72 resultados

El orden cronológico de los acontecimientos

Si leemos estas partes en relación con Daniel 11, deducimos el siguiente orden: 1. Los reyes del Sur y del Norte atacan simultáneamente a Jerusalén. El último toma la ciudad y produce una matanza terrible. Después dirígese a Egipto. 2. Espantado por los rumores del Norte y del Este (Oriente) vuelve a Palestina, poniendo sitio a Jerusalén.

Sección del libro @book, de @author

El Padre busca adoradores

“Adorarán al Padre”. Eso tiene que haber llamado la atención de la mujer; debió ser algo completamente nuevo para ella. El pueblo de Israel era hijo de Dios, era su primogénito (Éxodo 4:22); los israelitas eran hijos de Jehová su Dios (Deuteronomio 14:1). Dios era el Padre de Israel y Efraín era su primogénito (Jeremías 31:9).

Sección del libro @book, de @author

El pecado de un creyente

Cuando pecamos siendo creyentes, ¿qué sucede? ¿Cambia nuestra posición como hijos de Dios? ¿Somos alejados inmediatamente de la presencia de Dios?

Sección del libro @book, de @author

El poder

El que ha sido rescatado por Cristo tiene naturalmente el deseo de vivir para su Señor. Desgraciadamente, no tarda en experimentar que en sí no tiene ninguna fuerza para llevar una vida santa y pura, de manera que el bien que quiere, no lo practica; el mal que no quiere, lo hace (Romanos 7:19).

Sección del libro @book, de @author

El porvenir de las naciones árabes

Hemos visto el porvenir de los países del Norte y del Sur de Palestina. Al Oeste habita un solo pueblo: los filisteos. Pero al lado oriental se encuentran los edomitas, los moabitas y los amonitas, antiguos enemigos de Israel.

Sección del libro @book, de @author

El porvenir del diablo

Entonces, ¿cómo es que tan gran número de cristianos no se ocupan de las profecías, ni entienden casi nada de ellas…? Es sencillamente por la gran astucia de Satanás, el cual ha deslumbrado los ojos de ellos, de modo que no advierten la gran importancia del estudio de las profecías.

Sección del libro @book, de @author

El postrer Adán

Pero el poder de Dios le levantó de entre los muertos (Efesios 1:20) para testimoniar que su justicia queda perfectamente satisfecha, tanto con respecto a nuestros pecados como en lo concerniente a nuestra mala naturaleza. El Señor Jesús resucitó luego de haber pasado por el juicio.

Sección del libro @book, de @author

El primer Adán y el postrer Adán

Dios, originariamente, estableció al hombre –como su representante– a la cabeza de la creación terrenal (Génesis 1:27, 28). Sin embargo, el hombre no se contentó con esta posición. En aquel momento en que todo estaba en armonía y en relación perfecta con Dios, se levantó contra Él. Puso en desorden la creación entera y perturbó la relación originaria de ella con su Creador.

Sección del libro @book, de @author

El reino de los cielos

En el capítulo 13 del evangelio según Mateo tenemos la historia profética de este reino relatada de manera simbólica. No como los profetas del Antiguo Testamento lo han visto y han vaticinado acerca de él, sino cómo este reino ha llegado a ser por el rechazamiento de su rey.

Sección del libro @book, de @author

El rey de los judíos

En las precedentes consideraciones hemos examinado el carácter religioso del anticristo. En la cristiandad apóstata, el anticristo hará función de jefe religioso. Allí el poder político estará en manos del Imperio romano restaurado y de su cabeza, la cual recibirá directamente del diablo su poder y trono y gran autoridad (Apocalipsis 13).

Sección del libro @book, de @author

El sacrificio de la cruz

Si bien el amado Hijo del Padre vino como hombre a este mundo, no fue solamente para llevar una vida perfecta, toda ella para gloria de Dios, sino para cumplir por medio de su muerte la obra de nuestra salvación. Ningún hombre podía pagar el rescate por otros, estando él mismo ya condenado. Sólo Jesús podía pagarlo, y vino para hacerlo.

Sección del libro @book, de @author

El sello

“Dios… nos ha sellado” (2 Corintios 1:21-22). “Fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”; el Espíritu Santo “con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 1:13; 4:30). Dios ha puesto así su Espíritu sobre nosotros como un sello, una marca indeleble de que procedemos de Él y somos suyos por los siglos.

Sección del libro @book, de @author

El Señor Jesucristo ¿ha venido ya en las nubes del cielo?

