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La Iglesia del Dios viviente
Cartas de recomendación
A través de Hechos 18:27, Romanos 16:1, 2 Corintios 3:1; Colosenses 4:10, sabemos que entre los cristianos del principio existía la práctica de otorgar cartas de recomendación. Las usaban cuando los santos iban de una asamblea a otra en la que no eran conocidos. También se pedían cartas de recomendación a los desconocidos que venían para compartir la comunión con ellos.
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La Iglesia del Dios viviente
Cartas y publicaciones periódicas
Cuando la comunión personal y las visitas son difíciles por causa de las largas distancias, la falta de tiempo y las diversas obligaciones, el envío de cartas de estímulo y confraternidad ayuda muchísimo. Tales formas de comunicación promueven la unidad práctica, los intereses en común y la comunión entre los santos.
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Casarse en el Señor
El cristiano es advertido a no unirse “en yugo desigual con los incrédulos” (2 Corintios 6:14). De conformidad con esto, cuando un cristiano se une en matrimonio con un inconverso, no es Dios quien los junta. (El hecho de que Dios puede intervenir en gracia soberana para salvar al inconverso y dar bendición es otra cuestión, que no altera en absoluto la afirmación precedente).
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Casos dudosos
Puede ser que el caso que se le plantee a una asamblea, con motivo del comportamiento de un hermano, suscite dificultad a causa de la falta de claridad en la mente de los que llevan a cabo la investigación y no se sepa qué hacer. No todo ha sido aclarado y no se sabe si la persona es culpable o inocente, o se desconoce la verdad del asunto.
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Comenzar temprano
«El secreto para lograr una educación exitosa y para obtener obediencia es comenzar temprano», escribe una madre experimentada.
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La Iglesia del Dios viviente
Cómo se debe celebrar la Cena
Por la primera epístola a los Corintios nos enteramos de que existía, en la asamblea local, un mal estado de cosas. Había mucho desorden entre ellos tocante a muchas cosas, entre ellas la Cena. En este capítulo 11 vemos que se reunían de manera descuidada y no comían la Cena del Señor en su verdadero sentido.
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Comunión sin sectarismo
Muchos se manifiestan totalmente en contra de la enseñanza de un círculo de comunión diciendo que es sectario y no de Dios. Pero no es posible encontrar sectarismo en una asamblea de Dios si existen las siguientes condiciones: – Los creyentes en todas partes son reconocidos como miembros del Cuerpo de Cristo.
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Con quiénes debemos asociarnos
Si volvemos al versículo 22 de 2 Timoteo 2, notaremos que el creyente no sólo ha de seguir la justicia, la fe, el amor y la paz como individuo, sino que debe hacerlo “con los que de corazón limpio invocan al Señor”. Se le anima a que siga estas virtudes con otros que busquen las mismas cosas y que invoquen al Señor con corazón puro.
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Conclusión
Así vemos que en los tiempos del Nuevo Testamento existía un vínculo práctico de comunión activa según la verdad entre las asambleas. Este vínculo era sostenido y fortalecido por el poder efectivo del Espíritu Santo. Había un círculo de reuniones de los hijos de Dios, los cuales estaban en comunión los unos con los otros.
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La Iglesia del Dios viviente
Conclusión
Regocijémonos por la bendita verdad de que Dios el Espíritu Santo está de veras presente en la Asamblea, aunque esté formada por tan solo dos o tres personas reunidas en el precioso nombre de Cristo. Regocijémonos por saber que el Espíritu es el agente y el poder que está activo para obrar en el hombre y para guiar y conducir la asamblea.
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Conclusión
Al terminar nuestras meditaciones sobre este importante tema que es el hogar cristiano, rogamos que los pensamientos y el afecto del lector y del autor sean así más verdaderamente concentrados en Cristo. Él, quien es la piedra angular de la familia cristiana, el centro bendito del que debe comenzar todo, hacia el cual debe tender todo y alrededor del cual debe reunirse todo.
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Condiciones esenciales para la bendición matrimonial
Estos versículos no dan la totalidad de los preceptos matrimoniales, sino aquellos que el esposo y la esposa están más expuestos a olvidar. Consideran las características esenciales de su relación entre sí e insisten en ellas para el debido mantenimiento de esta unión concedida por Dios de acuerdo con Sus pensamientos y propósitos.
