13 resultados

Pláticas sencillas

Primera parte

Jesús comienza advirtiendo a sus discípulos contra los seductores que, en esos tiempos de angustia, se presentarán en su nombre, cada uno afirmando ser el Mesías, para apartarlos de la fidelidad a Cristo, mientras lo esperan. Cuando el Señor venga, nadie podrá confundirse, porque su venida será con gran poder y gloria (v. 26). En estos tiempos habrá guerras y “rumores de guerras” (v.

Sección del libro @book, de @author

Primera respuesta: Es una invitación

Partimos el pan porque nuestro Salvador y Señor nos lo pide. Esta respuesta vivifica nuestro amor por él. La noche en que el Señor Jesús fue tan ignominiosamente traicionado y entregado instituyó la Cena para sus discípulos y les dijo: Haced esto en memoria de mí. (Lucas 22 v.19).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Prólogo

La palabra “Evangelio” significa “Buena Nueva”. Y en efecto, ¡qué buena noticia, la que presenta a los hombres un Salvador perfecto, manifestación del amor de Dios para con ellos!

Sección del libro @book, de @author

Que cada uno se examine a sí mismo

La responsabilidad personal tiene otro aspecto. Al parecer, los corintios habían sido negligentes en cuanto a examinarse a sí mismos respecto a hechos que no habían puesto en orden en su vida. Con pecados no juzgados y asuntos en desorden, llegaron a la presencia del Señor para proclamar su muerte. Esto es de gran importancia para nosotros.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

¿Qué permitirá conocer la proximidad de la venida del Hijo del Hombre?

Después de todas estas enseñanzas acerca de su regreso y los sucesos que la precederán, Jesús presenta, desde el versículo 32 de este capítulo 24 hasta el versículo 30 del capítulo 25, lo que debe caracterizar a los fieles y su servicio en el intervalo que va desde su partida de este mundo hasta su retorno, rasgos que, por consiguiente, nos conciernen a todos hoy en día.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

¿Quién es el más grande?

“Maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos: Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres” (v. 43-44). Los discípulos no comprendieron estas palabras pero temieron preguntarle. Jesús acababa de manifestar su poder a favor de un endemoniado.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Recompensas en la resurrección

Después de haber hablado a los convidados, Jesús se dirigió a su anfitrión para enseñarle, y enseñarnos a nosotros, de qué manera debemos actuar. Contrariamente al mundo que apunta a una ventaja inmediata, el cristiano debe obrar con vistas al cielo donde tendrá la retribución por su conducta.

Sección del libro @book, de @author

Referencia del Antiguo Testamento

El principio que acabamos de encontrar en el Nuevo Testamento se confirma en el Antiguo Testamento. Pensemos en los porteros, cuyo trabajo consistía en controlar quién entraba o salía de la ciudad o del templo. Y es precisamente en relación con la ciudad de Dios, Jerusalén, que se describe la función de estos porteros.

Sección del libro @book, de @author

Referencias de las epístolas

La costumbre de los primeros cristianos de partir el pan el domingo no es lo único que nos hace pensar en ese día. Las epístolas también hacen una referencia indirecta a ella. Veamos, por ejemplo, 1 Corintios 16:1-2; aquí se habla de las ofrendas de dinero en la asamblea, que no debían recogerse en cualquier momento.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Reproches de Jesús

¡Cuánto debía sufrir el Señor al ver la ceguera y la incredulidad de los que lo rechazaban, siendo ellos mismos testigos y objetos de su gracia maravillosa! Por lo tanto, dolido a causa de las consecuencias que ello acarrearía para las ciudades más favorecidas, les dirigió reproches y profetizó la desgracia que las alcanzaría el día del juicio.

