9 resultados

Cristo como nuestro Sumo Sacerdote

La epístola a los Hebreos nos presenta estas cosas. Allí vemos al cristiano como peregrino y forastero. Está de viaje hacia la gloria (cap. 11:40), pues tiene un “llamamiento celestial” (cap. 3:1). Pero ahora todavía está en el desierto, en medio de todas las dificultades y peligros inherentes a este. Luego se nos presenta al Sacerdote.

Sección del libro @book, de @author

Cristo está en el creyente

“Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia” (v. 10).

Sección del libro @book, de @author

Cristo murió por los impíos

Ahora bien; el amor de Dios no solo es derramado en nuestros corazones para que gocemos de él; también es manifestado fuera de nosotros merced a una obra cumplida, sin intervención alguna de nuestra parte, cuando nos hallábamos en un estado de completa incapacidad y de profunda humillación.

Sección del libro @book, de @author

Cristo nuestro abogado

La palabra griega “parakletos”, que aquí se traduce por “abogado”, aparece solamente en Juan 14, 16, y en esta cita. Allí es traducido por “Consolador” y se aplica al Espíritu Santo.

Sección del libro @book, de @author

¿Cuál es el porvenir de la Iglesia?

Ya hemos visto que la Asamblea constituye un pueblo celestial. Su ciudadanía está en los cielos, según leemos en Filipenses 3:20; su vocación es celestial (Filipenses 3:14; Hebreos 3:1), sus bendiciones son de orden espiritual y se disfrutan en lugares celestiales (Efesios 1:3).

Sección del libro @book, de @author

¿Cuál es la duración de una “semana”?

Es evidente que en Daniel 9 no se trata de una semana de siete días. Entonces cabe preguntarnos: ¿qué es lo que se entiende por “una semana”?

Sección del libro @book, de @author

¿Cuándo empezaron las 70 semanas?

El versículo 25 da la contestación: “Desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén”. Si tomamos solamente la primera parte de esta frase, entonces puede haber discrepancia de opinión. Pues puede ser el regreso bajo Zorobabel (Esdras 2), o bajo Esdras (Esdras 7), o bajo Nehemías (Nehemías 2).

Sección del libro @book, de @author

¿Cuándo se efectuará esta invasión?

Para comprender bien estos capítulos, hemos de tener en cuenta que David y Salomón son, ambos, figuras del Señor Jesús. David, primeramente, como el que ha sido rechazado y expulsado por su pueblo. Pero también como el que está reinando en medio de sus enemigos, venciéndoles a todos. Luego vemos el gobierno de Salomón como tipo del gobierno pacífico del Señor Jesús en el milenio.

Sección del libro @book, de @author

¿Cuándo se verificará esto?

El Señor dice: “Vengo en breve” (Apocalipsis 3:11; 22:20). Y en varias epístolas del apóstol Pablo leemos que, tanto él como los fieles de aquel entonces, esperaban al Hijo de Dios de los cielos. Así, en Filipenses 3:20 leemos: “… los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”.

Sección del libro @book, de @author

¿Cuándo volverán las diez tribus a su tierra?

En Ezequiel 37 hemos visto que tanto Judá (las dos tribus) como Israel (Efraín: las diez tribus) volverán al país y serán reunidos de nuevo allí.

Sección del libro @book, de @author

¿Cuándo y con qué frecuencia debemos celebrar la Cena del Señor?

En la eternidad alabaremos y adoraremos al Cordero en todo momento. En los bendecidos primeros días de la Asamblea, los creyentes celebraban la Cena del Señor diariamente (Hechos 2:46). Pero como más tarde las circunstancias cambiaron, de modo que ya no podían reunirse todos los días, lo hacían el primer día de la semana.

Sección del libro @book, de @author

Cuatro aspectos importantes

El bautismo nos revela simbólicamente toda la enseñanza de la salvación:   a)  El lavamiento de los pecados. Al pensar en nuestro bautismo recordamos la promesa hecha por Dios de que todos nuestros pecados han sido lavados por la sangre de Cristo.

Sección del libro @book, de @author

Cuidarse de los que no sirven a nuestro Señor

En el párrafo siguiente el apóstol debe referirse, para el bien de los creyentes, a otras cosas enteramente opuestas a las anteriores. Junto con tantas cosas buenas que el apóstol reconocía, también había en Roma temas aflictivos.