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La Iglesia del Dios viviente
Condiciones necesarias para recibir bendición
Con el estudio bíblico sucede lo mismo que con todas las demás reuniones: son necesarias ciertas condiciones si se espera recibir bendición. También hay cosas que impiden que haya bendición y quitan a la reunión su frescura, utilidad y productividad. Si bien debe darse libertad para que todo hermano tome parte, se debe recordar que la libertad no es licencia.
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Conferencias y reuniones para fomentar la comunión
Tener conferencias y convocar reuniones especiales es de gran valor para fomentar el amor práctico, la comunión y la unidad entre asambleas. Tales reuniones pueden tener como propósitos la comunión, la meditación de la Palabra y la oración. Estas reuniones sirven para unir más estrechamente a los santos y dar nuevo interés, energía y celo por la obra del Señor.
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Confianza recíproca
Los padres deberían ser en cierto modo amigos de sus hijos con el fin de conservarlos en el círculo familiar y evitar que busquen sus amistades en el mundo. Esto es muy importante, pues muchos jóvenes dicen haber echado de menos esta feliz compañía en su juventud.
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Conocer la voluntad del Señor
Quizás el lector esté perplejo y se pregunte: ¿Cómo puedo saber quién es la persona con quien el Señor desea que me una en matrimonio? El modo de conocer el pensamiento de Dios en este muy importante paso es el mismo que en cualquier otro asunto, ya sea pequeño o grande. Se halla en la oración y dependencia paciente en el Señor, en comunión, buscando su rostro y escudriñando su Palabra.
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Corregir al transgresor
Otro propósito de la disciplina es corregir al transgresor y enseñarle lo que debería haber aprendido por la Palabra de Dios. Dios nos ha dado su Palabra y tenemos la responsabilidad de leerla y aprender, bajo la dirección del Espíritu, lo que es su deseo en lo tocante a nuestro comportamiento.
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“Críamelo”
Las palabras que la hija de Faraón dirigió a la madre de Moisés en Éxodo 2:9 han sido citadas con frecuencia, a fin de señalar lo que Dios pide a cada madre cuando le confía un niño: “Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré”. Éste es el encargo del Señor a la madre en cuyos brazos ha depositado un recién nacido.
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La Iglesia del Dios viviente
Cristo, el Señor, el Maestro
Ya hemos indicado que el ministerio espiritual público de predicar y de enseñar ha de ser llevado a cabo solamente por los que son dotados y llamados por Cristo para prestar este servicio. Esto es así sin importar si son llamados para trabajar por tiempo completo o parcial. Por eso, el nombramiento humano y la elección personal no tienen ningún lugar en la sagrada obra del ministerio.
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La Iglesia del Dios viviente
Cristo provee
El Señor proveerá a su pueblo dones para el ministerio (Efesios 4:11-16). Donde se depende del Espíritu y se le da libertad de obrar, Él los pondrá de manifiesto. Más aun, dará vigor y usará los dones que estén presentes en cada asamblea local para la edificación y el cuidado de los santos, así como para la predicación del Evangelio a los inconversos.
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La Iglesia del Dios viviente
Cuarto paso
El Señor ahora prosigue hablando de atar y de desatar por la asamblea. Recordemos, antes de seguir adelante, que una asamblea, para ser reconocida como tal, no tiene que ser forzosamente numerosa.
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La Iglesia del Dios viviente
Cuatro anclas
Y temiendo dar en escollos, echaron cuatro anclas por la popa, y ansiaban que se hiciera de día (v. 29).
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La Iglesia del Dios viviente
Cubrirse la cabeza
Consideraremos ahora el asunto del cubrimiento de la cabeza por parte de la mujer cuando ora o profetiza y cuando está en la asamblea. El apóstol da instrucciones en cuanto a esto en 1 Corintios 11:3-16. Allí leemos: “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.
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Culto familiar
Mamá está tan ocupada esta mañana en el torbellino de la diaria ocupación, y papá debe ir pronto a la oficina, ¡de modo que no hay tiempo para la oración!
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