Sección del libro @book, de @author

Responsabilidad transferida

Tal vez ahora surja la pregunta: Si es el Señor el que decide quién participa en el partimiento del pan, ¿cómo es posible que una asamblea local hable de «admisión a la Mesa del Señor?». La expresión «admisión a la mesa del Señor» no aparece en la Biblia. Reflexionemos un poco sobre esta pregunta.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Respuesta de Jesús a los líderes del pueblo

Jesús y sus discípulos volvieron al templo donde encontraron a los principales sacerdotes, a los escribas y a los ancianos. Heridos en su orgullo por la autoridad con la que Jesús había purificado el templo de todo el comercio que allí se practicaba, se acercaron al Señor y le dijeron: “¿Con qué autoridad haces estas cosas”? (v. 28).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Respuesta de Juan a los judíos

El ministerio de Juan el Bautista llamaba la atención de los judíos, porque durante los últimos cuatro siglos ningún profeta se había levantado entre ellos.

Sección del libro @book, de @author

Resumen

Además de la responsabilidad colectiva de una asamblea local, cada creyente tiene una responsabilidad individual respecto a la forma en que participa en el partimiento del pan. Esta manera debe ser digna. Mediante un constante autoexamen, nos probamos y nos purificamos de todo lo que no corresponde a la santidad de Dios en la Mesa del Señor.

Sección del libro @book, de @author

Resumen

1)   Todos los que participan en el partimiento del pan deben tener la vida de Dios. Es imposible aceptar a los incrédulos en la Mesa del Señor. 2)   Quien participa en el partimiento del pan no debe vivir en el mal, pues esto contamina a toda la asamblea.

Sección del libro @book, de @author

Resumen

Aunque en la Biblia no hay una exhortación directa a partir el pan el domingo, sí encontramos una serie de indicaciones que nos permiten reconocer el domingo como el día más apropiado para ello. Los primeros cristianos también lo hacían los domingos. El domingo es el día de los nuevos comienzos, el día de la resurrección del Señor.

Sección del libro @book, de @author

Resumen

La reunión de culto no se basa en prescripciones, pero tiene un carácter que deseamos respetar. Nos reunimos para dar gracias y adorar a Dios. El centro de nuestros pensamientos es la obra del Señor Jesús en la cruz. No nos reunimos para pensar en nuestra salvación, sino en el Salvador. Al comer el pan y beber la copa, proclamamos su muerte.

Sección del libro @book, de @author

Resumen

El partimiento del pan es un acto vinculado a la asamblea local, como enseña la Biblia. Partimos el pan donde el Señor Jesús está en medio de su pueblo reunido en su nombre. Hacerlo de otra manera va en contra de los pensamientos de Dios.

Sección del libro @book, de @author

Resumen

El mismo Señor Jesús instituyó la Cena para sus discípulos. El pan y la copa son los símbolos de su muerte y nos recuerdan su cuerpo entregado y su sangre derramada. El partimiento del pan tiene dos aspectos fundamentales. Por un lado, anunciamos su muerte (aspecto personal), y por el otro, expresamos la comunión con él y entre nosotros (aspecto colectivo).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Resumen de los doce primeros capítulos

El capítulo 13 marca una división importante en el libro de los Hechos, o más bien en la historia del establecimiento de la Iglesia, tema fundamental de este libro.

Sección del libro @book, de @author

Resumen: ¿Por qué partimos el pan?

1)   Es una invitación de nuestro Señor a sus discípulos ante su inminente sufrimiento y muerte en la cruz. Para nosotros es un gran gozo responder a esta invitación. 2)   Expresamos la comunión con nuestro Señor y nuestra íntima relación con él, el Salvador crucificado.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Samaria es evangelizada

“Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio” (v. 4). El enemigo que los perseguía no los intimidaba. Si por un lado soportaban sufrimientos por el nombre de Cristo, por otro, apreciaban la causa disfrutando una felicidad tan grande que deseaban comunicársela a los demás.

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Saulo de Tarso en el camino a Damasco

Saulo no se contentaba con asolar la Iglesia en Jerusalén (cap. 8:3). Quería extender más lejos su actividad diabólica. “Respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén” (v. 1-2).

Sección del libro @book, de @author

Pláticas sencillas

Saulo llega a Jerusalén

Los versículos 23-25 muestran que la Palabra de Dios no hace un relato histórico completo, sino que presenta el pensamiento de Dios. Dios persigue un propósito con su enseñanza y pone de lado todo lo que no sirve para alcanzarlo. “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.

Sección del libro @book, de @author