Sección del libro @book, de @author

Deberes cristianos

Las exhortaciones que siguen son de otra naturaleza. El apóstol habla en ellas de los deberes cristianos de toda clase, en sus relaciones externas, y del espíritu que debemos mostrar en su ejercicio. Dos personas pueden cumplir lo mismo y hacerlo de manera diferente: una puede obrar de manera bienhechora y la otra de manera que repele.

Sección del libro @book, de @author

Deberes de los miembros del Cuerpo

Esto conduce al apóstol a hablarnos, por primera y única vez en esta epístola, del Cuerpo, un tema que nos es muy conocido gracias a la primera epístola a los Corintios y a las dirigidas a los Efesios y a los Colosenses. Aquí lo hace desde un solo punto de vista, a saber, a fin de mostrar la importancia de las relaciones de los diversos miembros entre sí.

Sección del libro @book, de @author

Después del recogimiento de la Iglesia

En el capítulo 17 del Apocalipsis volvemos a enfrentarnos con el Cristianismo nominal representado bajo el símil de la gran ramera. Tiene las características de Jezabel (Apocalipsis 2:20-21), y en el versículo 9 de este capítulo 17 tenemos una clara alusión a Roma (las siete colinas).

Sección del libro @book, de @author

¡Dios da el gobierno del mundo a príncipes paganos!

Nabucodonosor era la cabeza de oro. Había recibido el imperio directamente del Dios del cielo (v. 37). No se trata aquí del dominio ordinario, como tantos reyes habían tenido antes que él. Se habla aquí expresamente de dominio mundial. En su tiempo, y en el de los posteriores reinos, no habría ningún poder de idéntico valor sobre la tierra.

Sección del libro @book, de @author

Dios endurece a algunos hombres

El versículo 17 es una cita de Éxodo 9:16. Dios dijo a Faraón que endurecería su corazón para manifestarle todo Su poder. Pero primero debemos leer lo que había ocurrido antes. En Éxodo 5:2 Faraón dice: “¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel”. Luego agravó la servidumbre del pueblo (cap. 5:18).

Sección del libro @book, de @author

Dios es libre de actuar como desea

En Romanos 9:19-21 esta cuestión se trata de modo muy general. ¿No tiene Dios el derecho de hacer con sus criaturas lo que quiere? Tendría derecho a hacer de un hombre un vaso para honra y de otro un vaso para deshonra. ¿Puede la cosa creada tener por responsable al Creador y pedirle cuentas? Dios, como Creador, tiene el derecho de hacer con sus criaturas lo que le plazca.

Sección del libro @book, de @author

Dios es luz y no hay tinieblas en él

Esta comunión con el Padre y con su Hijo solo puede realizarse evidentemente si estamos en armonía con la naturaleza de Dios. Dios es luz. Por lo tanto, hemos de estar en la luz para tener comunión. En otro tiempo éramos tinieblas, pero ahora somos luz en el Señor (Efesios 5:8).

Sección del libro @book, de @author

Dios es por nosotros (v. 31-39)

Solo nos falta echar un vistazo a la parte final de este maravilloso capítulo.

Sección del libro @book, de @author

Dios es soberano y misericordioso

Hay todavía una segunda objeción: “¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera” (v. 14). El hombre que razona según la carne se pregunta: «Si de dos seres igualmente pecadores, Dios salva a uno y deja ir al otro a la perdición ¿no obra injustamente?».

Sección del libro @book, de @author

Dios hace la promesa a Abraham

En el versículo 13 comienza un nuevo pensamiento: Abraham había recibido la promesa de Dios. Esta promesa, que le había sido hecha a él o a su simiente, de ser heredero del mundo ¿tenía alguna relación con la ley? ¿Dependía del cumplimiento de esta? ¡Imposible! Una promesa dada sin condiciones excluye naturalmente el cumplimiento de obligaciones legales.

Sección del libro @book, de @author

Dios nos defiende

Si Dios mismo es quien nos defiende, por cierto que podemos estar plenamente confiados. Y ¿por qué él puede obrar así y cerrar la boca de todo acusador? La respuesta es Cristo, el Hijo del hombre, quien murió, resucitó y ahora está sentado a la diestra de Dios. Satanás es llamado “el acusador de nuestros hermanos” (Apocalipsis 12:10), pero ¿qué puede hacer si el Juez mismo justifica?

Sección del libro @book, de @author