7 resultados
Las tentaciones del diablo
Cuando Satanás llega con sus tentaciones, cuánto dolor nos causa.
Sección del libro @book, de @author
Las tribulaciones de Israel
Ya en Egipto los hijos de Israel conocieron la tribulación. Cuando se levantó en el país un nuevo Faraón que no había conocido a José, sometió a esclavitud a los israelitas, quienes a sus ojos se habían vuelto un pueblo numeroso. Al decretar la muerte de todos los recién nacidos varones, creyó que destruiría a esta raza que le importunaba.
Sección del libro @book, de @author
Llamados, justificados y glorificados
En el versículo 30 encontramos la relación de los consejos de Dios con el tiempo actual. Apenas nacimos, ya volvimos la espalda a Dios: éramos pecadores. Pero Dios nos llamó. No se trata del llamado general de Dios, el que dirige a todos los hombres para que se conviertan, sino del acto de creación de Dios, quien “llama las cosas que no son, como si fuesen” (Romanos 4:17).
Sección del libro @book, de @author
Lo bueno y lo malo en la práctica y la doctrina
La Palabra de Dios es la única que nos muestra lo bueno y lo malo en la práctica y la doctrina. “He guardado tus mandamientos y tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de ti” (Salmo 119:168). “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2-3).
Sección del libro @book, de @author
Lo esencial del cristianismo
En Juan 4:10 el Señor Jesús da a conocer brevemente las señales de la nueva época, es decir, el período de la Iglesia. Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.
Sección del libro @book, de @author
Lo que llena el corazón del Padre
¿Qué ocupa el corazón del Padre? Indiscutiblemente su Hijo Jesucristo y toda la gloria de su persona y de su obra. Cuando el Hijo estaba en la tierra, agradó al Padre que en él habitase toda la (divina) plenitud (Colosenses 1:19).
Sección del libro @book, de @author
Los evangelios
Los evangelios son cuatro y describen la vida del Señor Jesús. La repetición de ciertos hechos no hace más que subrayar su importancia, mientras las variantes de algunos relatos nos hacen descubrir aspectos relevantes sobre los que el Espíritu Santo quiere llamar nuestra atención.
Sección del libro @book, de @author
Los fieles del Antiguo Testamento, ¿pertenecían también a la Iglesia?
Hay muchos creyentes que opinan que la Iglesia es la continuación del pueblo de Israel. Si quieren decir con ello que la Iglesia ha ocupado el lugar del pueblo de Israel –como testimonio de Dios en la tierra– después del rechazamiento del pueblo escogido, entonces, hasta cierto punto, tienen razón.
Sección del libro @book, de @author
Los Hechos de los Apóstoles
Unido estrechamente al evangelio de Lucas, el libro de los Hechos es la narración de los primeros acontecimientos de la historia de la Iglesia. El ministerio de los apóstoles es la continuación del ejercido por el Señor Jesús, como él mismo dijo: “El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12).
Sección del libro @book, de @author
Los pactos en el desierto
Éxodo 19 tenemos el principio del pacto con Abraham, unido al principio del pacto con Noé. Promesas de la bondad de Dios, mas dadas bajo condiciones. La ley es la expresión de las condiciones verdaderas del gobierno de Dios.
Sección del libro @book, de @author
Los profetas
Los libros históricos se hallan dentro de esta categoría, la más extensa de las Escrituras. Por medio de las profecías Dios mismo se dirige a su pueblo para advertirle, consolarle, censurarle a menudo, pero también para animarle.
Sección del libro @book, de @author
Los salmos
En esta categoría están clasificados todos los libros poéticos que expresan los sentimientos de los fieles. En ellos encontramos toda la profundidad de los pensamientos que el Espíritu de Dios pone en los corazones y que a menudo sobrepasan las experiencias personales de los que los escribieron.
Sección del libro @book, de @author
Los vasos de ira preparados para destrucción
Los versículos 22 y 23 de Romanos 9 prueban lo mismo, a pesar de que a menudo son usados como una prueba fuerte a favor de la enseñanza del rechazamiento. Pero en realidad constituyen una poderosa prueba en contra de esta enseñanza.
