El trabajo de Dios comienza

Génesis 42:25-38

La intención de José al recibir duramente a sus hermanos no es vengarse, lo comprendemos bien. Pero por experiencia conoce la maldad de sus corazones, y su finalidad es llevarlos a un verdadero arrepentimiento. Para ello emplea sucesivamente la severidad y la benevolencia, los sobresaltos y los estímulos, las acusaciones y los festines. Todo es dirigido con la sabiduría más grande; esto nos muestra, por comparación, cómo el Señor obra cuando quiere despertar nuestra conciencia y nuestro corazón. Es necesario que algunas veces nos hable “duramente”.

Las acusaciones de José son injustas. Sus hermanos no son espías. Pero sienten que Dios les habla y recuerdan su común pecado, su propia injusticia en cuanto a su hermano.

A veces padecemos injusticias, pero en lugar de irritarnos y procurar justificarnos, preguntémonos lo que Dios quiere enseñarnos por ese penoso medio.

Para Jacob todo conduce a su bien, aunque diga en el versículo 36:

Contra mí son todas estas cosas.

Deberá aprender que si Dios está por él, nada puede estar contra él, y que todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios (Romanos 8:28, 31). En efecto, de esta manera Dios le devolverá a José.

Forma parte del comentario bíblico "Cada Día las Escrituras"