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Hacia cristo
¿Dónde y cómo deben reunirse los creyentes?
La Sagrada Escritura responde: Donde están dos o tres congregados en mi nombre (hacia el nombre del Señor Jesús), allí estoy yo en medio de ellos.
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La mesa del Señor
En cierto sentido, la «cena del Señor» y la «mesa del Señor» expresan la misma idea; en otro sentido, reflejan un concepto totalmente distinto. A la primera se une la responsabilidad personal e individual; la segunda evoca una responsabilidad colectiva, la cual, naturalmente, recae sobre cada miembro de la colectividad, en la medida del conocimiento que tiene de la verdad. Lo que importa aquí es la autoridad del Señor y sus derechos sobre su Mesa y su Asamblea. De allí proviene la diferencia fundamental y esencial que caracteriza la enseñanza del apóstol en los capítulos 10 y 11 de la primera epístola a los Corintios.
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Sobre el culto y el ministerio por el Espíritu
Cinco cartas
Las presentes cartas fueron dirigidas, en 1857, a una asamblea de cristianos con los cuales el autor mantenía estrecha relación, tanto por su ministerio entre ellos como por el afecto que les tenía. Esto le alentó para tratar libremente con ellos temas de trascendente interés mutuo.
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Antiguo Testamento
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Cómo discernir la dirección del Espíritu en la asamblea - Marcas negativas
Muy amados hermanos:
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Cómo discernir la dirección del Espíritu en la asamblea - Marcas positivas
El hombre que intentara definir las operaciones del Espíritu en el despertar o en la conversión de una alma, tan sólo manifestaría su propia ignorancia y negaría, además, la soberanía del Espíritu manifestada en estas conocidas palabras:
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Dios presente en la Iglesia
Amadísimos hermanos:
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Introducción
Por lo cual cuidaré siempre de recordaros estas cosas, aunque las conocéis, y estáis confirmados en la presente verdad. Y lo tengo por justo, mientras yo esté en esa frágil tienda, estimularos por medio de recuerdos… Y también haré lo posible para que podáis en todo tiempo, después de mi partida, conservar memoria de estas cosas
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Introducción
Las presentes cartas fueron dirigidas, en 1857, a una asamblea
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Introducción
A muchos cristianos les falta entendimiento con respecto a la vocación del creyente en esta tierra. Creen que todo está arreglado si un pecador se ha arrodillado ante Dios para confesar sus pecados y sabe que éstos le son perdonados por medio de la obra redentora del Señor Jesucristo.
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La cena del Señor
Porque yo recibí del Señor lo que también os entregué: que el Señor Jesús, la misma noche en que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed. Esto es mi cuerpo, que por vosotros es partido. Haced esto en memoria de mí.
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La Iglesia edificada por los dones
Muy amados hermanos: Volviendo al tema del cual os escribí últimamente, quisiera presentarles el siguiente recorte de un tratado escrito hace nueve o diez años. El autor es un hermano que ha sido muy honrado por Dios entre nosotros y que es personalmente conocido por la mayoría de ustedes. El tratado está redactado en forma de diálogo. Helo aquí:
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La mesa del Señor
Por lo cual, amados míos, huid de la idolatría. Como a sabios os lo digo; juzgad de lo que digo. La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
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La realidad presente
La verdad de la unidad del cuerpo y la de la presencia de Cristo en medio de la Asamblea, prometida a los dos o tres “reunidos en mi Nombre” (Mateo 18:20), son prácticamente desconocidas o abandonadas en los diversos sistemas o denominaciones religiosas que están en el terreno de independencia.
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Nuevo Testamento
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Observaciones sobre la dependencia mutua de los santos en las reuniones de edificación, y sobre otros temas
Amadísimos hermanos: En esta carta, mis observaciones serán más deshilvanadas que en las cartas anteriores. Tengo el propósito de hacer énfasis sobre diversos puntos que no podían fácilmente figurar entre los temas que he tratado anteriormente.
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¡“Retén firme lo que tienes”!
¿Acaso volveríamos poco a poco a lo que nuestros padres o nosotros mismos, hemos abandonado por ser malo? ¿Nos inclinaríamos hacia lo que no está establecido sobre «el firme fundamento de Dios»?
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Volver a “lo que era desde el principio”
¿Qué es lo que llevó –a partir de 1830 (en el tiempo del Despertar)– a nuestros amados hermanos a salir “fuera del campamento” de la cristiandad? ¿No era para salir hacia Cristo, llevando su vituperio? (Hebreos 13:13).
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Adorar en espíritu y en verdad
Al cotejar Mateo 18:20 con el cap.12 del Deuteronomio puede uno preguntarse si en ambos casos se alude al mismo lugar. En el Deuteronomio se menciona un sitio geográficamente determinado, esto es, Jerusalén, según lo vimos al tratar dicho pasaje. ¿Sería también el caso de Mateo 18:20? Juan 4:20-26 nos da la contestación.
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Apéndice de la cuarta carta
A lo que dice aquí el autor referente a ciertos defectos en las oraciones, los cuales nunca pueden proceder del Espíritu de Dios, el editor se toma la libertad de añadir unas palabras sobre el mismo tema.
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Apéndice de la primera carta
Por importante que sea la doctrina de la presencia y de la obra del Espíritu Santo en la Iglesia, no hay que confundirla con la presencia personal del Señor Jesucristo en la asamblea de los dos o tres reunidos en Su nombre.
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Apéndice de la quinta carta
Amado hermano:
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Apéndice de la segunda carta
De tal manera eran enfocados estos temas por uno de los primeros hermanos que quisieron reunirse al solo nombre de Jesús.
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Después del cautiverio babilónico
Los libros de Esdras y Nehemías nos descubren una nueva época en la historia de Israel. Debido a la infidelidad del pueblo (apostasía que Ezequiel 8 refleja en toda su enormidad) la gloria del Dios de Israel había abandonado el monte de Sion.
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