de @author

La oración

“Señor, enséñanos a orar” (Lucas 11:1)

Primero es necesario escuchar, luego hablar. “Hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero” (Éxodo 33:11). Hoy el creyente goza de un privilegio aún mayor: comunicarse con Dios no solo como con su amigo, sino escucharle y hablarle como a su Padre.

Libro de @author

La tentación y el socorro divino

¿Qué es la tentación? Es la incitación a pecar. Y pecar es, fundamentalmente, hacer la propia voluntad, la cual se opone a lo que uno sabe que es la voluntad de Dios. Esta “voluntad de Dios” la resume el Señor mismo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas… Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:30-31).

Libro de @author

Las siete fiestas de Jehová

Etapas de la vida cristiana

Las fiestas de Jehová, como están expuestas en Levítico capítulo 23, eran “fiestas solemnes”, es decir, tiempos fijados para acercarse a Dios y presentarle sacrificios (v. 37). Según el pensamiento divino, no eran fiestas del pueblo, sino “las fiestas solemnes de Jehová”, santificadas para él y para su gloria. Cuando la tradición y los ritos las despojaron de su verdadero carácter –hasta el punto de excluir de ellas al mismo Señor Jesús–, esas fiestas fueron llamadas meramente “fiesta de los judíos” (Juan 5:1; 7:2).

Libro de @author

Más fruto

La disciplina paternal

Nuestro tema parece austero a primera vista, sin embargo es muy actual. A menudo los jóvenes y los menos jóvenes se preguntan: «¿Por qué permitió Dios tal acontecimiento en mi vida? ¿Por qué perdí mis exámenes? ¿Por qué mi madre está enferma? ¿Por qué este duelo?». A tales preguntas se dan dos grandes categorías de respuestas; una es la del fatalismo: «Estaba ya escrito; solo hay que aceptarlo y someterse, porque es inevitable». La otra respuesta, la cristiana, es muy diferente: «¿Qué quieres enseñarme?».

Libro de @author

Una sola ofrenda, varios sacrificios

Levítico 1 a 7

Nos proponemos considerar la muerte del Señor Jesús, “la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (Hebreos 10:10). Será el tema central de la adoración de los redimidos en la eternidad, pero, aunque no podamos sondearlo aquí abajo, es la voluntad del Señor que nuestros corazones se ocupen en él.

Libro de @author

Mensaje para todos

Compañeros de obra

En nueve de las trece epístolas que llevan su nombre, Pablo se llama a sí mismo “apóstol”. En aquellas iglesias en la cuales enseñanzas erróneas empezaban a difundirse (Corinto, Galacia, Colosas), era necesario subrayar la autoridad apostólica para combatirlas.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (1)

Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor(Efesios 4:1-2).

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (10)

¿En qué sentido podemos decir que el Espíritu Santo mora en la Iglesia ahora, siendo así que la misma está tan corrompida profanada y en oposición con Dios?

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (2)

Pasa ahora por nuestra mente un pensamiento solemne: el de «registro de miembros», registro que hemos venido usando desde hace tiempo. Pero ¡cuántos miembros cuyos nombres aparecen allí, y que nunca han experimentado el bautismo del Espíritu!

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (3)

Ahora trataremos los dos aspectos importantes de la unidad del Espíritu o la Iglesia de Dios. Estos son: que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y que es la morada de Dios por el Espíritu. Estas son, sin duda alguna, las supremas verdades reveladas al hombre y las que proporcionan más ricas bendiciones a su alma. Quiera el Señor que podamos meditar con fe y obedecer de todo corazón a la verdad.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (4)

Habiendo considerado, aunque brevemente, el asunto relacionado con la Iglesia como el Cuerpo de Cristo, pasemos a meditar por algunos momentos sobre esto, como la morada de Dios por el Espíritu.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (5)

Pasemos ahora al capítulo 14 de Juan. Aquí tenemos la verdad sobre la doctrina del Espíritu Santo más profundamente tratada.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (6)

Habiendo intentado de aclarar los conceptos sobre el tema de la presencia personal del Espíritu Santo tal como lo presenta nuestro Señor en los capítulos 7, 14, 15 y 16 de Juan, volvemos de nuevo a considerar el asunto de la Iglesia como «La Morada de Dios por el Espíritu». No sería posible llegar a una conclusión satisfactoria respecto a este tema sin tener conocimiento del primero.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (7)

Concentra, ¡oh alma mía! todos tus pensamientos en esta gran verdad. Medita por un momento solamente sobre el carácter, los privilegios y las responsabilidades de la morada de Dios. Es maravilloso el pensamiento, pero a medida que profundizas tus meditaciones, será aún más sublime.

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (8)

Trataré de esclarecer del modo más sencillo posible la acción y el lugar del Espíritu. El Señor, contestando a Pedro después de su confesión en Mateo 16:16: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, le dice: “Sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (v. 18).

Artículo de @author

Orientación cristiana

Meditaciones sobre la vocación del cristiano (9)

Ahora puede verse claramente la diferencia entre el Espíritu Santo en el individuo y en la Asamblea, pero hay dos o tres cosas aún que desearía aclarar antes determinar el tema.

Artículo de @author