25 resultados
Pláticas sencillas
El demonio que los discípulos no lograron sacar
Mientras Jesús estaba en el monte con Pedro, Jacobo y Juan, los otros discípulos permanecían abajo, luchando contra el poder de un demonio que no podían sacar. Cuando Jesús descendió, una gran multitud vino a su encuentro.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El desamparo de Dios
Con estos versículos comienza otra escena, imposible de describir. Hallamos su explicación en el clamor de Jesús: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? (v. 46).
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El deseo de los hijos de Zebedeo
Jesús acababa de hablar una vez más a sus discípulos acerca de los sufrimientos y la muerte hacia los cuales se acercaba. Esto debería haber llenado sus corazones de empatía, absorbiéndolos por completo en una santa emoción pensando en su amado Maestro. Pero lamentablemente no fue así, al menos en el caso de dos de ellos.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El día de reposo
Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El discurso de Esteban
Después de oír las acusaciones emitidas contra Esteban, el sumo sacerdote le dijo: “¿Es esto así?” Esteban respondió exponiendo ante todos la historia del pueblo de Israel, desde el llamado de Abraham hasta su introducción en el país de Canaán por Josué. Aludió a la construcción del templo de Salomón, para demostrar que Dios no mora en casa hecha por manos.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El discurso de Pablo en Antioquía de Pisidia
Pablo y sus compañeros abandonaron Chipre para ir a Perge de Panfilia (en Asia Menor). Allí Marcos los abandonó para volver a Jerusalén. Sin duda, estaba demasiado apegado al judaísmo y débil en la fe para soportar la oposición de sus compatriotas.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El discurso de Pablo en las gradas de la fortaleza
Pablo comenzó su discurso con estas palabras: “Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros. Y al oír que les hablaba en lengua hebrea, guardaron más silencio” (v. 1-2). Primeramente les confirmó que era judío, nacido en Tarso, de Cilicia, pero educado en Jerusalén, “a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley” (v. 3), celoso de Dios tal como lo eran todos ellos.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El discurso de Pablo en Mileto
El apóstol hizo llamar desde Mileto a los ancianos de la iglesia de Éfeso (v. 17) para exhortarlos a cuidar de ella, porque lo que lo ligaba a esta, como a las demás iglesias, no era solamente el hecho de que había trabajado allí mucho tiempo, sino el precio que ella tenía para el corazón del Señor.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El encarcelamiento de Pedro
Mientras la obra del Espíritu Santo se extendía fuera de Judea y entre los griegos, Satanás desplegaba sus esfuerzos en Jerusalén para destruir a los cristianos. Para ello se servía del rey Herodes, nieto de Herodes el grande, el que había ordenado la matanza de los niños de Belén (Mateo 2:16). “En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El endemoniado gadareno
En este capítulo nos encontramos con otro cuadro del ministerio de Jesús y del estado en que encontró al hombre, incapaz de dar fruto y bajo el poder del diablo.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El endemoniado gadareno
Jesús y sus discípulos llegaron a tierra en la región de los gadarenos. Este lugar estaba en la ribera oriental del Jordán, al sur del lago de Genesaret. Allí encontraron a un endemoniado que estaba poseído desde hacía mucho tiempo.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El endurecimiento del pueblo
El versículo 37 dice: A pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El envío de los doce apóstoles
En el capítulo 6 vimos que Jesús había escogido a doce discípulos a quienes llamó apóstoles, es decir enviados. Hasta este momento habían permanecido con su Maestro, luego Jesús los reunió para enviarlos a predicar el reino de Dios. Les dio autoridad sobre los demonios y el poder de sanar a los enfermos y lisiados.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El envío de los doce discípulos
A pesar de la incredulidad de los de su tierra, Jesús no se dejó desanimar, y envió a los doce que había escogido para estar con él (cap. 3:13-19), para que en todo lugar la gente pudiera verse beneficiada con su presencia. También les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El Espíritu Santo desciende sobre Cristo
Desde su morada celestial Dios contemplaba esta escena maravillosa, en la cual el objeto de sus delicias eternas, el Hombre de sus consejos, era confundido con los demás hombres y rehusaba toda distinción. Entonces, proclamó públicamente lo que distinguía a su Hijo. Y tras el bautismo
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El Esposo presente
¡Qué maravillosa gracia trajo Jesús a los pecadores! Quienes la recibían encontraban el gozo y la paz. Podemos hacernos una idea de la felicidad de esa compañía de pecadores sentados con Jesús a la mesa en casa de Leví, así como el gozo de los discípulos rodeando a su amado Maestro a quien habían esperado tanto tiempo.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El Evangelio anunciado en Antioquía
Estos versículos reanudan el tema de la evangelización por medio de los que fueron dispersados en la persecución que se desató después de la muerte de Esteban.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El Evangelio en la isla de Chipre
Como ya lo hemos notado, en este libro vemos constantemente la acción del Espíritu Santo. Él escoge a Bernabé y a Saulo, les encomienda una misión y los dirige a lo largo de su actividad.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El fariseo y el publicano
En estos versículos el Señor mostró cómo el orgullo y la confianza en sí mismo se oponen al espíritu de gracia que es el gran tema de sus enseñanzas. En esta parábola, vemos a dos hombres que oraban en el templo, pero de manera muy diferente.
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El feliz comienzo de la Iglesia
Aquí vemos lo que caracterizaba esta Asamblea de creyentes en todo el frescor del principio, en medio de la cual el Espíritu Santo obraba con poder. Nada lo contristaba, al contrario de lo que sucede hoy en día a causa del triste estado de la Iglesia, que pronto abandonó su primer amor (Apocalipsis 2:4). Está escrito que ellos
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El final de Judas
La muerte de Jesús se decidió en el conciliábulo celebrado en casa de Caifás después de su arresto. Pero la asamblea formada por los principales sacerdotes y los ancianos debía ratificar oficialmente la sentencia. Por lo tanto, desde la mañana, este consejo se reunió para pronunciar la condena de Jesús. La Palabra no dice lo que se hizo con él después de su comparecencia ante Caifás.
Sección del libro @book, de @author
El gobierno del Padre
El gobierno del Padre incluye todos los hechos y los designios de amor y disciplina del Padre para con sus hijos: “Porque el Señor al que ama disciplina... Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El gozo del mundo y el gozo de los discípulos
Para que los discípulos pudieran gozar del ministerio del Espíritu Santo era necesario que el Señor los dejara y volviera a la presencia de su Padre. Sin embargo, lo volverían a ver poco después. “Todavía un poco” –dice– “y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre” (v. 16).
Sección del libro @book, de @author
Pláticas sencillas
El gran alboroto en Éfeso
No parece que haya habido grandes persecuciones durante la estancia de Pablo en Éfeso, pero el enemigo, que el poder de Dios había mantenido bajo su control hasta entonces, suscitó dificultades antes de su salida. Existía en Éfeso un templo dedicado a la diosa Diana, maravilloso en belleza y riqueza.
Sección del libro @book, de @author