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Pláticas sencillas
Cómo hacer la obra de Dios
La muchedumbre, al ver que los discípulos se marcharon en una barca sin el Señor, también cruzó el mar para buscarle (v. 22-24). Cuando lo encontraron, le dijeron: “Rabí, ¿cuándo llegaste acá?”. Era bueno buscar a Jesús, pero el valor de esta búsqueda dependía de los motivos que inducían a obrar; fue esto lo que el Señor sacó a relucir.
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Pláticas sencillas
¿Cómo perdonar?
Respondiendo a la pregunta de Pedro: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? (v. 21),
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Pláticas sencillas
Cómo practicar la piedad
El Señor nos instruye acerca de los móviles que deben regirnos en la práctica de la piedad para con Dios y los hombres. Para con los hombres esta piedad se expresa por medio de la limosna y el perdón; para con Dios se manifiesta a través de la oración y el ayuno.
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Pláticas sencillas
Cómo se entra en el reino
Jesús prosiguió su camino hacia Jerusalén enseñando en las ciudades y en los pueblos. Este era un momento solemne para el pueblo, porque era la última vez que el Señor pasaba por esos lugares. Su rechazo iba a consumarse en la crucifixión.
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Con amor y fe
La oración tiene su origen en un llamamiento de Dios. No somos nosotros los que tomamos la iniciativa para orar, es Dios quien nos llama a orar. Orar es, pues, una gracia que Dios nos concede. Dios no cesa de dirigirse hacia nosotros y nos invita a ir a él y amarlo.
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Con el corazón y el entendimiento
Cuando oramos, debemos hacerlo con el corazón (Marcos 7:6). No se trata de caer en el sentimentalismo, sino de expresar las necesidades reales y sentidas. Las palabras no siempre expresan lo más profundo de nosotros mismos, incluso pueden encubrir una negativa de abrirse a Dios. Uno no ora con las ideas, sino con su persona. No con lo que uno sabe, sino con lo que vive.
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Condiciones favorables para la oración
La sobriedad y el ayuno: privarse para estar más disponible para Dios Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto (Mateo 6:6).
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Conscientes de nuestra necesidad
Una de las primeras condiciones para orar es ser conscientes de nuestra necesidad. Aquel que dice: “Yo soy rico… y de ninguna cosa tengo necesidad” (Apocalipsis 3:17), no siente la urgencia de invocar a Dios. En cambio, el creyente que se da cuenta de su pobreza espiritual se acerca voluntariamente al Padre.
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Pláticas sencillas
Consecuencias de la incredulidad
Jesús repite a los judíos lo que ya les había dicho en el capítulo 7:33-34: “Yo me voy, y me buscaréis”; mas añade: En vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis venir (v. 21).
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Pláticas sencillas
Cosas viejas y cosas nuevas
Luego que los discípulos afirmaron que habían entendido todas estas cosas, el Señor añadió: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
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Pláticas sencillas
Cristo, ¿de quién es hijo?
Después de haber visto pasar ante él a todos estos interrogadores, el Señor hace una pregunta a los fariseos respecto a sí mismo. Empieza por decir: “¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: De David” (v. 42).
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Cronología posterior al libro de los Hechos
Año Sucesos Referencia 63 Pablo es liberado y emprende un nuevo viaje. Libro de los Hechos de los Apóstoles.
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De la presencia del Espíritu Santo en cuanto al mundo
“Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado”. Jesús había dicho en el capítulo 15:22:
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Pláticas sencillas
De Mileto a Cesarea
Los lazos que se forman en los corazones de los rescatados por la posesión de la naturaleza divina, naturaleza del Dios de amor, son poderosos y están por encima de los lazos naturales. Pablo y los ancianos de Éfeso lo experimentaron; en el primer versículo de nuestro capítulo dice: “Después de separarnos de ellos…”.
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Pláticas sencillas
De Moisés a Cristo
Esteban narró brevemente lo concerniente a Moisés hasta que se puso en contacto con sus hermanos, creyendo que ellos comprenderían que Dios los liberaría por su medio. Solamente dijo que Moisés nació cuando Israel sufría la opresión y Faraón procuraba exterminar la raza matando a todos los hijos varones. Leemos que este niño era agradable a Dios y fue elegido por Dios para liberar a su pueblo.
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Pláticas sencillas
De regreso a Jerusalén
Al volver a Jerusalén por la mañana, Jesús entró en el templo y utilizó la autoridad de un rey en su casa para purificarla: “Comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno” (v. 15-16).
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Pláticas sencillas
Desde el llamado de Abraham hasta Moisés
Esteban se dirigió al concilio llamando a sus oyentes: “Varones hermanos y padres”. Todavía se consideraba parte de ese pueblo para con el cual Dios aún tenía paciencia; pero ese tiempo iba a llegar a su fin. Se remontó al principio de su historia y les recordó de qué manera Dios había obrado para formarse un pueblo separado de las demás naciones.
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Pláticas sencillas
Desde la isla de Creta hasta Malta
El invierno estaba próximo. En aquella época se navegaba poco, porque los veleros eran incapaces de luchar contra los temporales de dicha estación. Ya había pasado el ayuno (v. 9). Este correspondía a la fiesta de las expiaciones, que tenía lugar el séptimo mes del año judío, de modo que se encontraban en el mes de octubre o de noviembre.
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Pláticas sencillas
Desde Malta hasta Roma
Una nave alejandrina, cuya divisa era Cástor y Pólux (nombres mitológicos), que había invernado en Malta, zarpó rumbo a Roma llevando a bordo a Pablo y a sus compañeros de viaje (v. 11). Esta nave tenía un capitán más sabio que el que llevó a Pablo hasta allí, puesto que, en la antigüedad, no se navegaba en invierno.
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Pláticas sencillas
Discípulos olvidadizos
Aunque los discípulos recibieron al Señor como al Mesías de Israel, estaban todavía lejos de conocer su persona gloriosa y no comprendían sus enseñanzas. Acontece lo mismo con nosotros hoy día, que somos los objetos continuos de la bondad paciente del Señor, y que poseemos más luz.
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Diversas enseñanzas
En el versículo 39, Jesús ilustra el estado del pueblo y sus dirigentes comparándolos a un ciego conducido por otro ciego. Semejantes líderes no podrán evitar la fosa que encuentran en su camino y caerán en ella. Al final del camino de todo hombre natural hay una fosa.
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Pláticas sencillas
Diversas lecciones
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Pláticas sencillas
Doble testimonio rendido a Cristo
“Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio”. El mundo, habiendo rechazado al Hijo de Dios, podía creer que había acabado con él.
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Efectos de la presencia de Jesús sobre la tierra
Si Jesús hubiera sido recibido cuando vino a la tierra, habría traído la paz que los ángeles anunciaron en su nacimiento. Pero la maldad de los hombres acarrea un efecto contrario. Jesús dijo: “Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido?” (v. 49). Desde el momento en que rechazaron a Jesús, el fuego se encendió, es decir, empezó el juicio.
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