5 resultados
Andar con Jesucristo
El camino más excelente
Serie de cartas sobre temas importantes de la vida cristiana.
Libro de @author

El pecado después de la conversión
El asunto que vamos a considerar es el que más inquieta a los creyentes al principio de su carrera. Se trata de la pérdida de la comunión con Dios, originada después de la conversión, a causa del pecado.
Libro de @author

La eterna seguridad del creyente
Es conocida la historia de los dos hombres que disputaban acerca de una moneda. Mientras el uno sostenía que era de oro, el otro afirmaba que era de plata. Comenzaban ya a lanzarse miradas siniestras y a usar un lenguaje descortés, cuando apareció un tercero y les preguntó por el motivo de la disputa. «Esta moneda es de oro, y este hombre sostiene que es de plata», dijo el uno; el otro, muy airado, contestó: «Esta moneda es de plata, y este hombre insiste en afirmar que es de oro». Entonces el tercero dijo: «Los dos tienen razón, solo que el uno mira una cara y el otro la otra; la moneda es de oro por un lado y de plata por el otro». Vamos, pues, a examinar nosotros la cuestión de la salvación por los dos lados, y al final llamaré la atención de ustedes acerca de algunos textos de la Escritura que tratan de este asunto y que muy a menudo son mal interpretados por los creyentes.
Libro de @author

La paz con Dios
El tema que trataremos ahora es: La paz con Dios: qué es y quién la tiene. Este asunto tiene, como lo reconocerá usted, una gran importancia, y así debemos hacerlo constar en primer término. ¡No tener paz con Dios no es una cuestión de tiempo o de circunstancias; se trata, nada menos, que de la eternidad! Sí, de la eternidad, de una cuestión de salvación o de condenación; una cuestión, en fin, que supera infinitamente a todas las demás por su importancia.
Libro de @author

Vida Cristiana
Excomulgación
¿Cuál es, según la Palabra, la conducta que debemos adoptar frente a un hermano que ha sido excomulgado?Pueden presentarse dos casos: que dicho hermano no se haya arrepentido aún (el objetivo que la separación busca es el arrepentimiento), o que se haya humillado confesando privada y públicamente su culpa.
Artículo de @author
¿Cómo logro la paz con Dios?
Querido amigo:
Capítulo de @book, de @author
Cristo es nuestro abogado
Queridos amigos: Continúo mi carta anterior, pues ahora quiero hablar acerca de:
Capítulo de @book, de @author
Cristo es nuestro Sumo Sacerdote
Queridos amigos: Cuando alguien ha alcanzado el conocimiento de lo que como creyente posee, a saber: – Que sus pecados han sido perdonados y que tiene paz para con Dios. – Que por el nuevo nacimiento ha recibido una vida nueva, una nueva naturaleza, una vida divina que no puede pecar.
Capítulo de @book, de @author
Después de la conversión empieza la batalla
Capítulo de @book, de @author
¿Dios ha predestinado a algunos para que vayan a la perdición?
Queridos amigos: Ustedes están preocupados porque alguien afirmó que en esta tierra no se puede saber si uno es salvo, pues nadie sabe si ha sido elegido.
Capítulo de @book, de @author
El calvario y el fuego
En cierta ocasión, una partida de cazadores atravesaba una de las inmensas llanuras de América. Se hallaban a cierta altura cuando, de pronto, los expertos ojos del guía advirtieron un peligro muy común en aquellos países. A lo lejos resplandecía una gran llamarada.
Capítulo de @book, de @author
El conocimiento de la obra de Dios y la realidad de nuestra vida
El asunto que vamos a considerar es el que más inquieta a los creyentes al principio de su carrera. Se trata de la pérdida de la comunión con Dios, originada después de la conversión, a causa del pecado.
Capítulo de @book, de @author
¿El hombre tiene que convertirse?
Querido amigo: El tema abordado por ti merece una seria meditación, por eso quiero ocuparme de él en seguida.
Capítulo de @book, de @author
El nuevo nacimiento
Queridos amigos:
Capítulo de @book, de @author
El Obrero de la paz
Pero ¿cómo puede Dios hacerlo? El Señor Jesucristo se encargó de esta obra. Dicen algunas personas que las buenas obras nos hacen dignos del favor de Dios. Pero la vida de Jesús no borró ni un solo pecado. Fue una vida perfecta, divina, amable y cariñosa hasta lo infinito. Cada paso que el Señor Jesús dio en la tierra fue consagrado a la gloria de Dios.
Capítulo de @book, de @author
El servicio
Queridos amigos:
Capítulo de @book, de @author
El valor de la lectura de la Biblia
Queridos amigos:
Capítulo de @book, de @author
¿Están ustedes bautizados?
Queridos amigos: Antes de hablarles de la Cena del Señor, tengo una pregunta muy importante: ¿Han sido bautizados? La Palabra de Dios dice: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo” (Marcos 16:16). En 1 Pedro 3:21 leemos, por ejemplo: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva”. En otros términos, en estos pasajes se habla de una salvación que está ligada al bautismo.
Capítulo de @book, de @author
Introducción - Qué es la paz y quién la tiene
“Y no solamente con respecto a él (Abraham) se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”.
Capítulo de @book, de @author
La adoración
Queridos hermanos: Después de haber hablado sobre la Cena del Señor en la carta anterior, quisiera escribir algo acerca de la adoración, la cual está muy estrechamente ligada a la Cena del Señor, aunque no es lo mismo. Celebrar la Cena del Señor, como las Escrituras nos indican, nos conduce a la adoración; pero ella no es la adoración.
Capítulo de @book, de @author
La Cena del Señor
Queridos amigos: Como lo dije la última vez, quiero escribirles algunas cosas referentes a la Cena del Señor.
Capítulo de @book, de @author
La comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo
Queridos amigos:
Capítulo de @book, de @author
La elección
Queridos amigos: Ahora podemos formularnos esta pregunta: ¿Cómo puedo saber si soy elegido?
Capítulo de @book, de @author
La entera satisfacción de Dios: ¡un Sustituto!
Un marinero asistió a una reunión en la cual se predicaba el Evangelio. Lo que escuchó le interesó vivamente y, cuando la reunión terminó, fue a hablar con el predicador. Pero aunque se le presentaba el Evangelio de una manera sencilla, siempre respondía con estas palabras: «No me doy por satisfecho». Entonces el predicador le contestó:
Capítulo de @book, de @author