Pero ¿quién osaría alegar que lo que está escrito en Daniel 7:9-14 ha tenido ya lugar? El Señor Jesucristo no ha venido aún en las nubes del cielo, pues, según Apocalipsis 1:7, todo ojo le verá. El Juez no se ha sentado aún, ni los libros han sido abiertos todavía. ¿Y quién se atreverá a decir que todos los pueblos, naciones y lenguas actualmente Le honran y obedecen?

Sección del libro @book, de @author

El significado de la Cena del Señor

“Haced esto en memoria de mí”. La Cena es, pues, un memorial del Señor; pero no de su gloria antes de que llegase a ser hombre, ni de su marcha en la tierra, ni siquiera de su crucifixión y de todo lo que tuvo que sufrir en aquellos momentos.

Sección del libro @book, de @author

El Tabernáculo de reunión fuera del campamento

El campamento del pueblo conducido por Moisés había estado bajo los cuidados de la gracia divina desde la salida de Egipto hasta el Sinaí. A continuación ese pueblo había recibido la ley moral (Éxodo 19 al 24) y se había comprometido a cumplirla.

Sección del libro @book, de @author

El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía

Ciertamente, ese es el propósito de Dios: glorificar al Señor Jesucristo, aquella Persona de la divinidad que se humanó para realizar la voluntad de su Padre (Hebreos 10:7) y que, mientras estuvo en la tierra, podía decir: “Hago siempre lo que le agrada” (Juan 8:29), y aun: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra” (Juan 4:34).

Sección del libro @book, de @author

El transcurso de la campaña

Los egipcios perderán la lucha, mas el rey del Norte vencerá a los judíos, dirigiéndose luego a Egipto y dominando también a este país. Ciertamente, hasta Libia y Etiopía no podrán resistirle.

Sección del libro @book, de @author

El último juicio

En él comparecen los muertos. Los que antes del diluvio no sirvieron a Dios y los que después no le tomaron en cuenta. Los que –antes de Cristo– no se convirtieron a Dios y los que rechazaron y crucificaron al Señor Jesús. Los que ahora no obedecen al Evangelio, y los que más tarde adorarán a la Bestia.

Sección del libro @book, de @author

El verdadero lugar de adoración

La mujer samaritana dijo al Señor: “Señor, me parece que tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar”.

Sección del libro @book, de @author

El vínculo

El Espíritu une a los creyentes en un solo cuerpo con Cristo (1 Corintios 12:13). Por medio de Cristo “los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:18). En el Señor somos “juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:22).

Sección del libro @book, de @author

En la tierra de Canaán

Conocemos la historia de este pueblo en la tierra prometida. No fueron obedientes, sino que volvieron las espaldas a Dios al transgredir todos sus mandamientos. El sacerdocio se pervirtió en la persona de Elí (1 Samuel 2 y 4). Cuando Dios, pues, da un profeta (Hechos 3:24) el pueblo pide un rey, rechazando así, prácticamente, a Dios como rey (1 Samuel 8:7).

Sección del libro @book, de @author

En los cuales habitará la justicia

En el milenio reinará la justicia. Habrá aún pecado e iniquidad. Pero tan pronto como se manifiesten, el que los cometa será castigado de muerte. Imperará la justicia. Ahora, en el tiempo actual, reina la iniquidad. “Perece el justo, y no hay quien piense en ello” (Isaías 57:1).

Sección del libro @book, de @author

Enviado por él

En Marcos 6:7 el Señor envía a los discípulos. Los ha enseñado y por eso son aptos para el servicio que les confía. Según el juicio de los hombres, eso no era lógico, pues sabían que los apóstoles eran gente “sin letras y del vulgo” (Hechos 4:13). Y según las normas humanas, de hecho lo eran. No habían estudiado la Teología de esa época.

Sección del libro @book, de @author

¿Es Rusia el “Ras” o “Ros” de Ezequiel 38 y 39?

La palabra hebrea “Ras” o “Ros” está en Ezequiel 38:2, 3 y 39:1, en la versión Reina-Valera de 1909 y otras antiguas, traducida por “cabecera”. Indudablemente, la palabra también se halla en este sentido en la Biblia. Pero, además, también con otras significaciones, como «bilis» y también como nombre propio. Se ve, por ejemplo en Génesis 46:21, que un hijo de Benjamín tenía este nombre.

Sección del libro @book, de @author