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Un solo pan
“El pan que partimos” (v. 16) es la comunión del cuerpo de Cristo. Tenemos una participación en común con este Cuerpo y nos identificamos con él. Cuando el único pan es puesto sobre la mesa y lo partimos, manifestamos en común que, todos juntos, formamos parte de un solo Cuerpo; manifestamos la unidad.
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Una caña semejante a una vara
Medidaa con carácter de autoridad y poder
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La Iglesia del Dios viviente
Una comunión vigilada
No podemos dejar abierta la Cena del Señor a cualquier persona que desee participar, pues la cuestión de participar o no nunca debe ser decidida solo por el individuo. En 1 Corintios 5 el apóstol Pablo urge a la iglesia de Corinto a que reconozca su responsabilidad de limpiarse de la levadura que había entrado en medio de ella.
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Una conducta sumisa y amable
“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades”: Los “gobernantes y autoridades” son a menudo nombrados en las epístolas. En Efesios 1:21 vemos al Señor resucitado, sentado a la diestra de Dios “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”.
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Una de sus cabezas como herida de muerte
La cabeza imperial del imperio romano; la sexta cabezaa.
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Una estrella que cayó del cielo
Una estrella que cayó del cieloa.
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Una gran estrella, ardiendo como una antorcha
Potestad (a la que le habría correspondido actuar como luminaria) que abandona su posición de autoridad y sus relaciones con Dios y arde en lugar de alumbrar
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Una gran montaña ardiendo en fuego
Una gran montaña ardiendo en fuegoa (véase 6:14). Mar – véase 7:1.
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La Iglesia del Dios viviente
Una persona viviente
En años posteriores, Pedro escribió a los creyentes acerca del Señor Jesucristo y dijo: Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa (1 Pedro 2:4).
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La Iglesia del Dios viviente
Una representación de la Iglesia entera
Cada iglesia local o asamblea de creyentes solo es una parte del cuerpo de Cristo y ha de ser una representación exacta de la Iglesia en su totalidad. Debe expresar la Iglesia como un todo, al igual que una menuda gota de rocío refleja, en miniatura, el mismo firmamento que el poderoso océano.
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Una salvación universal
El carácter de la gracia es absoluto. No se nos dice que traerá o que ha traído, sino que trae. Esto hace de la salvación, perfectamente cumplida, una cosa actual, inmutable, que no puede cambiarse ni revocarse. Pero, además, aparece a todos los hombres. Su alcance es universal y nadie queda excluido de ella.
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Una tercera categoría de obreros
Al final de este pasaje hallamos una tercera categoría de obreros
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Unas pocas personas (algunos nombres)
Personas contadas y conocidas individualmente por el Señora
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Unidos por Dios
Las palabras de Mateo 19:6: Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre,
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Uno de los cuatro seres vivientes
Uno de los cuatro seres vivientes – véase 4:6-7.
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Usar la vara, pero con amor
Pero, como alguien ha escrito muy bien: «El niño a quien se castiga debe sentir que es el amor el que emplea la vara. Los niños perciben enseguida –sus jóvenes corazones sienten muy bien–, si los padres, al emplear la vara, lo hacen por amor, cólera o descontrol. En estos últimos casos, el instrumento correctivo no producirá el efecto buscado. La ira provoca ira.
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Varios dones de gracia
Después del funcionamiento de los dones pasamos, en el versículo 27, a su enumeración, pues ningún don faltaba en la asamblea de Corinto (1 Corintios 1:7).
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Venida del Señor a su templo
Los últimos capítulos del profeta Ezequiel (cap. 40-44) nos hablan de este templo futuro, establecido después de que el último templo –el del anticristo, que edificará este hombre rebelado contra Dios– haya sido definitivamente destruido. Entonces Jehová reedificará su templo, y “vendrá súbitamente… el ángel del pacto” (Malaquías 3:1).
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Verán su rostro
Verán su rostroa.
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Verdad y rectitud
Otra cosa importante en la educación de un niño es enseñarle a practicar la verdad y la integridad. Por haber nacido en pecado, todos los humanos tienen una naturaleza mala, “hablando mentira desde que nacieron” (Salmo 58:3), y éste es indudablemente uno de los pecados más comunes de la humanidad.
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Versículos 13-21: El ministerio de la evangelización
Después de esta recapitulación, consideremos el texto que acabamos de leer: “Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros” (v. 13). Tal vez os sorprenderá si os digo que esto debería caracterizarnos.
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Versículos 1-6: Hay también un velo sobre los gentiles o naciones
Después de haber hablado de los judíos, el apóstol pasa a los gentiles o naciones. “Recomendándonos a toda conciencia humana, delante de Dios”.
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Versículos 1-6: Una carta de Cristo conocida y leída por todos los hombres (cap. 3:2)
Permítanme volver un poco sobre los pensamientos contenidos en los dos primeros capítulos de nuestra epístola. Esta última presenta un tema particular: el ministerio, su funcionamiento, la tarea que le incumbe y las cualidades indispensables para ser ministro de Cristo, principios en los que penetraremos más a medida que profundicemos este tema.
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Versículos 1-8: Una casa eterna en los cielos
Al llegar ahora al capítulo 5, vemos que, a pesar de todas las maravillas que los capítulos anteriores nos han presentado –tales como contemplar al Señor, ser transformados a su imagen, comunicar su vida al medio que nos rodea, gozar de sus glorias en el alma– nos falta una aún: ser conformados a su persona. Ser conformados no es lo mismo que ser transformados.
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