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Últimas instrucciones de Josué

Israel ya se hallaba en posesión de su heredad. Por su parte el conductor Josué, viejo y avanzado en años, estaba listo para terminar su carrera. Ahora bien, cuando el sostén visible del orden divino en la congregación falta, y los que estaban al frente en el combate no están más, todo falta en apariencia.

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Un ángel poderoso

Véase la ocupación de los ángeles en los últimos capítulos: 14:6, 8-9, 15, 17-18 (15:1, 6); 16:2-4, 8, 10, 12, 17; 17:1, 7; 18:1, 21; 19:17; 20:1.

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Un conductor bien preparado: Esdras

Esdras “era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado” (v. 6). Dios lo había preparado de antemano, cual don especial, para ser conductor del pueblo, pero eso no bastaba para calificarle a ejercer su ministerio: “Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla” (v. 10).

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Un edificio que va creciendo

Después de haber presentado los caracteres de los siervos de Dios, Pablo dice: “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios” (v. 9). Pone énfasis en la palabra “Dios”, pues todo depende de él. El apóstol pasa inmediatamente de la imagen de un campo a la de un edificio, a la casa de Dios.

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Un ejemplo para los jóvenes

“Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes”: La exhortación a los hombres jóvenes no es trabajo de las mujeres de edad, sino que es confiada a Tito.

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La Iglesia del Dios viviente

Un error ultradispensacional

Algunos pretenden hoy en día que la verdadera Iglesia no empezó el día de Pentecostés, según Hechos 2, sino después del final de ese libro y del encarcelamiento de Pablo. Tenemos algo que decir respecto de esta enseñanza. El versículo 47 de Hechos 2 dice: El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

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La Iglesia del Dios viviente

Un espíritu apropiado y algunas características morales

El Señor muestra aquí cuáles son las cualidades morales y el espíritu que han de caracterizar a los ciudadanos del reino de los cielos. Primero, Jesús puso un niño en medio de ellos como ejemplo. Por medio de ese niño les enseñó mansedumbre, humildad y pequeñez a sus propios ojos. Les instruyó en el sentido de que la verdadera grandeza consiste en humillarse como un niño pequeño.

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Un estado de alma peligroso

Hemos visto que, si bien los corintios ignoraban ciertas cosas, en cambio, sabían cantidades de otras; pero ellas no tenían efecto en su conducta diaria o en su vida de asamblea. De hecho, esto era aun más grave que si las hubiesen ignorado totalmente; por lo cual el apóstol les repite con justa severidad: “¿No sabéis?” (cap. 6:2, 3, 9, 15, 16, 19).

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Un filántropo, ¡de verdad!

Los hombres hablan mucho de filantropía. Un filántropo estima siempre que los hombres son susceptibles a la bondad, desgraciados sin duda, a menudo culpables, pero susceptibles de ser elevados moralmente y mejorados, como pueden serlo materialmente.

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Un gran terremoto

Trastorno general de los cimientos de la sociedada.

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Un gran trono blanco

El trono delante del cual comparecen “los muertos” del v. 5, quienes resucitan para ser juzgados, respondiendo individualmente acerca de sus obras. Allí serán revelados los secretos de los corazones

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Un libro de memoria

“Y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre” (v. 16). En este libro, todas las palabras de almas piadosas que reconocen su autoridad, que piensan en él durante su ausencia, y que, como Filadelfia, no niegan Su nombre, quedan registradas.

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Un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos

El libro de los designios judiciales de Dios con respecto al mundo y de sus designios para introducir a Cristo en la heredad, posesión que tomara públicamente

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Un ministerio según Dios y el ministerio según los hombres

Hemos visto que Pablo sólo se gloriaba en su flaqueza, en oposición a los falsos doctores que buscaban destruir su influencia para establecer la de ellos. Pero, cuando se ve obligado a hablar de sí, dice: “Hablo en insensatez”. Llamadme insensato, si llego a hablaros de mis méritos. Estoy obligado a hablaros así para oponerme a los que querrían apartaros de la fe acaparando vuestra confianza.

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Un monte grande y alto

Lugar de donde se tiene una vista general y extensaa.  

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Un paso más alto: el celibato

El pecado entró en la hermosa y perfecta creación de Dios, dañándolo todo, de manera que ahora esta bendita unión del matrimonio no es toda de color rosa y sin espinas.

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Un paso muy solemne

Después de su conversión, para un cristiano no hay asunto más importante en su vida que el matrimonio, el cual es un lazo que nos une de por vida, a menos que sea disuelto por la muerte. Una equivocación a este respecto dura toda la vida.

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Un servicio sólo para el Señor

¿Podría decirse que Pablo no fue fiel en esta administración? Los que entre los corintios se oponían a él intentaban establecer su autoridad a expensas de la de Pablo. Entonces dice: “Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano” (v. 3).

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La Iglesia del Dios viviente

Un solo Cuerpo

Ante todo, quisiéramos reiterar lo que hemos declarado en el segundo fascículo: «Seis principios básicos» sobre el aspecto local de la Iglesia. Como cada asamblea local constituye un solo cuerpo compuesto por todos los verdaderos creyentes, cada asamblea local es la representación o expresión, en aquel lugar, de la Iglesia de Dios en su totalidad.

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Un solo pan

“El pan que partimos” (v. 16) es la comunión del cuerpo de Cristo. Tenemos una participación en común con este Cuerpo y nos identificamos con él. Cuando el único pan es puesto sobre la mesa y lo partimos, manifestamos en común que, todos juntos, formamos parte de un solo Cuerpo; manifestamos la unidad.

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Una caña semejante a una vara

Medidaa con carácter de autoridad y poder

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La Iglesia del Dios viviente

Una comunión vigilada

No podemos dejar abierta la Cena del Señor a cualquier persona que desee participar, pues la cuestión de participar o no nunca debe ser decidida solo por el individuo. En 1 Corintios 5 el apóstol Pablo urge a la iglesia de Corinto a que reconozca su responsabilidad de limpiarse de la levadura que había entrado en medio de ella.

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Una conducta sumisa y amable

“Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades”: Los “gobernantes y autoridades” son a menudo nombrados en las epístolas. En Efesios 1:21 vemos al Señor resucitado, sentado a la diestra de Dios “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”.

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Una de sus cabezas como herida de muerte

La cabeza imperial del imperio romano; la sexta cabezaa.

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