Sección del libro @book, de @author
Muerto con Cristo
Quien ha entendido esto, ya no busca mejorarse. Comprende que no puede mejorar algo que Dios declaró ser enteramente perdido. Pero sabe que Dios lo hizo morir en la cruz, en el Señor Jesús. Eso es lo que confesó en el bautismo. Fue bautizado en la muerte del Señor Jesús y, por el bautismo, fue sepultado juntamente con Cristo para muerte (Romanos 6:3-4).
Sección del libro @book, de @author
Nacido de nuevo
Nacer de nuevo no significa lo que Nicodemo se imaginaba; tampoco es lo que a menudo narran las filosofías de los paganos y las fábulas, a saber, que un anciano volverá a nacer como niño, o será transformado en un joven. Un recién nacido tiene la misma naturaleza que sus padres, nada mejor.
Sección del libro @book, de @author
No más guerra
Las riquezas de la tierra libertada no serán usadas para ocasionar destrucción y miseria. “Y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra” (Miqueas 4:3; Isaías 2:4).
Sección del libro @book, de @author
Nuestro Dios y nuestro Padre
En Efesios 1 encontramos detalles más precisos. En el versículo 3 se llama a Dios “el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. Como hombre, el Señor Jesús habla del “Dios mío” (por ejemplo, Mateo 27:46). Como Hijo de Dios, Dios es su Padre (Juan 5:17-18; 17:1, etc.). Después de la resurrección, el Señor introduce a los suyos en esta relación con Dios:
Sección del libro @book, de @author
Nuestro Sacerdote en el cielo
Aunque el primer servicio del Señor Jesús como Sumo Sacerdote se cumplió en la tierra, y precisamente en relación con los pecados, su servicio ahora ya no lleva este carácter. Tras haber cumplido la obra, “se sentó a la diestra de Dios” en el cielo para siempre. “Porque tal sumo sacerdote nos convenía… hecho más sublime que los cielos” (Hebreos 7:26).
Sección del libro @book, de @author
Nuevos cielos y nueva tierra
En 2 Pedro 3 encontramos lo que es la nueva tierra y cómo esta se prepara. Isaías ya había hablado de nuevos cielos y nueva tierra (cap. 65:17; 66:22). Pero, como se desprende de su sentido, no ha visto más allá del milenio. Habla de Jerusalén, de construir casas y de morar en ellas. Ciertamente, hasta de pecadores que son maldecidos y cuyos cadáveres serán vistos.
Sección del libro @book, de @author
Obediencia y sumisión
“Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos” (Salmo 119:4). “En guardarlos hay grande galardón” (Salmo 19:11). “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor” (Juan 15:10).
Sección del libro @book, de @author
Objeto y finalidad de las profecías
Muchos cristianos saben DE DÓNDE y DE QUÉ han sido rescatados, pero no han aprendido PARA QUÉ lo han sido. Bástales saber que están seguros de la salvación que han recibido en Cristo, mas ¿no deberían también aspirar a conocer todas las consecuencias de tan grande salvación?
Sección del libro @book, de @author
Orar no es solo para los creyentes experimentados
Cuando los recién convertidos no saben cómo orar, ni si sus ruegos son acertados, ¿les vendría mejor dejarlo para más tarde?
Sección del libro @book, de @author
Orar sin cesar
¿Entonces solo los creyentes maduros, los que han escudriñado atentamente y a fondo la Palabra de Dios, pueden orar? ¡No, a Dios gracias! Como ya hemos dicho, ¿dirán los padres a su hijo que por ser aún pequeño, por hablar torpemente y pedir a veces cosas descabelladas, no debe pedir nada más hasta su mayoría de edad? ¡Ni hablar! Están contentos de que el niño venga a ellos con sus ruegos.
Sección del libro @book, de @author
Pecado es cada acto en el que alguien no toma en cuenta la autoridad de Dios sobre su criatura
De ahí, por ejemplo, es pecado comer si no se hace en la dependencia de Dios. El Señor Jesús quería comer tan solo cuando Dios lo mandaba (Mateo 4:4; ver también Juan 4:34). Por eso la Palabra de Dios dice: “Todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Romanos 14:23).
Sección del libro @book, de @author